The Who está confirmado para México. Parece que no tiene nada que ver con el mundo de la Sangre de Metal, pero finalmente este es un paseo por la mente de Chico Migraña. Además, muy al principio (y al igual que lo hago en Sangre de Metal radio por internet), en este espacio cabe también el Hard Rock.
Para mí, The Who es una de las mejores bandas de hard rock de la historia. Sobre todo el trabajo de sus primeros años. Alguno se acordará de un programa de televisión que se llamaba Estudio 54. Conducía Jaime Almeida. Yo todavía recuerdo haber visto algún disco de The Who entre los acetatos de mis tíos, pero no me llamaba la atención. Me parecía muy mamila que un disco dijera The Who (Los Quién). Pero todo eso cambió cuando ví a Pete Townshend tocando la guitarra como maniático, girando su brazo derecho como molino de viento. Cuando ví a Keith Moon derrotando cualquier indicio de lógica mientras asesinaba a su batería. Cuando ví a Roger Daltrey lanzando el micrófono, enredándolo en su cuello, cachándolo. Mientras, John Entwistle parecía estatua.
Y todo eso lo ví en Estudio 54, mientras Almeida decía "The Who revolucionó la música de su época. Escandalizaba a la sociedad mientras decían 'quiero morir antes de volverme viejo' en My Generation. Era una respuesta violenta a la música popular que se escuchaba en la radio, y tuvo un impacto inmediato en la juventud. Y así, en Estudio 54 le llevamos hasta ahí, hasta su pantalla, My Generation de The Who".
Mi tele era blanco y negro, pero la música de la banda era multicolor. Y me enamoré. Y crecí, me volví adulto y me volví a enamorar. Y vino Kiss maquillado por primera vez, y la música que estaba mientras esperábamos era Won´t get fooled again, de The Who. A la mitad de la rola viene un pedazo con sintetizador y batería, de pronto entra Roger Daltrey con un grito espectacular de YEEEAAAAAHHHHHHH. Al mismo tiempo del grito, una enorme manta con el logo de la Kiss Army cae y las luces se apagan. Daban ganas de llorar (y lloré jajajajajaja).
Es una banda que estuvo ahí, junto a Hendrix, en Woodstock. Decía Townshend que "cuando lo ví tocar me deprimí. Era tan bueno que yo me sentía a años luz de él, creía que no tenía caso seguir tocando". Y esas son palabras de Pete Townshend, nada más y nada menos.
Pete influenció a muchos rockeros más actuales. Paul Stanley por ejemplo imita su manera de tocar como molino de viento, varios rompen sus instrumentos en el escenario y muchos imitan a Roger Daltrey y sus formas como frontman.
Es una banda legendaria, impresionante y creativa. Nos regaló la primera rock opera exitosa con Tommy, y tiene tantas anécdotas trágicas como años de vida. Keith Moon murió por tomar exceso de patillas para dormir con Vodka; John Entwistle murió por una falla cardiaca provocada por una sobredosis de cocaían; a Townshend lo encarcelaron hace poco acusado de almacenar pornografía infantil, aunque los cargos se desecharon cuando demostró que las páginas de internet que había guardado eran parte de una investigación para escribir un libro.
Animal, el baterista de Los Muppets es un homenaje a Moon, por ejemplo.
En fin, es una gran banda que seguro vale la pena ver, es de esos conciertos que son garantía, que no más no se debe uno perder.
El siguiente es el boletín de prensa que nunca vió la luz. Y como me pareció un desperdicio que se quedara por ahí muerto, mientras el que se distribuyó de manera "oficial" es una traducción de un panfleto mal escrito que mandó la oficina gringa, pues lo rescaté y aquí lo presento.
The Who
· Sábado 17 de marzo, Foro Sol
Por fin. Esa es la expresión que enmarca el anuncio del primer concierto de The Who en México. OCESA aseguró ya a la banda que camina el sendero de la inmortalidad de la mano de los Beatles y los Rolling Stones. Una de las grandes deudas con la historia del rock finalmente quedará sellada el próximo sábado 17 de marzo de 2007, en el Foro Sol. Los boletos estarán disponibles en pre venta Banamex los días 13 y 14 de noviembre y para el público en general a partir del 15 de noviembre, en el sistema Ticketmaster.
¿Quien? The Who, cuarteto inglés que se formó hace nada más 42 años. En su momento fue sencillamente una de las fuerzas creativas más innovadoras del rock. Hoy es un concepto que ya trascendió por mucho las limitantes de los términos leyenda y grandeza. Es una banda que miles conocen, aunque no lo sepan. Cientos de conciertos en México tienen de música previa los grandes clásicos del cuarteto como Won´t get fooled again, Baba O’Riley, My Generation, Pinball wizard y muchas más.
