martes, octubre 20, 2009

Overkill, el sábado



OverKill, podridos hasta la médula
• Sábado 24 de octubre, Hard Rock Live
• Promueve Immortalis, su décimo quinto larga duración
• Abre el concierto Strike Master

OverKill, una de las bandas más legendarias de la escena thrash regresa a México. Encabezada por el cantante Bobby “Blitz” Ellsworth y el bajista D.D. Verni, la banda fundada hace 29 años, oriunda de Nueva Jersey y responsable de haberle dado al mundo discos clásicos como Taking Over, Under the Influence y Horrorscope ofrecerá un concierto el próximo sábado 24 de octubre, en el Hard Rock Live.

Veintinueve años y quince discos de estudio se dicen fácil, pero son poquísimas las agrupaciones musicales que dentro del convulso mundo del heavy metal pueden presumirlo. Contemporánea de Metallica, Megadeth, Anthrax y Slayer, ésta banda ha estado en la escena tanto en lo dulce como en lo amargo. Jamás comprometió su sonido para satisfacer tendencias comerciales, y aunque eso le costó perder contratos discográficos y reducir el aforo de sus conciertos, se mantiene vigente.

OverKill es una de esas bandas de metal que entre todo el cúmulo de curiosidades que la rodean, cuenta con una mascota. Su nombre es Chaly y es una especie de calavera de vampiro, con cráneo cornudo y largos colmillos y ojos verdes que ha adornado casi todas las portadas de los discos de la banda.

La última vez que estuvieron en México fue en el Live and Louder del 2005. Aquella vez, una generación entera de metaleros jóvenes tuvieron su primer encuentro con una de las bandas más representativas del thrash, y quedaron estupefactos. El grito de batalla “I don´t care what you say, Fuck You!” retumbó en los cimientos del lugar y dejó claro por qué a OverKill se le llama leyenda. Se trata de músicos que han trabajado su camino a la cima, saben lo que se siente estar en el fondo porque han caído ahí alguna vez, y saben también como escalar de vuelta y recuperar su estatus de dioses.

Aunque el año de formación fue 1980, su primer disco llegó en 1985 bajo el título de Feel the Fire. Desde entonces siguieron Taking Over (1987), Under the Influence (1988), The Years of Decay (1989), Horrorscope (1991), I Hear Black (1993), W.F.O (1994), The Killing Kind (1996), From the Underground and Below (1997), Necroshine (1999), Coverkill (disco de covers, 1999), Bloodletting (2000), Killbox XIII (2003), ReliXIV (2005) y el más reciente Immortalis (2007).

Actualmente la banda se maneja como quinteto con los fundadores Blitz Ellsworth y D.D. Verni en voz y bajo respectivamente, además de Dave Linsk y Derek Tailer en las guitarras y Ron Lipnicki en la batería. Se trata pues de una banda que nunca se ha sentido menos por tener que tocar en bares y clubes de todo el mundo; tampoco se cree mejor que los demás por haber tocado en prácticamente todos los festivales europeos y americanos de metal, ante decenas de miles de personas.

Bobby Ellsworth recientemente cumplió 50 años de edad, pero física y vocalmente parece veinte añero. Ya es legendaria su estampa con se rizada melena rubia, torso desnudo que envidiaría cualquier modelo de aparatos para abdominales y jeans. OverKill es un gran ejemplo de que el tamaño no importa. El Hard Rock es pequeño en comparación con otros inmuebles, pero es perfecto para una banda de metal que se siente en casa cuando puede ver a los ojos de sus fanáticos. Si la historia sirve de parámetro, podemos garantizar que la presencia del quinteto será, como siempre, inolvidable.

OverKill se presenta el sábado 24 de octubre en el Hard Rock Live. Boletos a la venta en taquilla del inmueble y tiendas Hard. En Ticketmaster ya están agotados.

Migrañoscope

lunes, octubre 19, 2009

No metal: 17 años después...

