"Tobi, Tobi, Tobi"
"Esta noche no, esta noche deben gritar Avantasia o algo así, pero no Tobi". Eso dijo muy sonriente y evidentemente emocionado Tobias Samett a lo largo de la noche. Y no era para menos. Cerca de 2, 500 almas se dieron cita para cerrar el año Dilemma en el Circo Volador, en lo que una vez más fue una noche sencillamente espectacular.
Twisted Mind dio inicio a la fiesta, con solo Samett y Amanda Somerville en cuanto a los cantantes, en el escenario. Detrás de ellos una hermosa y enorme manta daba fe de que esa noche era de power metal clásico en la forma del ya extenso catálogo de rolas de Avantasia. El primer invitado, al que me parece a nivel personal que le falta apenas una pizca de carisma para convertirse en un verdadero grande, fue Jorn Lande. Y no es crítica, pero tiene una voz prodigiosa, verdaderamente impresionante que recuerda a Dio, más que por su tono, por la inagotable capacidad de no perder jamás la fuerza, de mantener las notas de principio a fin y no equivocarse. Juntos cantaron The Scarecrow, Promised land y Serpents in Paradise. El sonido (excepto en las orillas) era clarito y fuerte. El inge de audio se ve que si no es fan, por lo menos conoce bien las canciones porque siempre estuvieron las voces a niveles óptimos (excepto en algún momento que más bien una falla técnica hizo que el audio se perdiera por instantes).
Con The Story ain´t over salió a escena un verdadero músico legendario, que sin embargo en México y me atrevería a decir que en todo Latinoamérica es más bien desconocido, Bob Catley.
Me parece que a pesar de que tiene una gran voz, su presencia es más bien porque Tobias es fan de Magnum. A e´l lo conocí en wacken hace dos años y me dejó plantado para una entrevista dos veces. Primero su esposa me dijo que estaba cansado, y luego él mismo me dijo que tenía que calentar (para cantar justamente con Avantasia), que lo buscara más tarde. ya no quise perder mi tiempo. Supongo que México no le es interesante desde el punto ede vista comercial, los cantantes suelen dar entrevistas cuando creen que les sirve de algo, y los discos de Magnum no se venden en México. Como sea fue un placer verlo en escena. Ya está grande y sin embargo su voz semi ronca se mantiene entera.
Con Reach out for the light apareció el más esperado de los invitados de esa noche. Con chamarra de cuero con motivos rojos, una gorra de esas contra el frío y una enorme sonrisa, Michael Kiske apareció y rindió a sus pies a todo el Circo. La ovación fue espectacular, el grito de "Kiske, Kiske" retumbó desde ese instante hasta el final, y lo más importante, su voz, estaba intacta. Aunque la música es otra y las melodías vocales son distintas, el sello Helloween estuvo presente ahí mismo. Yo sabía que la gente quería verlo, pero no imaginaba el tamaño de recepción que le darían. Habló varias veces, dijo que le gustaba mucho el Circo por su cualidad de estar empinado hacia arriba. Que nunca estuvo antes en Sudamérica (este ya es un mal común, no hay manera de hacerles entender que México es Norte América, aunque al final es sólo un detalle) y estaba emocionado... Y como no, en verdad que la recepción que le regaló la audiencia ha de ser algo difícil de olvidar.
Siguieron The Tower, Death is just a feeling, la exquisita Lost in Space ("la prensa metalera en Alemania dijo que esta rola era pop. Me vale madre lo que digan, es una rolota y se las dedico" Samett), In quest for, Runaway train, Dying for an angel, Stargazers, Farewell y finalmente, cuando tocaron The Wicked Symphony, salió Kai Hansen (según yo, aunque podría haber sido hasta Toy Master), que era el único que no había aparecido.
Sobra decir que cuando se juntaron Hansen y Kiske el Circo se volvió a caer. The Toy Master, Shelter from the rain, Avantasia con todos fuera y un popurrí de Sign of the Cross y The seven angels dieron fin al mágico encuentro. Cuando los presentó a todos, Tobías hacía alguna referencia a cada cual. Una vez más el más aplaudido (y por mucho) fue Kiske, seguido de Hansen. Cuando el Circo se volció a caer en aplausos y gritos para el ex cantante de Helloween, éste se hincó, besó el suelo y agradeció nuevamente. Muy emotivo en verdad. Hansen hizo algo similar pero exagerándolo, como en tono de burla pero en buiena onda. Además cuando Samett lo presentó, no lo encontraba en el escenario. Esa fue la nota chusca de la noche.
En general fue un concierto que cumplió las expectativas, y que para mi gusto incluso las superó. Había mucho más gente que la vez anterior, duró 2 horas y treinta y cinco minutos, vaya, creo que no hay nada que realmente se púeda decir que no estuvo a la altura de la expectativa.
Por ahí en algún momento un glóbulo me platicaba algunas de sus visiones. Lo único malo era que yo escucho poco. Acercaba mi oído a su boca para escucharlo mejor pero él se alejaba jajajaja. Lo que pude pescar era que estaba muy contento. me decía que aunque no es una banda formal, lo de Avantasia podría ser algo que llene el hueco que deja Judas Priest, o que por lo menos está a la altura del reto. Que Dickinson hablaba bien de Samett (lo cual a mi me da igual por cierto, Dickinson es más bien bastante mamila) y algo más. Pero lo recuerdo y lo escribo porque él también estaba contento con el espectáculo. Creo que su felicidad era representativa de lo que ahí aconteció, los de abajo, los de grada, todo se involucraron, todos cantaron (me sorprendió que la mayoría de la gente coreó la mayoría de las rolas), todos gritaron.
Hermosa noche que probablemente no se repita pronto, así que habrá que atesorarla.
Por cierto, los dos anuncios que más prendieron a la gente (y era de esperarse por el tipo de conciertos que son) fueron Kamelot y WarCry. Me parece que ambos tienen con qué ser buenas entradas en 2011. También se anunció a Katatonia, pero según yo en abril, y eso está mal, la fecha correcta es 20 de febrero.

Todas las fotos son de Germán "Gallo Ibérico" García



























