
Esta es la imagen de Piracy Kills Music. Cualquier parecido con Vic Rattlehead es mera coincidencia.
Ok, este si que es un tema espinoso. Se de entrada que a muchos no les gusta la idea de Metallica demandando (y ganándole) a Napster. Se que todos tenemos una opinión respecto a la piratería, los servicios de compartir música en línea, los servicios que ofrecen bajar discos enteros y demás etcéteras. Propongo entonces SIN INSULTOS que hagamos un debate (lo pongo en mayúsculas porque a pesar de que en este espacio han sido mínimos los intercambios verbales abusivos, el tópico levanta la temperatura de medio mundo). Para eso está el espacio de comentarios. Primero, y es la razón por la que decidí escribir esto, analicemos una noticia que sucedió hace algunos días en Noruega.
Resulta que un político llamado Lars Sponheim, que es además líder del Partido Liberal de Noruega y que es además granjero, ha propuesto legalizar todos los servicios de descarga de internet. Eso incluye literatura, música y muchas cosas más. Su discurso se basa en el hecho de que las descargas de la red ya existen y son gratuitas, entonces la salomónica decisión sería despenalizar (porque en casi todo el mundo, incluso en México está penado) las descargas ilegales. Los músicos de Enslaved piensan que el argumento es débil y que además contradice los estatutos básicos del Partido Liberal (mismos que se podrían encontrar en la red, pero yo no leo ni hablo noruego, así que...). Para probar su punto y coludidos con un canal de Tv por internet que se llama G4 jugaron una pequeña bromita al legislador/granjero: fueron en la noche a su rancho y le robaron varias ovejas. ¿Es lo justo, cierto? Al final del día es robar, y si al legislador le parece que como lo del internet ya está y es gratis, pues mejor lo legaliza, los Enslaved decidieron que como las ovejas pastaban tranquilamente al aire libre, pues se las podían llevar. Claro, las ovejas fueron liberadas en alguna campiña, porque seguro alguien por ahí saltará diciendo “sí, yo se de esa historia, robaron las ovejas y las sacrificaron en un ritual en el que violaron a tres vírgenes. Y luego se comieron la carne de las ovejas, malditos satánicos”.
En realidad el acto fue parte de una campaña que se llama Piracy Kills Music. Esta especie de asociación tiene su base en noruega y es apoyada por diversos miembros de la industria noruega de la música, a saberse músicos, compositores, sellos discográficos, etcétera. El sitio en la red está interesantón, es una especie de campaña publicitaria con video y demás que se puede visitar aquí .

Así se ve Don Lars cuando no está trajeado y aprobando leyes.
Algunos datos interesantes están manejados como ejemplos gráficos. Por ejemplo, una canción que tú compartes con tres personas, al final será compartida por 60 mil personas. Eso significa una pérdida de 48 mil euros más o menos, lo que equivale a cerca de 720 mil pesos mexicanos. En sus tablas, un ejemplo simpático dice que si descargas de manera legal un disco entero de la red, te gastas el equivalente a 10 euros, lo que son más o menos 150 pesos. Lo divertido ahí es que te ponen los 10 euros como equivalente a comerte un buen filete. ¿Está cara la carne? Jajaja. Descargar de manera legal una canción equivale a 1 centavo de euro, algo así como peso y medio y en Europa, el equivalente a comprarte un plátano.
Luego tiene una sección de Preguntas Frecuentes. Algunas tienen explicaciones interesantes de como funciona la onda de los Derechos de Autor. Por ejemplo, a la pregunta ¿quién tiene los derechos sobre la música de un autor determinado? La respuesta es más o menos que “ Generalmente la música y/o las canciones suelen tener más de un dueño. Por ejemplo, están contemplados los derechos de autor de quienes escribieron la letra y/o música de un tema (normalmente artista o banda), además los derechos de autor de quien publica dicho material (normalmente un sello discográfico), eso es el tradicional Copyright. El artista tiene ciertos derechos relativos como artista, y el sello normalmente tiene ciertos derechos relativos como productora de cada grabación particular. Para usar la música contenida en una grabación, fuera de los términos de ley (para tu uso personal) se requiere del permiso de todos los mencionados”. Ok, está enredado, pero más o menos deja claro que una sola cancioncita suele tener muchos participantes económicos detrás, ¿cierto? Otro dato que me pareció interesante fue que 145 países del mundo están sancionado por el mismo sistema de copyright y sus leyes, todos miembros de la Organización Mundial de Comercio (World Trade Organisation).

Enslaved con cara de "no me robes mi música"
Sobre 3l cotorreo de Napster explica que esa demanda dejó en claro que no importa si compartes archivos (canciones, discos) sin fines de lucro. La idea básica detrás de ese razonamiento es que compartes sin permiso algo que hubieras tenido que comprar para disfrutarlo. Es decir, que un cuate te queme un disco está mal. Y más adelante explican que cuando todos nosotros (los veteranos) grabábamos un cassette a un amigo era diferente. No es lo mismo –dice el texto- que una persona reproduzca a mano una carta a que lo haga en miles de copias por minuto en una máquina. O en la música, no es lo mismo que el Mikkel me grabe los discos de Obús a mí, que grabarlos en mp3, subirlos a la red y promover que tiernamente cientos de miles de personas lo copien, sin comprarlo.

Una de las víctimas de Enslaved. Cualquier parecido entre Don Lars y el abuelito de Heidi, es mera coincidencia. Nomás faltó el amiguiro de Heidi, Pedro, que también era pastorsito.
Creo que es un tema que da para mucho análisis, pero en Noruega por lo pronto ya están haciendo algo. Por cierto, existe una respuesta para cada pregunta/sugerencia/idea del tipo “esto se abatiría si los sellos depreciaran los cd’s, o los músicos son millonarios, o muchas bandas dicen que la descarga de sus rolas les abrió la puerta del éxito y muchas otras.
Está muy interesante, échenle un lente y opinen por favor.
Por lo pronto, el detalle de Enslaved fue muy gracioso, además fue muy gráfico. Lo que no supe es que opinión tuvo el legislador liberal ante la desaparición de su ganado. Imagino que no le hizo mucha gracia. Nomás faltó que Moderatto les dijera en su idioma “al que robe, llámalo ladrón. No lo aceptaremos”.
Migraña en cínico mode






























