jueves, mayo 28, 2020

Piraña, entrevista


Entrevista con César Tarello, guitarra y voz en Piraña. Oriundos de Querétaro y activos desde 2003, estos cuatro jinetes de la destrucción thrasher han tocado por toda la República mexicana y han llevado su destrucción sonora a países como Portugal, España, Francia, Alemania, Italia, Brasil, Cuba y Canadá por ejemplo. 
 
Ellos son una de las tres bandas nacionales que estarán en el Candelabrum Metal Fest y esto es lo que tienen que decir al respecto:

¿Cuál es la expectativa que tienen para esta presentación? 

Es una expectativa muy alta, para nosotros es un gran honor estar en un cartel tan interesante y con tantas bandas tan variadas y seleccionadas a mano. Hemos visto que en otros festivales normalmente traen a las bandas que siempre vienen, y aquí se ve que escogieron más allá de cuáles estaban disponibles en la agenda, se ve que hicieron un “handpick”, es decir las escogieron a mano. Por eso, para nosotros es muy importante participar en un festival tan importante, digo, que se va a hacer por primera vez pero que sí hay muchas expectativas. Piraña ya había participado en festivales en México como el Metal In The Forest, pero fuera del país sí hemos participado en otros, por ejemplo, el Barroselas, en Portugal, pero desgraciadamente aquí en el país no hemos tenido la oportunidad de participar en festivales recientes, salvo dos ediciones del Metal In The Forest, que fue un festival importante pero no tan grande como los que últimamente han tenido impacto en general en nuestro país por diferentes productoras. Entonces participar en Candelabrum es un honor y un gusto regresar a un escenario nacional de esa envergadura. En definitiva es honor y es un reto porque estamos seguros que tenemos que dar un show especialmente poderoso y especial para este evento del 19 de septiembre. 



Piraña es una banda con una gran trayectoria pero que parece no ser tan visible, es decir, todo mundo ha escuchado el nombre de Piraña y algunos saben que son de Querétaro y que tocan Thrash pero pareciera que fuera de México tienen más impacto, ¿a qué se deberá? 

Pues tengo mis hipótesis. Una de ellas sería sin duda que a nosotros nos tocó una era complicada porque a lo mejor no teníamos acceso a las redes sociales como lo tienen ciertas generaciones. ellos lo tienen más sencillo. No nos hicimos en el ámbito de la proyección, incluso cuando el Myspace, teníamos uno pero no teníamos la oportunidad de estar ahí diario haciendo amigos para luego tener 50 mil vistas. Yo creo que eso en algo importa. Nosotros llevamos años, desde el 2003 que estamos con Piraña nos hemos movido por escenarios subterráneos de toda la vida, con múltiples bandas de excelente calidad de aquí de México y antes también de que empezaran los grandes eventos masivos, cuando esos empezaron a organizarse nosotros ya estábamos en la escena, pero no sé, quizá por ser Thrash o por ser de Querétaro o por ese aspecto de redes es que no hemos tenido ese impacto mediático, porque finalmente nuestro trabajo ahí está, las giras ahí están y la respuesta que hemos tenido en el extranjero es muy buena y también aquí en lo local, pero nos hemos manejado sobre todo en un movimiento mucho más underground y tal vez eso es lo que impacta. Entonces ¿qué pasa? Que cuando te manejas en foros más pequeños y no estás directamente en la CDMX con la cantidad de personas que hay ahí y que puede significar que tengas más impacto, pues se vuelve más difícil, y creo que es algo que le pasa a todas las bandas de provincia, no nada más a Piraña, a muchos, y sobre todo a los que no estamos o no empezamos en la era digital, nos cuesta más trabajo porque lógicamente será menor la cantidad de gente que te va a ver. No es lo mismo que en un Hell and Heaven te vean 5 mil o 3 mil personas que no te conocen, incluso aunque no les gustes, pero ahí te vieron, por lo menos es una plataforma, a que te vean los 100 o 50 u 80 que te fueron a ver al toquín local que son las que te van conociendo y te van moviendo. Entonces el espacio es más reducido, pero yo creo que la presencia en la escena es eso, y sobre todo para las bandas mexicanas, es saber que existes, que te compren tu material, nosotros afortunadamente vendemos material, playeras, discos en físico que es lo que nos interesa, más allá de si tengo 100 mil likes en un Face, porque esas gentes no te van a ir a ver a un concierto local. Bueno, tiene sus pros y contras, pero creo que son algunas de las condiciones que nos han pasado. 