Son tantos recuerdos que cuesta trabajo encontrar el punto por el cual empezar. Tal vez sea mejor poner un poco de contexto y de ahí ver que sale. Digamos que en buena medida si hoy no toco ningún instrumento musical es por dos razones muy importantes: no tenía la paciencia y disciplina necesarias y en los años que uno debería dedicarse a aprender, yo tenía mi ilusión puesta en el futbol. Tampoco es que creyera que sería profesional, pero sí dedicaba muchas horas a entrenar, jugar y ver el deporte más hermoso del mundo. No estoy muy seguro de las fechas, pero entre los 15-16 y 18-19 años más o menos, jugué a muy alto nivel en la Liga Interclubes, representando a un sindicato unamita llamado APAUNAM. Es decir, defendí la casaca puma muchos años y aunque mi afecto jamás ha estado en duda, puse todo lo que pude para defender al minino auriazul.
Fueron buenos tiempos, jugábamos de locales en la cancha de Prepa 4, en Tacubaya. Dos años fuimos invictos hasta que el CUM (Centro Universitario México) nos venció ahí mismo. ERse era un juego clásico, aunque el América - Chivas de Intwerclubes era el Madrid (Colegio Madrid) vs CUM, el Madrid - Pumas APAUNAM era algo así como el América - Cruz Azul. Les ganamos a visita dos veces, una de ellas terminó a instantes de ser bronca fenomenal. Varios de elloos y yo teníamos nuestros quereres desde Pumitas, y ganarles a domicilio sabía tan rico como un Clubber de manzana del Hard Rock.
Cuando entré a la Universidad, la pasión siguió viva. Jugábamos de vez en cuando, pero en 1992, el que era nuestro profesor de Medios Audiovisuales (Aldo Chávez) y un eterno guerrero de las canchas de la UIC defendiendo a la Escuela de Ciencias de la Comunicación (ECC), Ernesto "Brian" Castillo, decidieron que había con qué armar un buen equipo y se dieron a la tarea de reclutarnos. Un semestre después todos sería muy diferente, pero en ese primer paso, el equipo estaba conformado por 95% de personas normales y un par de jugadores con experiencia profesional de algún tipo.
Se armó el equipo, empezamos a entrenar comandados por Ramón Raya, en ese tiempo y a pesar de nuestra juventud ex jugador ya de América. Su histoira es larga y compleja, pero interesante, aunque yo no me la sé toda y la recuerdo sólo en partes. El caso es que él nos dirigía. Los entrenamientos eran experiencias increíbles porque no se limitaban a ponerse un short, tacos y cascarear: hacíamos interescuadras, ejercicios con el balón, espacios reducidos, marcajes por zona, tiro a gol, jugadas de cruces y enlaces y muchas cosas más. Trabajábamos mucho y en cuanto empezó el torneo formal, empezamos a ver los resultados. le llevábamos mucha ventaja a la mayoría de los equipos. Los fuertes, como Derecho 1 (había dos), Filosofía y Teología nos daban lata pero siempre ganábamos. Así fuera por uno o dos goles nada más, pero ganábamos.
Fuimos un equipo de época, aunque suene pedante. La ECC jamás había salido campeona, y el tiempo mostraría además que, después de nosotros y nuestro bi campeonato, jamás repetiría tampoco.
Fue una experiencia increíble, felicidad desbordada y anécdotas de todo tipo. Incluso, jugar con aquél equipo vestido de azulgrana me costó recursar la materia de Cine. Es una larga y divertida historia, pero me la voy a saltar. Lo importante era que éramos un equipo unido, por lo menos en el tiempo de ese primer título. Nadie podía con nosotros.
Contrario a todo mi pasado, en ese equipo mi puesto era de libero, defensa central atrasado, último hombre o como quieran llamarlo. No desconocía la defensa pero no me gustaba. Sin embargo al ver la maquinita echada a andar, el disgusto se convirtió en placer. Tenía la oportunidad de gritar, ordenar, decidir y en alguna que otra ocasión, regañar. También me llevé regaños, como una vez que el árbitro marcó una falta inexistente que nos costó un penal. En el medio tiempo me llevé una gran regañada, un tanto injusta porque la falta fue inexistente, pero tampoco tan fuera de lugar porque uno no se barre dentro del área ¿cierto? Total, fue una gran época. Detrás de mí pasaron varios porteros, pero creo no equivocarme si digo que en ese primer campeonato fueron esencialmente Nacho Soto y George Witker. El primero tiene un estudio de audio llamado Fix, el segundo ha hecho carrera como comentarista radiofónico al lado, por ejemplo, de Raúl Orvañanos. Delante mío estaba casi siempre Horacio Cabañas, como stopper o central de marca. Otras veces fue un compañero de apellido Abascal. En las laterales estaban Alex Carranza y José Luis Sibalja "Chilly", aunque varias veces en lugar de Alex jugó Esteban Macías, hoy conocido por su trabajo en varios espacios de espectáculos en Tv Azteca. El medio campo lo trabajaban Ramón Raya, Hugo Tapia, Brian, Jorge Ibarra y algunos más que estuvieron en algún momento, aunque la base fueron siempre ellos cuatro. Era interesante porque ofensivamente eran imparables. El problema era que a la hora de marcar todos querían ser el 10, y no bajaban jajaja. Adelante jugaban Ariel Sol (ju8gó en segunda división con Pumas, no recuerdo si alguna vez debutó en Primera, aunque su hermano Manuel sí lo hizo. Fue titular muchos años en Chivas y jugó con la Selección Nacional)y Alberto Duque. En ocasiones entraba también Fabio Preciado. Ese fue el equipo campeón de hace 17 años. Porque al siguiente campeonato éramos impresionantes. Estaban en nuestro equipo José Antonio "Tato" Noriega (sus mejores épocas se recuerdan en Morelia y Santos, jugó en la Selección Nacional y si no me equivoco llegó a un mundial), Francisco Gabriel de Anda (sus mejores años los pasó en Santos y Cruz Azul, jugó con Selección también) además de Ariel y Ramón. Y jugaba con nostros también un compañerodel cual no recuerdo el nombre. Le decíamos Coco y jugaba en segunda división. Con eso era imposible derrotarnos, y aunque el bi campeonato supo a gloria, pues nunca fue tanto como ese primer año.
El sábado pasado, casi de la nada, volvimos a jugar. En un lapso de semana y media y gracias al Facebook se lanzó la convocatoria. Yo hace ya varios años que no pisaba una cancha de futbol. Y los últimos años que jugué fue siempre en canchas de tierra, en ligas poco serias y más por el placer de hacerlo que otra cosa. Afortunadamente llevaba algunos meses de salir en bicicleta, porque la condición que tuve en esos años es ahora un mero recuerdo. Llegué a la UIC y todo estaba pintado para que ese sábado fuera histórico. Tenía como 12 años de no estar ahí, de respirar hondo porque con la cantidad de árboles que hay puedes hacerlo y sentir el oxígeno en tus pulomnes. Muchas cosas se veían igaul, otras no. Una de las canchas tamaño profesional que hubo ya no existe, en su lugar se construyó un gim,nasio techado donde se juegan sobre todo básketbol y volibol.. La cafetería, que solía estar en el sótano del Edificio América, en el cual estaba la ECC, ahora estaba en otro lugar. Subí, pasé por los escalones de piedra volcánica donde alguna vez el maestro de cine nos hizo leer en la oscuridad de la noche, alumbrados apenas con velas, cuentos de Edgar Alan Poe. Pasé por el pequeño lago que flanqueba el espacio donde entrenábamos y llegué a la gloriosa cancha donde nos coronamos. No había nadie.
En las dos canchas de arriba se veía al equipo de Fútbol Americano entrenando, cerca de ellos había una especie de eliminatoria de porristas, pero nada de mis compañeros. Como debe ser en el mundo Migraña, la luz vino de la nada. Viendo mi cara de angustia, un viejito que llevaba cuadros ede pasto en una carretilla me miró y dijo: "sabes, allá donde se ve la U (en realidad eran los postes de gol de campo de una cancha de americano) van a jugar unos que fueron campeones hace muchos años. Algo me dice que eso andas buscando". No conozco esa cancha, le dije. "Pues ya tiene sus años, pero no tantos". Subí y los encontré.
Por razones que no importan ahora, lo que me generaba cierta aprehensión era ver a Ramón. Nuestra relación fue de una profunda amistad y terminó muy mal. Desde esos años no lo veía y no sabía si tenía ganas de verlo otra vez. Como debe ser en el mundo Migraña, llegué y todos estaban en la cancha, calentando. No sabía donde poner mis cosas y entonces lo ví, sentado, hablando por teléfono y poniéndose los zapatos. Lo saludé y supe que mi rencor guardado había sido bastante estúpido. Nos saludamos bien y empezamos a jugar. A los diez minutos las sonrisas en nuestros rostros eran enormes. Hacía 15 ó 16 años que no jugábamos juntos y parecía que habían sido 15 minutos. El toque que le dimos a cada facultad estaba ahí. El juego fácil de primera intención, los recorridos horizontales de Ramón, los quiebres y el talento de Jorge, lqa potencia en el golpeo de Duque... En diez minutos contra un equipo del que sus jugadores por lo menos tenían 15 años menos que nostros en promedio, íbamos ganado dos a cero. Claro, los años no pasan en balde y la condición física comenzó a mermar un poco. Al final quedamos 7 a 5 favor ellos. Pero no importaba, todos estábamos felices. Nuestro compromiso con el equipo en aquél tiempo fue tal que 17 años no fueron suficientes para que olvidáramos los fundamentos básicos de nuestra trascendencia. Y sé que amuchos les parecerá estúpido o ñoño este texto, pero ese campeonato fue uno de los días más felices de nuestras vidas. Lo supe entonces, lo sé ahora. En el Face ahora leo comentarios del tipo "fue un honor compartir la cancha con ustedes una vez más", o "no es falsa modestia pero por algo fuimos campeones, somos un equipazo" o "¡Estuvo grande!" simplemente refuerzan lo vivido. Nos volveremos a juntar, aunque hoy nos duelan hasta las muelas. Aquella vez incluso hicimos una concentración en una casona del Ajusco, no nos rasuramos toda la semana previa a la final y fuimos hermanos unidos por una causa. Qué lindo es volver a vivirlo.
Sí, "we are the champions, my friend, and we´ll keep on fighting to the end, we are the champions, we are the champions, no time for losers cause we are the champions, of the world".


Arriba y de izquierda a derecha: Charly Borja (a dos minutos del final me dio un calambre, Charly sacó su cloruro de tilo y me alivió casi al instante. Gracias), Ramón Raya, Horacio Cabañas, Nacho Soto, Migraña, Brian, Hugo Tapia y Fabio Preciado. Abajo, Alberto Duque, Alex Carranza, Jorge Ibarra y José Luis Sibaja "Chilly". A su salud, campeones.

Migraña nostálgico pambolero
Y para cerrar el mágico día recogí en casa de una querida amiga, también de la UIC por cierto, mi Sonic Boom. Discazo.

domingo, octubre 11, 2009

Diciembre de extremos/Fe de erratas

Había subido el flyer equivocado de Venom. Éste es el bueno:



viernes, octubre 09, 2009

Strato



Bajo el signo de una nueva era, Stratovarius regresa a México con disco nuevo
• Domingo 11 de octubre, Circo Volador

Con el primer disco sin Timo Tolki en la banda, renovada energía y una sólida alineación, Stratovarius regresa a México. En concierto organizado por Dilemma, el quinteto finlandés pisará el escenario del Circo Volador el próximo domingo 11 de octubre. Además y como plato interesante, los queretanos Split Heaven, la primera banda en la historia del metal mexicano en tocar en el Wacken Open Air, abrirá el concierto

Para ofrecer un panorama claro de lo que Stratovarius ha conseguido, basta recordar que en sus casi 25 años de carrera ha grabado, además de sus doce discos de larga duración, una recopilación de éxitos destinada al mercado japonés, otra que fue editada en todo el mundo y un disco en vivo. Esta nueva gira mundial, además deMéxico incluye 44 ciudades de países distintos en dos continentes. Es decir, se trata de una gira mundial de verdad, al estilo vieja escuela del metal.

Stratovarius está integrado actualmente por Matias Kupiainenen en la guitarra, Timo Kotipelto en la voz, Jörg Michael en la batería, Jens Johansson en los teclados y Lauri Porra en el bajo. Algunas características principales en su música son el sonido épico, grandes pasajes instrumentales con coros y armonías, una clara y definitiva vocación hacia el virtuosismo de cada uno de los músicos y la velocidad. Sin embargo, también es clave en su desarrollo es hacer lo inesperado. Así, el nuevo disco es más cercano a los pasajes progresivfos marcados por una mayor presencia de los teclados, aunque también se deja sentir el trabajo doble bombo de la batería.

Esta gira será la quinta que lleve a Stratovarius por Sud América y su visita a México será la cuarta en su carrera. Contrario a la tendencia de las bandas nórdicas a escribir música y letras que exploran la oscuridad de sentimientos, pensamientos y actitudes del ser humano, este quinteto se inspira más en temas ecológicos y emocionales, cercanos a la depresión pero de alguna manera con una luz al final de cada relato.

Stratovarius tiene en común con el movimiento metalero gestado en Europa la calidad interpretativa y el apego a las formas tradicionales (largas cabelleras, mezclilla, cuero). Su estilo es lo que se pensaría como la lógica evolución del género, antes de que el grunge y el Nu Metal arrancaran del mercado a las bandas de los setenta y ochenta.

Los últimos tres o cuatro años jan sido muy difíciles para la banda. El guitarrista, líder y fundador Timo Tolkki tuvo varias crisis nerviosa que derivaron en su salida del conjunto, y en una extrañísima carta, en la cesión del derecho del nombre y sus regalías a Johanssen, Kotipelto y Michael.