Visualmente basta recordar a Pete Townshend. Su manera de girar el brazo como feroz molino de viento y no perder una sola nota, su delgada figura estrellando la guitarra contra el piso, los saltos y piruetas mientras toca exquisitas melodías son imágenes absolutamente identificadas con su persona. Por su parte, Roger Daltrey ha sido desde siempre uno de los epítomes de lo que debe ser un cantante de rock. Su forma de maniobrar el micrófono (que se convertía en una suerte de acto malabarista de alto riesgo) es simplemente inmortal.
La historia de The Who está marcada por la tragedia. Finalmente se trata de una banda de rock que comenzó su carrera en los agitados años 60. Hay todo tipo de historias de abusos, adicciones y malos momentos. Del cuarteto original ya no están el mítico y formidable baterista Keith Moon y el enigmático pero certero bajista John Entwistle (ambos fallecidos). Pero la vida sigue y el legado de la banda también. The Who es en esencia una celebración de vida, una fiesta de hard rock, un motivo de admiración y placer.
...2 de The Who
Tal vez la manera más fácil de describir a este monolito del rock and roll es con su propia música: Substitute, The seeker, Magic bus, Who are you, Pictures of Lily, See me feel me, Behind blue eyes (que hiciera famosa entre las nuevas generaciones Limp Bizkit), I can see for miles, I’m a boy, Boris the spider, I can´t explain, Anyway anyhow anywhere, The kids are alright y You better you bet entre muchísimas otras. The Who es una de esas bandas que escribieron la historia del rock, que pusieron alguna de las piedras fundamentales del movimiento y que dejaron una huella mucha más real en la historia del mundo que aquella dejada en la luna por Neil Armstrong.
The Who fue la primera banda que destrozó instrumentos en el escenario (y al principio no era parte del show, sino frustración real). Cuando Jimi Hendrix incendió y destrozó su guitarra en Woodstock, Townshend llevada varios años haciéndolo. Y para no quedarse atrás, cuando tocó el turno al cuarteto, Pete y Keith Moon hicieron el peor destrozo hasta entonces, incluyendo batería, amplificadores y pedestales de micrófonos en lo que se recuerda como una orgía de rock, rabia juvenil y adrenalina escénica.
The Who es un nombre que está ahí, en la misma nube en la que descansan los Beatles y los Rolling Stones. Su trascendencia es incuestionable, y encima de todo, el espectáculo que montan es representativo del tamaño de su propia historia. Es una verdadera leyenda que pisa suelo azteca por primera vez y que dejará constancia de su capacidad el sábado 17 de marzo del 2007, en el Foro Sol. Boletos disponibles en pre venta Banamex los días 13 y 14 de noviembre y para el público en general a partir del 15 de noviembre, en el sistema Ticketmaster, Mix Up, Discolandia, Liverpool, al teléfono 5325 9000 y en el sitio de red www.ticketmaster.com.mx [fin del boletín de prensa.
· Sábado 17 de marzo, Foro Sol
Por fin. Esa es la expresión que enmarca el anuncio del primer concierto de The Who en México. OCESA aseguró ya a la banda que camina el sendero de la inmortalidad de la mano de los Beatles y los Rolling Stones. Una de las grandes deudas con la historia del rock finalmente quedará sellada el próximo sábado 17 de marzo de 2007, en el Foro Sol. Los boletos estarán disponibles en pre venta Banamex los días 13 y 14 de noviembre y para el público en general a partir del 15 de noviembre, en el sistema Ticketmaster.
¿Quien? The Who, cuarteto inglés que se formó hace nada más 42 años. En su momento fue sencillamente una de las fuerzas creativas más innovadoras del rock. Hoy es un concepto que ya trascendió por mucho las limitantes de los términos leyenda y grandeza. Es una banda que miles conocen, aunque no lo sepan. Cientos de conciertos en México tienen de música previa los grandes clásicos del cuarteto como Won´t get fooled again, Baba O’Riley, My Generation, Pinball wizard y muchas más.
Visualmente basta recordar a Pete Townshend. Su manera de girar el brazo como feroz molino de viento y no perder una sola nota, su delgada figura estrellando la guitarra contra el piso, los saltos y piruetas mientras toca exquisitas melodías son imágenes absolutamente identificadas con su persona. Por su parte, Roger Daltrey ha sido desde siempre uno de los epítomes de lo que debe ser un cantante de rock. Su forma de maniobrar el micrófono (que se convertía en una suerte de acto malabarista de alto riesgo) es simplemente inmortal.
