Vaya, Mötley Crüe. Que relación tan extraño la que tenemos el cuarteto angelino y yo, el Chico Migraña. La historia es larga, así que la voy a dividir en varias partes, o por lo menos en dos. Ésta es la primera:
Lo he dicho antes, crecí escuchando todo el metal que se podía, y Mötley era de los obligados. Además su disco clásico se llamaba
Grítale al Diablo y en la contra portada decía "Este disco puede contener mensajes ocultos". Tenía todos los elementos para gustarle a un chamaco rebelde. Y además estaba la música, "Shout at the Devil", "Bastard", "Ten seconds for love", Looks that Kill" y demás eran himnos que hoy, en retrospectiva, tenían todo para ser del gusto popular.
Luego hicieron discos más tirándole al regular como
Theatre of Pain (absolutamente Glam, aunque Nikki lo niegue),
Girls Girls Girls o
Dr Feelgood. Mötley era ya más una maquinita ajustada al cambio de los tiempos que una banda dispuesta a mantener su integridad rebelde y trasgresora. Con todo, los discos valían la pena.
Luego vinieron las peleas internas, los encarcelamientos (pasaron por el bote Vince Neil por matar a una persona mientras manejaba en estado de ebriedad) y Tommy Lee (por golpear a su esposa). Finalmente Vince dejó a la banda y llegó John Corabi. Hicieron un disco grunge (aunque Nikki lo niegue) y cortaron a Corabi porque el ego les pegó fuerte(
http://www.roadrunnerrecords.com/blabbermouth.net/news.aspx?mode=Article&newsitemID=51320) .
Con el nuevo cantante llegó el primer disco en el que sus ventas no alcanzaron el status de platino (1 millón de discos vendidos en E.U.).
Regresó Vince pero se fue Tommy, y ya no era secreto, se odian, se pelean a golpes cada que pueden. El lugar lo ocupó Randy Castillo, pero se enfermó gravemente y luego murió. Llegó entonces Samantha Malone (Hole) y de esa relación quedan declaraciones gloriosas de ella y Nikki: pocas veces se tira tanto lodo, mierda y odio entre músicos.
Luego vino lo que a mí personalmente me ha causado más bronca. Nikki es el típico bocafloja. Le tira a todo y a todos aunque con sus propias palabras sepulte el legado que bien o mal ha logrado. Odia a las "hair bands" y al glam de los 80, pero basta revisar el look con licras rosadas que tenían en
Theatre of Pain para saber que se contradice.
Luego deshizo a Mötley y dijo "nunca regresaremos, no somos el tipo de banda que dice que se va y regresa mil veces". Yo soy hijo de Kiss, y ésta pedrada era más que evidente, así que me molestó. Se inventó una nueva banda, Brides of Destruction. No pasó nada con ellos y de pronto, Nikki jugueteaba con la idea de reunir al Crüe. ¿Y la credibilidad? Nula.
Regresa Mötley y comienza la campaña de marketing: "No somos como esas bandas que venden nostalgia y que tocan su catálogo noche a noche, somos un animal vivo" y bla bla bla. Otra referencia a Kiss. "Regresamos porque el público lo pide, pero es una gira, no habrá disco nuevo, queremos decir adiós e irnos por lo más alto, es sólo eso". Luego anunciaron la grabación de un nuevo disco. ¿Contradictorio? nomás no se lo digas a Vince Neil.
Total que luego de mil mentiras, Mötley Crüe convenció al mundo de que los necesitábamos. Tras mucha especulación, anuncian una fecha en México.
En entrevista telefónica, Vince se porta como el patán inculto, intolerante y ridículo que es. Le preguntan (y era obvio que lo preguntarían) si además de los grandes éxitos del disco más reciente, tocarían algo nuevo. El señor enfureció, dijo que la pregunta era muy estúpida porque el
Red White and Crue no era un disco de Grandes Éxitos (cualquiera puede revisar las canciones y desmentirlo rotundamente, pero bueno).
Se le preguntó si la relación con Tommy seguía igual: (furioso y a gritos, y está grabado) "Saben, esas pendejadas son culpa de ustedes, la prensa (¿la prensa mexicana Vince?). Tommy y yo nos amamos, nos llevamos bien desde siempre, no sé porqué les interesa tanto saber sobre algo que ustedes mismos inventaron (la mala relación), es otra pregunta estúpida, somos grandes amigos, supérenlo ya". Claro, la prensa mexicana habla con Mötley Crüe cada quince días (tono irónico apagado).
Para aliviar tensiones alguien le dice "Qué le falta por conquistar a Mötley Crüe" "Carajo, que preguntas, nostros no somos conquistadores de nada, somos una banda de rock".