De esta manera, con nueva alineación y disco (Polaris, 2009), Stratovarius regresó ya a los escenarios. Las reseñas hablan de una banda madura, que lejos de perder fuerza se nota más integrada que nunca y que ofrece un show con todos sus grandes éxitos, además de algunas canciones del nuevo disco.

Así, Straovarius regresa a nuestro país para presentarse el domingo 11 de octubre, en el Circo Volador. Esa misma noche toca también y como banda invitada, Split Heaven.

Migraña, corriendo

lunes, octubre 05, 2009

Imposible brutality

Uno de mis momentos favoritos en conciertos a los que no asistí, es cuando en el bootleg argentino de la última vistia de Megadeth a Argentina, el narrador de Rock Pop (la estación rockera de radio en Buenos Aires y que siempre transmite en vivo los conciertos) está preparando al radioescucha para Countdown to extintion. Y cuando empieza con ese riff clásico y la gente se vuelve locfa y empiezan a cantar el "Megadeth, Megadeth, aguante Megadeth", en ese momento el narrador dice (aquí pónganle a la imaginación el acento típico sudamericano) "Yyyyy se cayó el estadiooooo".
Y si bien es cierto que el sábado en el circo no hubo un cántico especial, los cerca de 2, 200 cabrones que estuvimos ahí, creo, salimos empapados. Y lo digo en forma metafórica y absolutamente real. El calor ahí dentro fue surreal, la calidad de las presentaciones fue orgásmica y ... bueno, fue una noche de esas. En cierta medida, y con muchas diferencias porque ni Rob Dukes ni Mille Petroza son gente que juegue mucho con la gente, y porque lo que hacen una y otras bandas es muy diferente, la del sábado fue una presntación tan memorable para este 2005 como aquella de Opeth en la noche que conocimos a Piñata González.
Para mí, la fiesta comenzó desde antes de las 6, con una interesante junta en el Circo. Llegando me topé a Pedro el quinto glóbulo (y sí, HOY SÍ HAY SANGRE EN LA RED), el nato, que es como la mascota de Sangre de Metal (con todo cariño) y la Señora Interesante. ya es casi obligado verlos siempre juntos. En general, el ambiente en la calle se sentía expectante, ya desde esa instancia se veía la división generacional, o mejor dicho la apertura genmeracional que permearía en la noche: muchos vieja escuela como yo, muchos nueva escuela como el Nato y Joselyn.
Al llegar escuché un poco de la prueba de sonido de Wrecker. Con esa fecha le pagamos su merecidísimo tercer lugar en la batalla. Ya a las siete, Wrecker se subió al ewscenario pero no para probar sonido sino para probarle al metalero promedio que brutalidad no sólo es un término aplicable para las bandas extranjeras. Comenzaron a tocar, quizás, con unas 600 personasd en la audiencia. Terminaron con unos 1, 300 o más, aplaudiendo a rabiar. Sí, les fue bien, y sí, me da mucho orgullo decirlo. 2009 será en mi vida un año muy importante, lleno de momentos terribles y otros tantos mágicos. La batalla será siempre un asterisco de orgullo, y Wrecker es parte importantísima de ese asterisco. Su apoyo siempre fue incondicional y concretamente el Sux, bataco y amigo, es pieza clave en la estabilidad emocional migrañesca, en ese contexto. Así pues, gustazo pagarles su premio en una noche tan cargada de emoción y violencia controlada, tan llena de mosh pits, body surfing y amigos. Ya no es sorpresa pero nunca está de más subrayarlo, en México se hace muy buen metal.
Sin embargo y a pesar de que su rol fue mucho más que digno, Exodus era una de esas bandas con tanta expectativa que costaba trabajo imaginar lo que sucedería. Todavía dos o tres días antes del concierto algún malora andaba esparciendo el rumor de que no vendrían. El jueves en la noche tuve en enlace telefónico a Gary Holt desde Guadalajara, y eso ayudó un poco a que el rumor se quedara ahí nomás, en rumor.
Los veía y pensaba que es una de esas bandas a las que la ghistoria no les hizo justicia. Hablar de los cuatro del thrash, sin ellos, es injusto. Deberían ser los cinco grandes o de plano sustituír a Anthrax con Exodus. Ya no importa si aquella vez con The Haunted no vinieron, ya no importa nada. Ahí estaban, el público estaba entregado como pocas veces antes y el ansia generalizada flotaba en el ambiente.
Dukes es un buen frontman, aunque entiendo a los que se quejan de su estilo vocal. Es muy diferente al clásico Exodus, aunque eso no significa que no es brutal. Su presencia física impone, y además, para darle más onda a la noche salió con una máscara de luchador que de plano lo hacía lucir como su malignidad. Además es un ñero consumado. Al más puro estilo llanero se tapaba un orificio de la nariz y soplaba para sacarse los mocos como si estuviera jugando en el Coruco Díaz de Zacatepec. Sí, Exodus estaba en frente de nosotros, así lo demostraban la presencia de él, Lee Altus, Tom Hunting, Gary Holt y Jack Gibson, así como la enorme manta con el hermoso logo de la banda que usaron por ejemplo en Tempo of the damned, detrás de la batería.
Todo fue una explosión de la versión californiana del thrash clásico. Todo lo que uno podía querer, estuvo presente. Pirahna, Bonded by blood, And then there were none, Exodus, A lesson in violence, Fabulous disaster, The toxic waltz, War is my shepard, Blacklist... ¿Faltó algo? Tal vez Impaler, y para mí, The scar spangled banner, pero finalmente eran banda invitada. El momento chusco fue con lo que muchos babeaban por haberlo visto en la red, la wall of death. Y fue chusco porque finalmente es algo que acá no se practica de forma común. Cuando Dukes separó0 a la gente les dijo "quiero que estén listos para matarse unos a otros cuando yo les diga", pero no terminó de decirlo cuando el ansia, la falta de costumbnre, la adrenalina o lo que sea provocó que la gente se aventara contra los demás, antes de tiempo. Como sea, yo estaba en la parte del pasillo que divide los dos pisos del Circo. Estaba con Sofía y Black Cat de Mystica y con Rodrigo de Koimetirion. Con Sofía lo más divertido era ver sus reacciones ante la brutalidad de los mosh pits, el volar de cuerpos que caen sin vergüenza y sin pudor encima de lo que sea: cabezas, caras, espaldas, hombros. Nos deebatíamos entre ver a la banda, que te atrapa desde el primer segundo que asalta el escenario o ver a la gente que se notaba estaba extasiada de finalmente tener a Exodus enfrente. Yo me perdía minutos enteros disfrutando del impresionante trabajo de Hunting en la batería. Siempre he creído que si tienes cinco o seis toms, lo menos que puedes hacer es pegarle a todos. Él lo hizo, y además mostraba su enorme técnica al golpear frenéticamente el contratiempo con una mano, mientras con la otra seguía un patrón de menos velocidad pero mucha precisión al tiempo que te romía la crisma con su trabajo de doble bombo. Y no, no hace gfalta ser músico para darse cuenta de lo complejo que es hacer lo que él hacía. Nomás hay que agarrar dos tenedores y tratar de hacerlo en una mesa, moviendo rítmica y frenéticamente los pies al mismo tiempo. Muchas luces, mucha actitud, mucho volumen, clásicos por todos lados y eso que faltaba el plato fuerte de la noche.
Kreator, como diría el buen amigo Josep Fleitas "es una banda que como Megadeth o Motorhead, jamás decepciona". Y ciertamente, no lo hizo. Otra vez, una demoledora descarga de thrash brutal, sólo que ahora en versión alemana. Los pupilos de Petrozza destrozaban oídos con un thrash técnico que poco o nada le pide a los grandes clásicos. Con ellos la producción era completa. Una enorme manta dividida en dos por una pantalla, al fondo y u más detalles en formato de manta a los costados. Visualmente "cierran" el escenario y quitan de la mirada todo lo que no necesariamente hace falta ver: técnicos trabajando, curiosos (los Exodus, todos, estuvieron en side stage en diversos momentos del chou), managers y demás. Con ellos no te queda más que concentrarte en el escenario. De acuerdo a lo que tocaban era la iluminación que ofrecían. Cuando llegó el turno de Pleasure to kill por ejemplo, todo se pintó de rojo, en Enemy of God salieron a reludir los terribles estrobos, y así la noche.
Cada vez que Petrozza pidió "el mosh pit más grande y cabrón que se haya visto en México", se lo dieron. Yo estaba a dos escalones del pasillo y delante mío, a no más de dos metros, el círculo de golpes llegaba con toda fuerza. "Es hora de ixzar la bandera del..." y cuando la gente le contestó con un tímido (tímido para los estándares edel Circo, claro) "Hate", sacó su largo colmillo. "¡Eso es lo mejor que pueden hacer? Yo sé que pueden gritar más fuerte, cuando diga Flag of ustedes deben gritar el Hate más cabrón que puedan". Y mejoró, pero pidió más: (señalando a un costado y luego al otro) "¿pueden hacerlo mmejor, están listos?" Luego se dirigió a la gente del segundo piso. En ese momento, casi todos los que estaban abajo comenzaron el clásico "putos , putos". Petrozza no debe haber entendido bien la palabra, pero entendió la intención y el contexto: "bueno, ya escucharon lo que les dijeron. Are you ready cabrones?" y se soltó con Flag of hate.
"hace poco un periodista me preguntaba que cómo era un concierto de Kreator. le dije que era una fiesta donde reinaban la paz y el entendimiento. Pero le mentí al cabrón porque aquí siempre es una Extreme agression".
Y así toda la noche: Enemy of God con dos mil dedos medios en el aire porque "me dijeron que ustedes son muy religiosos, pero me vale madre porque muchos más deben ser enemigos de Dios", Phobia, Destroy what destroys you, Violent revolution... Bueno, fue mucho más de lo que esperaba, fue uno de esos días, uno de esos sábados... Al medio día eswtuve en el Chopo, orgullosamente viendo como las Mystica se ganaban a un público difícil. Sí, insisto mucho con ellas y lo hago por varias razones. Muchos de mis amigos más queridos no las quieren (musicalmente hablando), pero cada vez se ganan a más gente. Muchos las critican simplemente porque son mujeres. Otros porque la mosca voló, porque la cantante les recuerda a, porque la guitarrista también, porque la baterista wawawa, porque la bajista wiwiwi. Y ahí están, y fueron las primeras en subirse a la batalla, y han compuesto tres rolas nuevas para su próximo disco que suenan poca madre, y se han llevado cumplidos sincerso de gente importante y son mis amigas. Así nomás, y la amistad se demuestra claro. Y así empezó el sábado, y terminó en éxtasis. Sudé más esa noche que todas las mañanas que llevo andando en bici juntas. Todos cantamos, muchos le entraron al slam, todos sonreímos, mushos vieron a alguna de estas dos leyendas por primera vez en su vida. Sofía me decía, "no mames, qué manera de conocernos (Exodus y Kreator y ella), que pinche conciertazo". Y todos tenían algo que decir, algo que gritar, algo por lo cual celebrar. Incluso llegó un gran anuncio. Yo sabía que venía pero lo había callado aquí. Esa noche era la noche para decirlo. Y entre Wrecker y Exodus se anunciaron los próximos conciertos, pero ese no. Se notaba el tipo de metalero que estaba presente: con el anuncio de Entombed retumbó el lugar; con Korpiklaani y Darzamat no. Pero entre Exodus y Kreator, entre dos leyendas, una más: en diciembre (el 5, creo), Venom. ¿Le faltó entonces algo a esa noche? No. Incluso a mí que me encanta decir que el mejor solo de batería que he visto e4s el de Micky Dee con Motorhead, inclsuo eso dejó de ser el sábado cuando Marco Minnemann (Necrophagist) hizo el suyo. Tras bambalinas, cuando el chou había terminado y yo andaba husmeando por ahí, escuchando a Gary Holt platicar que tiene tantos conocidos hispanos en su barrio que le averguenza no hablar español, ahí, cuando Minnemann salió del camerino a la antesalita donde están las bebidas y sandwichitos, Holt lo vió, se puso las manos cruzadas sobre el pecho, hizo una reverencia frente a él y le dijo "what a great drum solo that was man, fucking amazing". Y sí, lo fue. Lo siento por el carismático Micky Dee, pero ahora habrá que ver quien es el guapo que le quita ese honor (en mi libro, claro) a Minnemann.
Inclsuo fue la noche en que el Gallo Ibérico salió de wsu catacumba griposa para regresar al trabajo. Lo único que no pude hacer fue rebotar de bolita de cuates en bolita de cuates. Físicamente era imposible, no te podías mover. Estaba muy bien acompañado, pero siempre voy y saludo a la bandera. Esta vez no, si te movías de tu lugar corrías el riesgo de que los de seguridad no te dejaran regresar y te mandaran al segundo piso porque abajo estaba sencillamente hasta la madre.



