Me consta que la gente que hace Candelabrum tiene otra sensibilidad. A ustedes les hicieron un anuncio individual, es un trato muy diferente a la norma en México donde luego uno dice: si los vas a invitar, no los maltrates, o por lo menos así se ve desde afuera. Parece ser el tipo de empresa que si te invita es porque te quiere ahí y no porque no le queda de otra. ¿Ustedes sienten esa calidez, sienten un trato distinto? 

Definitivamente. Mira, para empezar, no tienes que estar… siendo una banda que tiene tres discos y tienes que ir a concursar con unos chavitos que acaban de salir de un garage y no tienen ni un demo. Digo, es con todo respeto pero una banda así no está para estarse metiendo en concursos de rock donde tienes que pagar y moverte a otras ciudades y a ver si ganas y entonces que te den chance de tocar en el puesto de las chelas, en un horario no estelar y bueno, si va a haber mucha gente y alguien te va a ver pero es como te decía, hay promoción y hay publicidad pero ese trato no es el que nos han dado acá (en Candelabrum), acá ha sido totalmente profesional, todo es por contrato, obviamente tienes tu espacio y también las bandas que meten tienen su espacio, porque no solamente viene este rollo internacional, sino que las tres bandas que estaremos por México, pues ellos decidieron que deberíamos estar ahí. Somos distintos géneros y además nos dan ese lugar: ¡estas son las bandas mexicanas! Y no es un cartel donde hay 5 mil bandas. Sí he visto esa distinción de trato, el hecho de que traten como a un profesional te obliga a estar mejor, a ser mejor y al mismo tiempo te da el orgullo de decir que estás participando en un festival mexicano de alta calidad. Entonces sí, definitivamente el trato que tiene Candelabrum y la forma en que se conduce es totalmente distinta a todos los demás eventos que yo he visto. Y sí, sobre todo te escogen porque les gustó algo de tu trayectoria, sin necesidad de que estés besando zapatos, hay que decirlo con todas sus letras, besando zapatos o participando en esos concursitos. Eso yo creo que ha dañado muchísimo la escena mexicana porque hay chavitos, o chavitas o gente que ni van a las tocadas ni participan en eventos underground pero ya los metieron a ese festival y entonces ya son lo máximo. No importa que tengan una trayectoria o que su música no sea lo mejor que hay o que sea igual de competente que otras bandas, entonces yo creo que aquí no importan los likes, y eso dice mucho de quienes están detrás de esta organización. 



Ya que mencionas esto de los concursos, yo lo que veo desde mi trinchera que es la organización del concurso para ir a Wacken es que las bandas de provincia suelen tener otro nivel. Esto con todo respeto para las de la capital, porque hay muy buenas, pero he visto que en provincia hay un gran nivel, las bandas tienen otra actitud, más hambre. ¿Cómo lo ve una banda de provincia, de verdad si estamos tan centralizados? 

Yo creo que sí, y además es histórico, sobre todo para la banda que vive en CDMX o también en Guadalajara que tienen esa misma forma de ser, pero especialmente en CDMX, les llega todo. Son más versátiles debido a la cantidad de bandas que quieren estar ahí, que quieren tocar en la ciudad, tienen mayor apertura en cuanto a cantidad de foros, es más, tienen tantos foros que no todos necesariamente convocan gente, por eso tocar en CDMX no siempre significa que te va a ver mucha gente, a pesar de los millones que son. Yo creo que todo esto les da un sentido de pertenencia a la élite de donde se conoce todo, de donde se hace todo. Yo he visto muchos críticos de metal, gente que escribe a propósito del metal o que trabaja en esto y pareciera que su mundo siempre lo focalizan en las bandas de CDMX, ya sea Heavy, Death, Punk, Thrash o lo que sea. Y en los festivales grandes que se hacen ahí olvidan a la provincia, y olvidan su historia, la de las bandas que forjaron provincia desde siempre, desde finales de los 70 y los 80 que también había mucha participación, pero la imposibilidad que luego tenemos de estarnos moviendo hacia el centro que es donde está la mayor atención o los mayores reflectores pues claro que hacen más difícil todo, y entonces, digamos que nos hacen más ávidos de querer cautivar al público con nuestra música. Curiosamente en la provincia desde los 80 se han dado grandes grandes bandas que han representado a México con mucha fuerza, y no se diga aquí en el estado de Querétaro. Esa debe ser el hambre que tenemos, el saber que no tenemos nada seguro, que no te van a ver, que no van a hablar de ti y que todo te cuesta más, y con la existencia ahora de las redes sociales es aún más difícil. Entonces sí, en provincia la tenemos más difícil, además, mientras más alejados del centro… tenemos bandas por ejemplo que están en el norte, pero no en la mera frontera porque luego ahí tienen ciertos beneficios, me refiero a Tamaulipas, Coahuila, si estás en Tabasco es más difícil todavía, Nosotros en Querétaro como sea, pero estar tan alejado de la CDMX sí impacta mucho. Quiere decir que hay un soslayo, un olvido de las bandas de provincia y esto puede ser una actitud, no sé, de soberbia o desconocimiento o falta de cuidado de preocuparse porque la escena nacional siga subiendo. Es un vicio histórico. 