La historia de The Who está marcada por la tragedia. Finalmente se trata de una banda de rock que comenzó su carrera en los agitados años 60. Hay todo tipo de historias de abusos, adicciones y malos momentos. Del cuarteto original ya no están el mítico y formidable baterista Keith Moon y el enigmático pero certero bajista John Entwistle (ambos fallecidos). Pero la vida sigue y el legado de la banda también. The Who es en esencia una celebración de vida, una fiesta de hard rock, un motivo de admiración y placer.
...2 de The Who
Tal vez la manera más fácil de describir a este monolito del rock and roll es con su propia música: Substitute, The seeker, Magic bus, Who are you, Pictures of Lily, See me feel me, Behind blue eyes (que hiciera famosa entre las nuevas generaciones Limp Bizkit), I can see for miles, I’m a boy, Boris the spider, I can´t explain, Anyway anyhow anywhere, The kids are alright y You better you bet entre muchísimas otras. The Who es una de esas bandas que escribieron la historia del rock, que pusieron alguna de las piedras fundamentales del movimiento y que dejaron una huella mucha más real en la historia del mundo que aquella dejada en la luna por Neil Armstrong.
The Who fue la primera banda que destrozó instrumentos en el escenario (y al principio no era parte del show, sino frustración real). Cuando Jimi Hendrix incendió y destrozó su guitarra en Woodstock, Townshend llevada varios años haciéndolo. Y para no quedarse atrás, cuando tocó el turno al cuarteto, Pete y Keith Moon hicieron el peor destrozo hasta entonces, incluyendo batería, amplificadores y pedestales de micrófonos en lo que se recuerda como una orgía de rock, rabia juvenil y adrenalina escénica.
The Who es un nombre que está ahí, en la misma nube en la que descansan los Beatles y los Rolling Stones. Su trascendencia es incuestionable, y encima de todo, el espectáculo que montan es representativo del tamaño de su propia historia. Es una verdadera leyenda que pisa suelo azteca por primera vez y que dejará constancia de su capacidad el sábado 17 de marzo del 2007, en el Foro Sol. Boletos disponibles en pre venta Banamex los días 13 y 14 de noviembre y para el público en general a partir del 15 de noviembre, en el sistema Ticketmaster, Mix Up, Discolandia, Liverpool, al teléfono 5325 9000 y en el sitio de red www.ticketmaster.com.mx [fin del boletín de prensa.
Ok, las fechas de pre venta están mal. Las fechas reales son Pre venta Banamex los días 27 y 28 de noviembre y el resto de los boletos a partir del 30 noviembre. Ojalá más de uno se anime y vaya. De ser así avisen, nos tomamos una chela y atestiguamos la historia. Y es que, con todo respeto (saludos Ziggy jajaja), para el Migraña, The Who es mucho más impactante que los Stones o que McCartney o Dylan o cualquiera que sobreviva de aquella época. Digo, yo prefiero cualquier día "Pinball wizard", "Substitute", "Who are you" o "Boris the spider" que "Brown sugar", "Hey Jude" o "Blowing in the wind".
Migraña. ¿quién? Chico Migraña
Me fui a ver a Sadus con una expectativa enorme. Y tal vez ese fue mi error. Todo lo que tocaron que sonó a old school estuvo excelente, pero los temas que anunciaban como parte de su nuevo disco Out for blood nomás no me cuadraron. Dejaron de lado el thrash brutal por intros y atmósferas sacadas del teclado. No sé, será que Steve DiGiorgio es una leyenda, pero las bandas (en este caso trío) que recargan toda su creación y concepto en el bajo, a mí, me aburren un poco. Les quedaban como cinco minutos y yo debía arreglar bien mi acceso de prensa, así que me retiré un poco antes. Eso significa que no vi cómo les cortaron el audio, aunque me dijeron que Darren Travis (guitarra y voz) aventó el micro del coraje. Y con razón, eso no se le hace a ninguna banda.
Luego tocó Leaves Eyes, pero a mí nomás no me gusta, y ver a Liv Kristine no justifica una hora de su música jajaja. Iba de salida para buscar un Oxxo, y en el escenario chico estaba Vainglory. Me quedé a verlos para saber si no me habían gustado la noche anterior por malos, o porque estoy idiota. Bueno, tras 20 minutos me quedó claro que idiota no soy, así que la culpa es de ellos jajaja. Tampoco terminaron su set completo, se quedaron a dos rolas de terminar, pero a ellos les dijeron que terminaran, no les cortaron el audio. Lo más entretenido fue que Kate French traía un top estilo corsé de piel, pero le quedaba grande del busto, así que de vez en vez se le salía un seño. Se dio cuenta hasta que el guitarrista le dijo.