Migrañator, el guiador de la muerte jaja

jueves, octubre 01, 2009

Hoy, SM en AM

En cabina, Wrecker.
Tercer lugar de la batalla de metal 2009, larga trayectoria, puro violent thrash. Le abren el sábado a Exodus y Kreator. Seguro llevan discos pa regalar, y yo tengo 3 pases dobles. Ustedes saben si se lo pierden.

710 am, 20:00 horas.
www.interferencia.imer.com.mx

****Me acaban de avisar que por ahí de las 9:30 podríamos hablar con Exodus, por teléfono. Así pues, pendientes.

Son chidos los Wrecker, además el Sux se tomó la molestia de hacer este flyer:


Migraña, lleno.

martes, septiembre 29, 2009

Space Ace

A muchos no les gustó.
Varios dicen que el rock and roll en general, la música de Ace Frehley en particular y un coro de niños no combinan.
No estoy de acuerdo.
Ace siempre fue el equilibrio en Kiss. Se que suena estúpido, que a primera vista el equilibrio lo aportan Gene y Paul, son los sobrios de la banda, los responsables de casi todos los éxitos de que ha compuesto el grupo en su historia, los jefes, los toma decisiones... Pero al principio, todo se repartía entre cuatro, y si bien Ace jamás fue y jamás será un modeolo a seguir, tenía la actitud. Independientemente de sus adicciones, él aportaba un personaje rocker a la banda. Siempre fue simpático, bromista y medio pirado. Es quizás el que mejor encarnó su personaje. Aún hoy dice que ha visto "cientos de Ovnis", muchas de sus canciones hablan sobre el espacio, tiene su propio planeta (Jendell) y tiene ese toecido sentido del humor que los fans de la banda tanto apreciamos. Cuando Kiss parecía ponerse muy serio, el Space Ace te rompía el esquema. Creo que con esta canción pasa lo mismo.
Empezar con la frase "el alcohol era mi amigo y casi me mata" es, en su mundo, un paso gigantesco hacia la paz mental. Nunca dejará de ser Ace, pero como él mismo lo ha repetido en varias entrevistas recientes, a propósito del lanzamiento de Anomaly, " descubrí que no necesitas estar borracho o drogado para pasarla bien". Y sigue siendo el mismo de pasos erráticos, de risas incontenidas, que dobla las rodillas, echa el tronco atrás, para la trompa y toca con tanto sentimiento que hasta ahora, nadie lo ha superado dentro de la banda. Sí, Kullick, Vinnie Vincent y Tommy Thayer son mejores técnicamente, pero ninguno jamás le llegó a hacer sonmbra en cuanto el sentimiento en los solos.
En el coro dice "estamos un poco debajo, un poquito abajo de los ángeles, y eso está bien, eso está bien para mí". vSí, qué tanta autodestrucción quiere cada uno en su vida es decisión propia. No necesariamente se refiere al abuso de sustancias. El abuso de la suerte, de las relaciones o de mil cosas más, el exceso en sí, es malo. Pero somos humanos, y por estaremos siempre un poquito debajo de los ángeles. Creo, quiero entender con ese sencillísimo coro que todos tenemos derecho a equivocarnos. Nacimos con ese derecho, podemos decir una cosa y hacer otra, y habrá veces que encuentres el perdón y la comprensión, y habrá veces que no. Pero al final no importa, somos lo que hacemos, y al final de la carrera de la vida, siempre será mejor mirar atrás y ver muchos caminos, vueltas, montañas y baches, que ver una sola línea recta, aburrida y desolada.
"Tomé decisiones arriesgadas en el camino, perdí la fe en el amor. Ahora el camino es claro, mi meta es real, con ayuda de arriba".
La ayuda de arriba depende de cada quien, pero es cierto, alguna vez pierdes la fe en el amor, o en la amistad, o en tí mismo, o en los demás. Es cíclico y debemos aprender a vivir con ello. Pero muchos lo niegan, no se atreven a enfrentarlo. Ace era uno de ellos. Llevó una vida semi vacía por un buen tiempo, en algún libro lo dejaron muy mal parado (claro, una mujer despechada es capaz de eso y más, pero siempre en medio del lodo algo de verdad se asoma) y Gene Simmons lo ha dejado tirado en el suelo y pisoteado muchísimas veces más. Y lo peor es que ha sido con argumentos. Pero Ace tiene el espíritu rocker, la sangre de metal en sus venas y la actitud kissera en su ADN. No se dejaría vencer, y si salir de Kiss era lo que le hacía falta para encontrarse a sí mismo, bienvenida su salida.
El caso es que el tema es acústico, y eso le duele a muchos. Sin embargo no es la primera vez. Su versión a 2,000 man de los Rolling Stones (viene en Dynasty) es bastante acústica. Cuando Kiss sacó el Unplugged, nadie dijo "pinche Ace, porque toca guitarras acústicas". El coro de niños, en el contexto de la canción, es maravilloso. La niñita le pregunta al papá "has visto alguna vez un ángel". Claro, contesta él. "Y ¿cómo fue". Lo más hermoso que he visto, dice él.
Y es que Ace, por muy borracho y pachecote que sea o fuere, siempre fue un ser humano dulce y amistoso. Y hacer eso en un disco solista (para esolo haces solista, en primer lugar) es una actitud muy suya, muy kissera: "me vale madre lo que me digan, lo quiero hacer, lo voy a hacer y no me preocupa el resultado". Y para ejemplos kisseros de esa actitud hay muchísimos; Music from the elder en cuanto a un disco, I was made for loving you en cuanto a una canción, el maquillaje en cuanto a imagen, el merchandise en cuanto a hacer de una banda un negocio viable...
Kiss ha hecho muchas cosas criticables. Ace también. Pero al final del día, ellos, nostros y cualquiera estamos apenas un pasito debajo de los ángeles, como metáfora.
A mí como fan, esa canción, la primera vez que la escuché, me hizo llorar. Y no me interesa explicar el sentimiento que me generó, el por qué o nada más. Cualquier error, cualquier detalle es bienvenido. Vives una sola vez y tienes derecho a equivocarte. Y no sólo una vez sino muchas, las más que puedas imaginar. La perfección no existe, por eso, siempre estaremos un paso o un escalón debajo de los ángeles. Un paso atrás, pero ahí.