Así fueron los siguientes 5 minutos hasta que le preguntaron si era posible que algún día cantara algún tema de la era Corabi: "Otra pregunta estúpida, eh, fue una época distinta a la mía, yo no estaba (¿de verdad? jajaja) y...eh, no sé, permítanme un momento, alguien toca..."
Tres minutos después una voz decía "Chicos, perdimos contacto con Vince ¿quieren reprogramarlo?"
Eso es Mötley Crüe Siglo XXI.
Resumiendo, Nikki agrede a los grandes pioneros de lo que fue su banda (kiss), agrede a las bandas contemporáneas a ellos en los 80 por su look y "falta de talento musical" (claro, Nikki es reconocido como el mejor bajista del mundo) pero se le olvida el look Crüe de
Theatre of Tragedy. Dice que no habrá más Crüe pero al año arma una gira de re encuentro, que no era de re encuentro. Promueven un disco de éxitos, pero Vince se ofende porque lo llames así; si le preguntas cómo sonará el nuevo disco (ese que no iba a existir) se molesta y contesta "pues va a sonar a Mötley Crüe, ¿eso somos no?"; si les preguntas sobre su pasado conflictivo con las drogas y el alcohol, se molestan (claro, si la entrevista fuera para promover la película o el libro The Dirt o los Heroin Diaries, seguro conestaban).
Entonces, ¿qué pasó con Mötley Crüe la banda peligros y desafiante, rocanrolera y extravagante? Pues que dejaron de ser famosos, extrañaban el dinero y se juntaron una vez más para seguir haciendo dinero.
Sobre el concierto, más adelante.
Por lo pronto, éste fue el boletín de prensa de OCESA, que tampoco les gustó:
Mötley Crüe con su alineación original llegará a México en marzo del 2006
· Lunes 20 de marzo en el Palacio de los Deportes
Por primera vez en México, la alineación original de Mötley Crüe ofrecerá un concierto. OCESA presentará a Vince Neil, Nikki Sixx, Tommy Lee y Mick Mars en la continuación de su gira Carnival of Sins. La banda promueve su colección de éxitos Red, White and Crue y llegará al Palacio de los Deportes el lunes 20 de marzo de 2006. Los boletos están disponibles en Ticketmaster.
Mötley Crüe es una banda que ya alcanzó el nivel de legendaria. Es de las pocas sobrevivientes de la década de los 80 y ha inscrito su nombre en la historia igualmente con su música que con sus escándalos. Ha grabado once discos en estudio (tres de ellos de Grandes Éxitos) y uno en vivo. Ha sufrido varios cambios de alineación y sin embargo, tras un comienzo de milenio muy poco halagador (encarcelamientos, carreras solistas e incluso la muerte de un integrante) los cuatro originales se reunieron y el resultado es la gira que los traerá a México.
Sobre el futuro no se sabe mucho. Comenzaron diciendo que ésta era una gira de reunión para los fans, luego ofrecieron un disco de éxitos con un par de temas nuevos y hoy se sabe que un nuevo disco con material original está a la vuelta de la esquina. Igualmente al principio dijeron que las cosas entre Vince Neil (voz) y Tommy Lee (batería) estaban bien (se peleaban siempre y por eso tronaron en los 90), luego trascendió que no se hablan y hoy dicen que son como hermanos, que pelean porque se quieren mucho. Es decir, Mötley Crüe es el prototipo de banda metalera disfuncional a nivel personal, pero con química inigualable en el escenario.
Algunos momentos memorables, para bien o para mal relativos al cuarteto incluyen un festival por la paz en Rusia, que acabó en enormes disturbios; un episodio en el cual Nikki Sixx estuvo clínicamente muerto por sobredosis de heroína y fue revivido (de ahí el tema “Kickstart my heart”); un accidente
...2 de Motley Crue
automovilístico en el cual Vince Neil estaba tras el volante y costó la vida del guitarrista de Hanoi Rocks y muchos, muchísimos millones de discos vendidos en todo el mundo.
Mötley Crúe (Pandilla Pintoresca) es un cuarteto de sobrevivientes. Y para ellos es parte vital de su contexto. No les molesta que se les recuerden los episodios mencionados anteriormente y al contrario, los presumen como tatuajes o cicatrices de una banda que ha tocado en todo el mundo y ha recogido elogios casi siempre. Y a México han venido en dos ocasiones anteriores: la primera vez en 1994, con John Corabi en la voz y la segunda en el 2000, con Samantha Malone en la batería. Es decir, nunca los cuatro originales.
Pero lo más importante que ha logrado la banda ha sido su música. Por tratarse de una gira en apoyo a un disco de éxitos y no de material nuevo, los fans ya comienzan a hacer su propio orden de canciones. Y muy probablemente sonarán “Shout at the devil”, “Too young to fall in love”, “Home sweet home”, “Too fast for love”, “Live wire”, “Girls girls girls”, “Wild side”, “Dr Feelgood” y muchas más.