Seguía Deicide, una banda que yo nunca había visto en vivo. Brutal. Excelente. Entregada.
Luego llegó el turno de Obituary. Otra gran golpiza de brutalidad sonora. Por derecho propio, Obituary era una de las bandas más esperadas en el MMF. Fueron los primeros en colgar una manta detrás de ellos, con la portada de Frozen in time. El viernes en la noche, cuando por fin llegamos al Hotel, el Germán sacó una playera de su mochila y me dijo, “un presente para tí”. Era una camiseta con esa misma imagen. Así que anduve en el MMF con una playera de Obituary, y cuando empezó el chou se la mostré al guitarrista que tenía frente a mí, y me dedicó un Yeahhh con cuernos metaleros de postre jajaja. Yo los había visto una vez, pero no recordaba lo excéntrico que es John Tardy como frontman. Se mueve de un lado a otro del escenario con cara de angustia, como león enjaulado. Se aerca al micrófono con cara de vómito y se aleja, mueve la cabeza como negando, mueve los brazos como si quisiera matara a alguien. Es pues uno de los mejores en la escena death. Y luego la música, que gloriosa brutalidad. Ese estilo lento de hacer death, la voz inconfundible que no es gruñido ni grito, sino la voz de Obituary y la batería feroz fueron una de las mejores descargas de metal de este año. La única queja es que a mitad del concierto empezó un audio de lluvia, que se prolongó por minuto y medio sin que nada más pasara. Es decir, ellos estaban atrás del escenario, esperando, mientras del PA salía el sonido de una tormenta. Nunca lo entendí. Tal vez sea parte de algo y algún enterado de Obituary lo pueda explicar. Fuera de eso y de que entre rola y rola dejaban pasar mucho tiempo, el concierto fue genial. Ahí sonaron “Slowly we rot”, “Cause of death”, “The end complete”, “Insane” y “Blindsided” entre otras. Durante su show, los Deicide andaban por ahí detrás de la batería y en medio el público. También estaba ahí Lee Dorrian y los Sadus.
Llegó la hora de Edguy. Fue sin duda el momento en que más gente había, parecían headliners. La banda muy en su papel, con coreografías en ciertas rolas, con el Sammet corriendo, brincando, tirando patadas voladoras por todas partes y arengando al público. Creo que en esta ocasión, el humor le falló. Primero leyó una carta medio boba que decía más o menos “Tobi, te espero en mi hotel para que me muertes tu enorme pistola” y bla bla bla ”firma Pedro”. Eso cayó bien, pero luego dijo que ahora entendía porque le decían que Monterrey era famosa por que tiene muchos gays. El silencio fue absoluto, y quedó bien claro que esa parte de la broma no era ben recibida. Quiso componerle diciendo que “bueno, la verdad es que a nosotros nos dicen putos también, si lees Blabbermouth verás que todo el tiempo nos llaman banda gay, pero es mentira, somos heterosexuales. Bueno, todos excepto el baterista”. Eso alivianó un poco el rollo, pero luego empezó a decir que “mañana (el domingo) estaremos en el DF (abucheo generalizado, jajaja) y vamos a tocar más canciones y tendremos un show más espectacular” ya la gente estaba con cara de incertidumbre, porque la neta el choro del sammet no venía al caso. Una vez más lo quiso componer y dijo “Monterrey, les digo esto porque cualquiera que vaya mañana al DF y lleve su boleto de hoy (sábado) tendrá un descuento especial”. Eso por supuesto no era cierto. Total que aparte de sus burradas, el concierto estuvo muy bueno. Tocaron entre otras “Babylon”, “Superheroes”, “Tears of a Mandrake”, “Mysteria” y “Avantasia”.
Siguió Cathedral, que, para mi humilde opinión, se llevó la noche. Y sé que muchos creen que el ganón fue UDO, pero Lee Dorrian, Garry Jennings, Leo Smee y Brian Dixon no tienen nombre. Lo suyo es doom maldito, pesado y directo al grano. Imagino que mucha gente los vió sin conocerlos, y muchos más aprovecharon su presentación para salir a comer. Pero eso no importaba, Cathedral es un monstruo, Lee Dorrian es un gran líder. Con su figura delgada, medio encorvada y con el pelo lacio te recuerda necesariamente a Ozzy.