Alcohol was a friend of mine, it almost got me dead.
I crashed some cars got into fights, some things I now regret.
I've been told I've got nine lives, or maybe even ten.
Now I've changed my ways, my soul's restored I'm better now than then.

We're just a little below, a little lower than the angels.
And that's all right. That's all right with me.

Tempted fate is not what I wanted to I'd soon enough be dead. And All that glitter
is it always gold? You know I've heard it said.
I've taken changes across the line I lost my faith in love. Now the road is clear, my aim is true. With Help from above.

We're just a little below
a little lower than the angels.
And that's all right. That's all right with me.

We're just a little below
a little lower than the angels.
And I can't fly, I won't fly away.

You know I won't fly away.
We gotta find our own way.
Well I don't know If I'll make it to heaven, just open the gates of hell

Laidida daidadi daida

Daddy have you ever seen an Angel?
Sure baby!
Well, what was it like?
The most beautiful thing I've ever seen

Just a little below, a little lower than the angels
and that's all right, its all right with me
We're just a little below, a little lower than the angels.
And I can't fly I won't fly away

We're just a little below, a little lower than the angels.
And that's all right, That's all right with me.
And I can't fly I won't fly away

We're just a little below, a little lower than the angels.
And that's all right with me.

Migraña from Jendell

viernes, septiembre 25, 2009

Kreator + Exodus + Wrecker, a una semana



Brutalidad imposible y lecciones de violencia:
Kreator y Exodus, juntos, en México

 Sábado 3 de octubre, en el Circo Volador
 Abre el concierto Wrecker, tercer lugar de la Batalla de Metal

Una vez más, México tendrá un concierto soñado por los fans de todos los rincones del mundo. Dilemma ofrecerá en una misma velada a dos de las más grandes figuras del thrash: los alemanes Kreator y los estadounidenses Exodus. Por México levantará la mano Wrecker, excelsa banda que obtuvo el tercer sitio en la reciente Batalla de Metal.

Para cualquier amante del heavy metal, Kreator es una referencia obligada, histórica y exquisita. El cuarteto liderado por Mille Petrozza es una de las leyendas más respetadas de la historia. Cierto, Metallica, Anthrax, Megadeth y un puñado más dieron nombre al thrash metal, pero Kreator fundó solito el sonido thrash europeo. Su música violenta y abrumadora es ideal para sacudir la cabeza hasta el punto de requerir más que un par de aspirinas. Acompañan al legendario Mille el segundo guitarra Sami Yli-Sirniö, el veteranazo, veloz y frenético Ventor, en la batería y Speesy en el bajo.

De su extensa discografía destacan discos como Pleasure to Kill, descrito en Metal-Rules.com como "Clásico total y esencial del thrash, si no lo tienes muérete", Violent Revolution "thrash del más alto nivel con una perfecta mezcla de agresión y melodía" según MetalReviews.com , Enemy of God "muestra clara de que todavía le queda larga vida a la que sin duda es una de las bandas alemanas más exitosas e influyentes", según blabbermouth.net y el más reciente Hordes of Chaos “la banda suena revigorizada. En lugar de parecer un conjunto que ha estado en las últimas y a punto de desfallecer, Kreator suena a declaración de principios de una de las bandas más importantes del thrash europeo”.

Exodus por su parte tiene una larguísima historia que incluso tiene que ver con el destino de Metallica. Antes de editar su primer disco, el hoy mítico Bonded by blood, los californianos perdieron a su entonces guitarrista Kirk Hammet ante Metallica. Al final del día la historia tiene a Metallica en la cima, pero Exodus es para muchos la génesis del thrash, la banda primigenia, la auténtica, la más brutal.

En 30 años de carrera han padecido todo tipo de cambios de alineación, problemas de salud y muertes (Paul Baloph, el cantante original, ya fallecido, es considerado por algunos historiadores como la quintaesencia de los líderes de banda). Con todo, ha sido también una carrera en la que los discos han desfilado uno tras otro y han dejado huellas profundas en cada ocasión.

La espera finalmente ha concluido, porque Exodus debió tocar en México meses atrás, pero debió cancelar por problemas de logística con su gira. Para quienes los han atestiguado en vivo, la del 3 de octubre será una cita con un viejo amigo del que se sabe perfectamente lo que puede ofrecer. Para quienes no los han visto, la recomendación es estar mentalmente preparado para un ataque brutal de riffs maniáticos, para ver a una leyenda de acero derretido y tener bien claro que, cuenta le leyenda, el mejor slam se arma justamente con el quinteto californiano.

Kreator (Alemania), Exodus (Estados Unidos) y Wrecker (México) azotarán el Circo Volador el próximo sábado 3 de octubre, a partir de las 19:00 horas. Boletos disponibles en Ticketmaster y taquillas del Circo.

Migraña, enemy of God

Misfits trivia 5

Ya que andamos con conciertos próximos, y para los que han gastado su lanita en el Circo, un paro:

Dilemma trae un concierto ya oficialmente anunciado en todos los conciertos que ha hecho en los días recientes. Es el 3 de diciembre, nomás que en su My Space aún no aparece.

¿Qué banda es?
Ya, así para que se vayan rápido. Y no, nada tiene que ver Dilemma con los Misfits, jajaja.

Misfits trivia 4

mmmm, una facilota y metalera:

Ya que vienen a México el mismo día ¿qué significa la palabra Korpiklaani; y quien era Darzamat?

Misfits trivia 3

Dez Cadena formó parte de otra legendaria banda punk. Uno de sus compañeros en esa banda se convirtió en figura. Hoy se dedica a algo muy diferente que la música punk. ¿De qué banda y de que personaje hablamos, y a qué se deica ahora?

Antes de las cuatro subo las trivias 4 y 5, así que pendientes.

jueves, septiembre 24, 2009

Misfits trivia 2



Alguna vez jugaron en el periódico o las historietas a "encuentra las siete difgerencias? Se trataba de poner atención. Igual aquí, al flyer le "falta" algo. ¿Qué es?

Respuestas en la sección comentarios, por favor. Es otro boleto doble

miércoles, septiembre 23, 2009

Fotos

In a dream... Bueno, en sueños recuerdo que el inge Tibu me mandó algunas fotos del Mezcal, pero no las encuentro. La gripa desplumó a mi Gallo y por eso no hay pics de Samael. Tons, subiré lo que sí tengo, Diablo, Amorphis y Children. Para los vieja escuela, o los que recuerden la película de The Warriors, la playerita que traigo, detrás, tiene estampado el penacho/logo de los guerreros. Está chida, las vende el Mikkel en Rock Shop Insurghentes. Hay de Jaws (Tiburón), Naranja Mecánica, Pulp Fiction (caricaturizada, poca madre) y varias más.

































lunes, septiembre 21, 2009

Butireseñas

Una semana completa de reseñas es mucho para separarlas. Y aunque en total fueron nomás cuatro conciertos, pues de uno en uno no acabo nunca, así que los meteré todos en un mismo espacio. Ustedes disculpen si no me extiendo tanto en algo en particular. Disculpen también la falta de imagenes, el Gallo no fue requerido en el Mezcal, y para Samael andaba en cama.