Ustedes son del 2003, son esa generación intermedia entre las grandes leyendas como Luzbel, Megatón, Ramsés, Next etcétera que tienen, excepto Luzbel, la maña o manía o desgracia de que tienen solo un disco, dos a lo mucho y ustedes son un poquito antes pero cercanos a esta generación de Voltax, Strike Master y en medio de eso están Ágora y Maligno, pero ustedes tienen ya una trayectoria importante 17 años (la verdad es que me confundí y en la entrevista dije 13), entonces, ¿cómo se ven ustedes a ustedes mismos? 

En el caso de Samy y yo, que somos los más viejos en la banda y que además ya teníamos trabajos previos, yo por ejemplo empecé a tener más visibilidad en la escena fue con Antiqua, te estoy hablando del 96 que es cuando empecé con Antiqua y en ese entonces Samy estuvo con Genital Retroplasia, con Domain, con Ravager, que posteriormente se deshizo y de ahí salió Hacavitz y de ahí otras bandas que hicieron por ejemplo los hermanos García, y Samy se quedó con otros proyectos. [Crepo que los hermanos García a los que se refiere serían Óscar y Edgar, con paso y peso en bandas como Disgorge, Morbosidad, Raped God 666, Black Torment y un largo etcétera]. Entonces él y yo ya traíamos mucho más escuela que data, él de los 80 y yo de los 90. Son ya 17 años con Piraña, pero ya antes él y yo traíamos esta escuela previa, entonces con esa experiencia Piraña hace Thrash porque es lo que nos gusta hacer, y actualmente nos vemos tratando de proyectarnos en construir un nombre más de culto, esperemos que algún día lo seamos… 

-es que de culto ya son- 

Pues gracias, esperemos realmente que nuestro nombre alcance a ser eso, un pilar de alguna época del metal mexicano y que nuestro Thrash aporte un sentido distinto. Nosotros traemos una escuela vieja, no necesariamente sonamos como otras bandas que surgieron a la par de nosotros. Efectivamente Strike Master surge casi a la par de cuando surge Piraña, aunque nosotros traíamos un Thrash distinto al de ellos y otras bandas, Voltax surgió también con su Heavy más agresivo, en ese entonces surgió también Raped God que luego se hizo Raped God 666, había una camada de bandas, Lust por ejemplo que empezamos a hacer lo que llamaron el revival Thrash, pero al menos sí lo puedo decir por Raped God, Lust y Piraña, no estábamos en el revival Thrash o lo que llaman Neo Thrash. Creo que no nos queda porque nosotros si traemos una escuela anterior que nos hace ir hacia una tendencia más clásica diría yo. Eso es más o menos lo que queremos apuntalar, que el nombre de Piraña pueda ser todavía más conocido por nuevas generaciones. Queremos superar el reto de meternos en redes sociales, nos cuesta mucho trabajo porque somos viejitos tercos, pero a pesar de ello estamos abiertos a esa parte. Creo que ese es el giro que estamos dando, estamos muy activos en Facebook, en Instagram, subimos música a redes sociales, sacamos un video nuevo precisamente para tratar de tener contacto con una generación que no nos conoce y tratar de tener esos oídos, esa escucha. Eso es lo que estamos buscando porque no podemos ser tan egoístas de decir que nos vale madre lo que se haga ahora, no, también estamos trabajando para un público porque nos gusta eso, nos gusta la convivencia con ellos, nos gusta hacer material en físico, nos gusta venderles nuestros discos en las tocadas, nos gusta cotorrear con la banda y estar en el escenario, ellos y nosotros siendo uno mismo, entonces claro que la música la hacemos por nuestro propio sentimiento pero queremos que nuestras ideas, porque tenemos posturas sociales muy fijas que defendemos, especialmente yo con una parte de activismo que también trabajo y queremos que todo eso esté en el discurso, que se le quede a la gente, esa es la tirada de la banda y eso implica más trabajo en redes y esperemos que pronto sea también más trabajo en las giras. De hecho, en septiembre si todo sale bien y podemos pasar la parte dura de esta contingencia estaremos en gira previo al Candelabrum con nuestros amigos australianos de Desecrator, que vienen por segunda vez a nuestro país. Nosotros íbamos a ir de gira a Australia este año pero se vino esto encima y resultó imposible. El año que viene iremos de gira a Australia o a Canadá porque tuvimos muy buena acogida por allá. Esos son los proyectos, y aunque acaba de salir el “Blood Zone” con Concreto Records ya estamos trabajando el siguiente material, porque este tardó demasiado en salir por problemas técnicos, así que para mediados del año que viene saldría un nuevo disco que ya se está cocinando.