Todo comenzó el domingo pasado con el Mezcal, con la noticia de que Sacred Reich no podría tocar y la incertidumbre de un festival de ese tamaño. En general llevo buiena relación con los promotores de conciertos, así que me atrevo a decir sin que parezca un chingadazo que ya es hora de que a Maligno se le respete más, jajaja. Tanto en el Mezcal como en el Monterrey Metal Fest los pusieron en horarios muy difíciles. Con todo, a las 11 de la mañana subieron a tocar y a demostrar, una vez más, que están en un excelente momento y en gran nivel. Igual como no son una banda de riffs meteóricos a muchos no les gusta tanto. Pero así es lo suyo, es como si le pidieras a Paradise Lost o a Tiamat por ejemplo que le quitaran los pasajes progres a su música. El público a esa hora, las 11 de la mañana, era poco. Serían entre 300 y 400, muchos muy jóvenes y evidentemente poco familiarizados con Maligno. Ni hablar, por lo menos hubo chance de verlos una vez más y saludarlos a todos.
No recuerdo exactamente el orden de las bandas, y para mantener la reseña lo más fresca posible, tal vez me salte algunos horarios o ponga bandas antes o después, aunque no sea en el orden que tocaron. Igual no todo valió la pena, por lo menos desde mi punto de vista. Entiendo perfecto que se incluya una banda como The Agonist porque con eso se busca jalar a los más jóvenes. A mí no me gustó nadita. Lo que sí esperaba con mucha ansia era ver a Mortuary. Es una gran banda, excelentes representantes de un death metal vieja escuela, menos veloz y menos técnico que las bandas de hoy pero con una lucidez impecable en cuanto a crear sonidos realmente pesados. Leyenda sin duda, aunque sufrieron un poco con el audio. La otra banda mexicana que vi, y que me sorprendió (más por la reacción dee la gtente que por otra cosa) fue Transmetal. Me consta por mi programa de los jueves que a muchísima gente le gusta mucho, pero me consta también que los metaleros clasemedieros y prejuiciosos (ninguno es glóbulo, por supuesto) les molesta pórque son "muy raza". Esperaba entonces que la hora que tendrían para tocar fuera difícil, y sin embargo no sólo les fue bien sino que la banda cantó casi todas las rolas, sobre todo las clásicas como México Bárbaro. Dejaron muy buen sabor de boca, sobre todo porque desde ahí enadelante, al parecer, no habría desperdicio.
Joey Belladona ofreció un set seguro y clásico. Para no comprometerse mucho decidió sabiamente tocar varios clásicos de Anthrax. Caught in a mosh, Indians, Antisocial y NFL por ejemplo sonaron impecables. Lo único malo, o el pecadillo fue que en las partes lentas, digamos por ejemplo en la intro de Indians, después del solo de batería, el guitarrista se notaba poco flexible. Es decir, cuando tenían que tocar thrash brutal y clásico con los riffs clásicos, sonaba impecable. Cuando debían tocar más con melodía, nomás no le salía. Belladona bien, prendió mucho a la gente y demostró que más de uno conoce bien a Anthrax.
Death Angel se llevó el festival. Su sonido fue además de impecable, el más ruidoso de la jornada. Todo estuvo impecable, se escuchaban y distinguían perfecto todos los instrumentos (lo que una vez más demuestra que casi siempre el buen o mal sonido depende de un buen o mal ingeniero). Sus rolas no son mucho para cantarlas, pero eso se corrigió con varios círculos de slam, esos que en esa noche en particular recobraron su nombre original, Mosh Pits. Por eso la rola de Anthrax se llama Caught in a mosh y no Caught in a slam, pero eso es nomás anecdótico. Con un español medio masticado, Mark Ocegueda no dejó jamás que los ánimos decayeran. Muchísima de la gente estaba vestida en la onda thrasher, con chalecos llenos de parches y muñequeras de estoperoles y demás, así que ellos fueron los más contentos porque de verdad, Death Angel estuvo en un nivel sencillamente de gloria absoluta.
Alcatrazz era una especie de apuesta. para muchos vieja escuela significaba algo, sobre todo porque Graham Bonnet estuvo con Rainbow. Creí que en general pasaría sin pena ni gloria, pero sorprendentemente la gente se prendió, y mucho. Bonnet se quitó la playera y demostró la actitud rock star en toda su gloria, porque aunque es delgado, pues ya es un señor más o menos grande que realmente no tiene mucho que mostrar. Al hacerlo sin embargo le pintó un enorme dedo a los clichés y nos dijo, sin decir, que el rock es eso justamente, actitud, desmadre y fe en uno mismo. Cuando cantó Since you've been gone los recuerdos se hicieron interesantes y muchos dejaron de lado su bebida para gritar a todo pulmón con el clásico de Rainbow.
Grave Digger era quyizás la banda que en cuanto a estilo, más difería del concepto general del cartel. Eso sin embargo tampoco fue motivo para que la gente no se prendiera. Esta vez, y qué bueno que así fue, cuando la banda en turno no era del agrado de alguien, en lugar de abuchear o tirar cosas al escenario, la gente se salía al pasillo de entrada, cotoreaba con otros metaleros, veía mercancía o se fumaba un cigarro. Y ciertamente, los Digger traían porra. Su power marcadamente alemán tuvo excelente respuesta. Son una banda muy profesional que saben su cuento. Algunos riffs muy bien marcados, algunos coros fáciles de seguir aunque no conozca uno lasa rolas y un cantante que sabe su negocio sobre las tablas fueron suficientes para que el público les rindiera calurosas ovaciones entre rola y rola.
Con Voivod, para mí, todo se cayó jajaja. Sé, me consta, lo vi que a muchos les pareció orgásmico. A mí no. Tengo dos discos de ellos y jamás me han gustado. Creí que en vivo podría ser diferente, pero no. No hablaré mal de ellos porque finalmente son leyenda, pero a mí me bajaron la pila gacho jajaja. Y así, antes ede hablar de Testament, quiero agradecer a todos los glóbulos que se acercaron a platicar, tomarse fotos o regalarme un trago esa noche. Jamás me había sentido tan consentido y apapachado en mi vida jaja. Me da mucho gusto y me hace sentirme muy humilde escuchar las historias que me platicabn. No voy a entrar en detalles porque no acabo, pero recuerdo todos y cada uno de los comentarios que me hicieron; sobre el blog, sobre los programas de radio... Para lo que sí soy malísimo es para las caras. El sábado en samael me saludó un glóbulo con el cual estuve cheleando en el Mezcal, y no me acordaba de su cara. Lo peor es que me pasa seguido. Sólo puedo pedirles que no lo tomen a mal, es simpelemente que para ese detalle, mi memoria es terrible. Como sea, a todos los que se acercaron, gracias.
Testament tardó casi una hora en salir. Sus técnicos le hicieron al cuento durante 60 minutos nomás por joder. Algo habrá motivado su actitud, pero eso no se hace. Al final salieron los legendarios thrasheros y como siempre, rompieron madres. Ya no había tanta gente (en su hora pico, el festival tuvo 3 mil personas, a la hora de Testament serían la mitad nada más) sobre todo porque salieron a tocar casi a la 1 de la mañana, y muchos se habían gastado todo en sus chelas y no tenían para el taxi, así que debieron irse antes de que cerrara el metro. Lo suyo, lo de Testament, es brutalidad con aroma de thrash de la bahía de San Francisco. Se notan los meses que llevan de gira, perfectos, sin errores aunque con un audio un poco sucio. Testament es en mi caso una de esas bandas que jamás te cansas de ver. Al final, muy buena compañía, muy buenas bandas, mucha camaradería un cansancio atroz.
La bronca es que eso fue en domingo. Al día siguiente había que chambear y en la noche, la cita era con la historia. A Diablo Swing Orchestra no los conocía. Cuando me dijeron que venían investigué un poco, pero en general eran desconocidos para mí. Porque son mega fans de Children, ahí estaba la mitad de la familia Mystica, así que ya de entrada la fiesta parecía que estaría buena. Muchos amigos estaban felices de que vendría Diablo, así que mi interés en ellos era más que lo normal. El Circo estaba prácticamente lleno, y eso siempre significa que el ambiente festivo se magnifica. Lo lógico es que la gente que está ahí porque le gustan las bandas, o por lo menos alguna de ellas. Esa noche de lunes no fue la excepción. Los Diablo traían toda la actitud, su música es medio sinfónica pero más cerquita del rock que del clásico. Particularmente su chelista atrapaba la atención. Muy buen concepto que se llevó ghrandes ovaciones. les fue re bien, tanto así que al final del día me encontré con Sofía Mystica y me decía "quiero un disco de Diablo, ayúdame a conseguirlo porque parece que ya no hay". Y ciertamente quedaba uno, uno sólo que terminó en donde debe estar, en poder de alguien que lo va a gozar mucho y cuya enorme sonrisa de satisfacción valió tanto la pena como el concierto en sí.
Para mí, la noche era para ver a Amorphis. Nada contra Children, pero los había visto dos veces en Wacken y a Amorphis sólo los había visto una vez. Tenía muchas ganas de ver si aquella presentación alemana que me tocó (en el 2008, cuando el incendio aquél) había sido un buen día o si de verdad podían tocar con esa calidad en cualquier otra noche.
La respuesta fue que su calidad va más allá de cualquier suposición. Para algunos es música con poca inventiva, que tiende a ser sencilla y sin grandes adornos. Puede ser, aunque para mí es ahí justamente donde radica su belleza. Podrían hacer solos increíbles, riffs con escalas diabólicas pero escojen mejor hacer música. Y todo es en vivo y sin trucos. El micrófono para la voz por ejemplo no era el típico redondito, era más como de colección, como los que se usaban en los inicios de la radio. Cuadrado, alto y gordo, ese tipo de micrófono no permite que por ejemplo el cantante lo tome con las manos y le haga casita. Esa casita suele ayudar a que los guturales suenen más profundos, es un truco válido pero truco al fin. Y en el caso de Tomi Joutsen todo es su voz, así, sin vueltas. Impresionante banda que cada vez evoluciona más. Lejos están los días de hacer death clavado, aunque no por eso han perdido pesadez. Tal vez la etiqueta que les quede sea death prog, aunque muy diferente a lo que hace por ejemplo Opeth. El sonido era perfecto, claro, limpio y el diseño de luces, sencillamente espectacular. Por el tipo de música las luces quedan mejor en largos espacios atmosféricos en pocos colores, contrario a bandas que usan muchos solores en cambios frenéticos de ambiente. Inolvidable presentación.
La noche la cerró Children of Bodom. Laiho dijo por ahí que estaba enfermo del estómago, y eso tal vez impidió que jugara más con la gente. Sin embargo eso no quita que su entraga y la de la banda toda fue total. Muy pocas veces un Circo Volador lleno suena tan ruidoso, entregado y cariñoso como sucedió con Children. La banda domina a la perfección su estilo, por momentos las poses clásicas ayudan enormemente a prender más los ánimos. No cabe duda que están en gran momento, que su tiemepo para venir era éste, porque llenaron el Circo dos noches en una semana complicada. Habrá sido de las noches que más gente voló sobre las cabezas de los demás, una verdadera fiesta de metal en la que convivieron muy sanamente por lo menos dos generaciones distintas de metaleros.
La siguiente noche fue igual de intensa, sólo que Laiho estaba mucho más recuperado y por lo tanto mucho más juguetón. Luego de Amorphis, sin embargo, cerré los ojos y me dejé llevar en un increíble sueño.
El cansancio para el miércoles ya era evidente. Luego de cadea noche había que levantarse temprano (y en esa maldita semana fue de llegar a la oficina a las 9 de la mañana jajaja)y el cansancio ya se sentía en el cuerpo. Por eso y porque 14 horas en camión son muchas para mi espalda herniada, y hubiera significado perderme medio festival, no fui a Monterrey.
Ya el sábado sería Samael. Antes, el viernes hubo una firma de autógrafos. Llegué al Circo cuando estaba terminando, pero aún así los saludé y platicamos un poco. resultó que más tarde esa noche irían al Lunario a un concierto de Truffaz y Montuf. Yo estaría ahí también. Les dije que de ahí podría invitarlos a un bar a ver bandas tocando covers de metal. Se apuntaron todos y quedamos de vernos en el Lunario. Efectivamente, poquito antes de las 9, llegaron. En total eran ocho personas, los cuatro músicos y cuatro personas de staff. Lo de Truffaz era un concierto de jazz experimental, muy alejado de lo que uno espera que les guste. Resultó que el inge de audio era amigo de ellos y los había invitado. Aguantaron un rato pero se salieron. La calidad del concierto era indiscutible, pero si eres metalero, pues no es muy lo tuyo jajaja. Nos topamos y se veían muy cansados, pero al final, XY (teclados y batería) se apuntó para irse de desmadre. En el camino platicábamos cosas que no eran musicales. Con el tiempo he aprendido que para hablar de música están las entrevistas, o que por lo menos no debes bombardearlos con preguntas sobre su banda porque se hartan. Así pues platicábamos trivialidades sobre su natal Suiza y sobre nuestro México. Llegamos a la zonaja ya como a las 10:30. El lugar de reunión era el Blue Factor, donde tocan una banda que se llama Baco (muy buenos pa los covers) y las queridas Mystica. "Cuatro chicas tocando metal ¿eh? Me interesa, suena bien" es lo que me dijo en el Lunario cuando le dije cual era mi plan. Llegamos y había poca gente (raro, porque en viernes suele estar hasta la madre). El Blue es un billar bar con un pequeño escenario. Detrás del escenario hay una terraza al aire libre que se usa para los fumadores. Ahí encontramos al primer contingente místico: Cinthya la guitarrista estaba tecleando algo en el cel y Sofía la cantante dormía plácidamente jajaja. Los presenté, nos sentamos, pedimos unas chelas y vimos las últimas tre4s rolas de Baco. terminaron, estábamos platicando alguna trivialidad más cuando de pronto, por primera vez enj mis visitas al lugar, se arma una bronca. Al principio creí que era broma. Él también creyó lo mismo hasta que el pleito de dos era de pronto una mini campal con por lo menos 8 involucrados. Nostros seguimos sentados viendo el cotorreo. Bastante surrealista y subterráneo. Vimos los dos sets de las Mystica, charlamos, reímos, bebimos chela y descubrí, una vez más, que el múscio europeo es mucho más aterrizado que el gringo. Jamás tuvo poses de inalcanzable. Estaba intrigado de que la gente llega y saluda aunque no te conozca. Además no muchos lo reconocieron. pero se tomó fotos cuando se las pidieron y en general fue muy amable y accesible. Al final lo llevé al Hotel y quedamos que al día siguiente, después de tocar, lo llevaría a comer tacos y beber chela a un restaurancito chingón.
El sábado el Circo me recibió con la novedad de que el concierto sería en el espacio normal y no en el Lobby. Aunque no fue la entrada más espectacular de la historia, se veía bastante bien, con un millar de personas ahí, dispuestas al metal.
Abrieron los españoles de Stravaganzza. Traían su público, eso sin duda. No eran pocos los que cantaban todas y cada una de sus canciones y al final, como recompensa para su dedicación, los españoles armaron una firma de autógrafos en elobby externo del Circo, firma improvisada que sin embargo convocó por lo menos a un centenar de personas. La Señora Interesante por ejemplo se llevó su set list firmado, y eso vale mucho en el corazón de un fan.
Samael salió con ganas de romper cabezas y lo logró. Pedro, el quinto glóbulo me decía "si esto no es pesado no sé que será". Y tenía toda la razón. La base rítmica era pesada como locomotora de vapor. Era hipnótico, macizo y seductor. Detrás de XY había una pantalla que proyectaba escenas macabras, pentagramas, portadas de sus discos, demonios y demás linduras. No creo que alguno que sea fan del cuarteto haya salido decepcionado. Tocaron rolas de todos sus discos, extasiaron a todos con Baphomet's throne y demostraron que muy a pesar de no ser una banda del mainstream tienen su base leal de seguidores que se entregaron de principio a fin. No se me ocurre mejor manera de cerrar la semana de los conciertos que con una presentación tan limpia, tan agresiva y tan completa como la de Samael. Es una delicia y era una cuenta pendiente mía, porque nunca los había visto en vivo. Los había escuchado a lo lejos en una helada madrugada en Wacken, pero nunca los ví. Qué bueno que eso se corrigió ya.
De nuestra escapada del viernes salió que XY pusiera en lista de invitadsos a las Mystica. Al final llegaron sólo Jane (bajo) y Sofía (voz). Jane estaba muy enferma y se fue antes de acabar, Sofía, Rodrigo y yo nos fuimos a la Condesa, con XY, a cenar. La pasamos de lujo, ahí supe que él es vegetariano jajaja, lo bueno es que el kalimán tiene tacos de todo tipo y no hubo broncas. Nopales con queso y champiñones con queso, por ejemplo. Pedimos un agua de jamaica, otra de tamarindo y una más de horchata para que las probara. La ganona fue la de tamarindo, y más nochecito, cuando llegó uno de sus técnicos con tres camaradas mexicanos, y repitió el ritual de las aguas, su elección también la de tamarindo. Lo más curioso fue que ninguno de nostros supo jamás como se le dice al tamarindo en inglés. En fin. La charla ya es lo de menos, pero estuvo interesante y divertido. Aún recuerdo que cuando caminábamos hacia el lobby de su hotel, el viernesw, le dije: "tu nombre en español se pronuncia equis ye". ¿De verdad? equis ye, equis ye. me gusta, ahora soy equis ye, no más si (que es como se pronuncia en francés, su idioma) jajaja. Así, el sábado tras el concierto, estábamos Sofía, Rodrigo y yo sentados, esperando. Salió y ella le gritó "equis ye". Puso cara de que le sonaba conocido el grito, reaccionó con una sonrisa, la vio y se acercó a saludar. Y así, equis ye dejó su huella en nosotros, porque Samael la había dejado en todos los demás.

Como siempre, si llegaste hasta aquí, muchas gracias.
Migraña en reventour mode

**Las pocas fotos que tengo, más tardecito.

jueves, septiembre 17, 2009

Samael



Hoy, por ahí de las 9 de la noche, Samael llamará por teléfono a la cabina de Sangre de Metal. Lo pueden escuchar en el 710 de AM o por internet, aquí.

Mañana a las 5 de la tarde, firma de autógrafos en el Circo Volador.


Pasaado mañana, el concierto, con Stravaganzza. Si algún glóbulo regio los vio en el MMF, estaría bueno que comentaran algo en el espacio de comentarios.





Yo

viernes, septiembre 11, 2009

Children + Amorphis + Diablo Swing Orchestra



Children of Bodom, Amorphis y Diablo Swing Orchestra, cartel de ensueño en el Circo Volador
• Lunes 14 de septiembre
• Martes 15, SOLD OUT

Children of Bodom más Amorphis más Diablo Swing Orchestra. Parece mentira que un cartel de esa magnitude y calidad pueda presentarse en México, y sin embargo es verdad. Las tres bandas escandinavas se presentarán el próximo lunes 14 de4 septiembre en el ya legendario Circo Volador. Los últimos boletos disponibles se encuentran en Ticketmaster y taquillas del Circo. El martes 15 se presentan tanto Children como Amorphis, aunque ese concierto está totalmente agotado hace semanas.

Los sueños se hacen realidad, y para muestra un botón. Aunque no será la primera vez que toquen en México, Children of Bodom es una de las bandas más esperadas en nuestro país para los amantes del metal. Su impresionante trabajo a dos guitarras que compiten en solos veloces y limpios con el teclado han hecho de Children una de las bandas estelares de los mejores festivales del mundo.

Actualmente han grabado ocho discos en estudio de material original, uno en vivo y uno más, el más reciente, de covers. Se trata de una agrupación que no le teme al ridículo, y ahí radica su belleza. Han creado polémica al interpretar canciones de Britney Spears, y sin embargo nadie que los haya visto en vivo (y para muestra están las reseñas de sus conciertos en los principales medios rockeros del mundo) habla nada negativo de ellos. Sencillamente son una de las bandas en vivo más espectaculares de la historia.

Amorphis por su parte, y si cabe la opción de la comparación, es el equivalente metalero a Pink Floyd. A lo largo de su carrera ha creado nueve discos en estudio, y todos han marcado una enorme evolución musical en relación con su antecesor. Death metal gutural, exploraciones oníricas siempre sustentadas en el rock duro, pasajes progresivos y mucha dinámica son sus principales atributos.

Lo que más aplaude la crítica y el público del sexteto es su impresionante capacidad para reproducir en vivo los sonidos que crea en el estudio de grabación. Es poco probable encontrar otra agrupación en el mundo que se le asemeje, y lo más triste es que como suele suceder, con el escaso apoyo en general que recibe la música metal, es relativamente poco conocida en México. Ya estuvo hace varios años en nuestro país y ni siquiera el tiempo ha logrado borrar de la mente de quienes la atestiguaron, su impresionante desempeño musical.

Finalmente está Diablo Swing Orchestra. Formada en Suecia por allá del año 2003, su concepto va íntimamente ligado a la historia de su nombre. Cuenta la leyenda que en el siglo XVI los ancestros de los miembros de la banda actual interpretaban temas orquestales, en oposición al mandato de la Iglesia en aquel entonces. Por esa razón tuvieron que desarrollar su actividad a escondidas. Fueron descubiertos, y la Iglesia puso una recompensa por las vidas de los integrantes. Al saber que serían capturados y martirizados, celebraron un último y majestuoso concierto. Dejaron una carta a sus descendientes para reintegrar la orquesta y así es como en el Siglo XXI la banda se mantiene activa. A la fecha, el sexteto ha grabado un EP y un LP.

Así, Children of Bodom, Amorphis y Diablo Swing Orchestra se presentarán el lunes 14 de septiembre en el Circo Volador. Boletos en Ticketmaster y taquillas del inmueble.

Bajo tierra, prensa
bajotierra_prensa@yahoo.com.mx

jueves, septiembre 10, 2009

A la carrera

Así ando, asdí que dejo un viejo texto de Marvin, para matar el tiempo:

Pánico

Para que la noche caiga no es necesario que el sol se oculte. En los laberintos de la propia inseguridad, en esos caminos internos, oscuros y húmedos como el que se recorre en el viejo convento del Desierto de los Leones, ahí la noche llega cuando el sol más brilla. Basta con asesinar el sentido común y dejarse llevar por las calamidades del inframundo.
Una vez que la mente aterriza en esos despoblados que se llenan de imágenes surrealistas según la historia de cada quien, comienza la aventura. Para llegar a sentir pánico se debe tener bien claro que la mejor manera de quitarse el olor fétido de la inmundicia es revocándose en ella. No hay mejor camino para llegar al éxtasis del terror que asumir que es real. Cerrar los ojos, colocarse los audífonos y dejarse llevar por alguna banda tétrica es un buen paseo por los caminos de la adrenalina. Incluso se puede jugar al ritualista: los discos de Antonio Zepeda y Jorge Reyes por ejemplo, son vehículos de alta velocidad que pueden llevar una mente sana al borde del abismo. Ahí donde las conchas de tortuga, los alientos tallados en madera sagrada, los tambores hipnóticos y los cantos rituales se hablan de tú con las fuerzas naturales, el pánico suele ser un invitado estelar. Cuando la mente está programada en una sintonía fantástica y corrosiva, la falta de entendimiento de un lenguaje o dialecto no es obstáculo. Cuando los discos se llamaban así, y no compact discs, la magia surgía de una aguja con punta de diamante que recorría los surcos del vinilo a 33 revoluciones y un tercio por minuto. No importa que el oyente jamás haya visitado la selva chiapaneca; que nunca recorriera a pie las míticas zonas de Palenque y Bonampak, perdidas hasta hace no muchos años en medio de árboles enormes, custodiadas por el grito salvaje de los monos que nunca se ven. Nada de eso cobraba relevancia cuando la música se metía entre los poros, llevando por las venas un cosquilleo helado que se enfatizaba con cada aullido del shaman. Levantarse después de una experiencia así obligaba a la sensibilidad. Las sombras cobran vida, los susurros provenientes de un jardín o un parque se transformaban en gritos de alguna persona torturada telepáticamente. Y el cosquilleo helado que comienza en la nuca se mantiene ahí, inmóvil, delirante.
Con esa sobre excitación de los sentidos dan ganas de salir a caminar. Las caras se transforman en masas carnosas sin mucha expresión, los movimientos captados por el rabillo del ojo cobran mayor relevancia de la que tienen, la música cualquiera que navega por el viento parece el lamento de alguna criatura de la oscuridad.
Llegar al pánico con la música es como llegar al orgasmo durante el sueño. En una noche de verano en que típicamente falla el suministro eléctrico, una dosis del Monotheist de Celtic Frost sonando desde un discman puede ser tan terrorífico como leer a Edgar Allan Poe a la luz de las velas, en medio del bosque. El ritmo deliberadamente lento, la repetición de las líneas de bajo, los quejidos en forma de melodía, las imágenes de Giger que adornan el arte del disco. Todo se acumula y genera ese pánico placentero que obliga a sentir los miembros mucho más pesados de lo que son. A los sonidos que llenan el campo auditivo se le pueden agregar dosis de imágenes sacadas de la literatura fantástica. No hay mejor pánico que el generado desde la experiencia individual del ejercicio de la imaginación. Por eso el terror en el cine suele ser apenas una sugerencia de sobresalto corporal; donde viven los monstruos de verdad es en la cabeza de las personas. Ahí, en ese lugar en el cual las formas del mal surgen desde los miedos más profundos y no de la visión de alguien más, es en donde reside el pánico real.
Sobrevivir indemne a un ataque de ese temor espectacular tiene el riesgo de crear adicción. Podrá parecer enfermo, pero beberse los miedos propios, conjurar los demonios de la introspección, soltar a los guardianes del orden y el equilibrio mental de vez en cuando, es tan exquisito como adormecer un poco los sentidos con una copa de whiskey o un buen libro de literatura fantástica. Finalmente en los confines de nuestra imaginación es imposible dañar a nadie, aunque seamos capaces de las atrocidades más inenarrables. En el reino donde conviven en igualdad de condiciones HR Giger, HP Lopvecraft, Celtic Frost, Antonio Zepeda, Jorge Reyes, elfos, dragones, nigromantes, criaturas y memorias, ahí, el pánico es la bebida de predilección. Una buena manera de saberse vivo es acercarse al abismo, sentir el ansia de la existencia, derretirse ante la incertidumbre del dolor, arrancarse la piel para quitarse el hormigueo de lo desconocido, y luego abrir los ojos.