Candelabrum Metal Fest se llevará a cabo el sábado 19 de septiembre en la Velaria de la Feria de León, en León, Guanajuato.

Si llegaste hasta aquí, ¡muchas gracias!


lunes, mayo 25, 2020

Candelabrum, entrevista con Kezhia Quintero.


En marzo pasado, antes de que la pandemia del Covid-19 pusiera de cabeza al mundo entero, entrevisté a Kezhia Quintero, uno de los promotores detrás del Candelabrum Metal Fest. Ya sabíamos que China traía la bronca encima, Europa empezaba y aquí parecía todo muy lejano, por eso, en esa primera entrevista la onda del nuevo Coronavirus no era tema. En ese tiempo (la entrevista la hice el 10 de marzo y se publicó en Revista Marvin el 12 de ese mes) lo importante era saber quiénes estaban detrás del Fest, cómo escogieron el cartel, que esperaban lograr y cosas de ese tipo.

Como sabemos, el nuevo bicho ha provocado miles de muertes en México, lo cual es bastante grave y desolador, pero también causó un enorme impacto en el día a día de todo el mundo. Como consecuencia devastadora y como parte de lo que sucedió en todo el mundo. Candelabrum, originalmente planeado para el final de la primavera 2020, se tuvo que posponer para la frontera entre el verano y el otoño de este año, concretamente, para el 19 de septiembre. 

Ahora, tuve la oportunidad de platicar nuevamente con Kezhia, porque en esos dos meses que pasaron de aquella primera entrevista y esta, el festival se pospuso, se volvió a anunciar, se complicaron un par de bandas, finalmente las reagendaron y hoy, el festival tiene confirmado exactamente el mismo cartel con el que fue ofrecido.

Esta es la transcripción completa de la charla. Una parte saldrá en Sangre de Metal versión Facebook, pero allá el formato es de notas breves y al grano. Aquí, los glóbulos saben que se pueden topar con textos largos, de ahí la frase con la que suelo terminar mis posts tipo blog de "si llegaste hasta aquí, ¡muchas gracias!". Entonces, les dejo la entrevista completa, la primera de varias que iré publicando íntegras aquí. Ya están hechas y solo falta transcribir Dies Irae, Piraña, Mordskog (de México todos ellos) y Night Demon. Ya están agendadas Cirith Ungol, Grave, Moonspell y Candlemass, así que habrá movimiento en el blog en las semanas venideras.

Con todos los cambios que se han generado con esto del Covid-19, ustedes han logrado recuperar a 12 de las 13 bandas que estaban programadas originalmente. ¿Cómo fue el proceso para lograr que prácticamente el mismo cartel se recuperara?
*Días después de la entrevista anunciaron que también Sigh regresaba al cartel.
Ya habíamos hablado con todas las bandas, todo estaba en orden, tenemos los contratos. todos los ajustes y todas las condiciones necesarias, entonces cuando empezó a suceder todo esto nos adelantamos un poco a que las bandas preguntaran y les escribimos. En principio en México no había ninguna restricción, luego cuando sucedió que no se podría hacer en la fecha original fue por causas de fuerza mayor que todos conocemos. Cuando empezamos a comunicarnos con las bandas vimos que todos estábamos muy empáticos con el tema, bandas promotores, agencias, el venue, el público en general, como que todos entendimos que esta situación era algo que sale de las manos de todos absolutamente y mundial. No era algo de una empresa mexicana, era algo en todo el mundo. Entonces hablamos con las bandas y eso sí, nunca estuvieron cancelados ni Shining ni Sigh, de hecho Sigh sigue sin estar cancelado, es sólo que hay bandas con las que por la situación en sus países, sus leyes y todo eso hace que sea un poquito más complicado reagendar tan rápido. Las otras once, tres nacionales y las internacionales se dieron muy fácil. Shining tardó un poquito más pero lo anunciamos ya el jueves pasado (esta entrevista se hizo el miércoles 6 de mayo) y con Sigh seguimos trabajando. No está cancelada, tampoco cancelada al 100% pero seguimos trabajando en ello. Si llegara a pasar algo tenemos una banda de reemplazo, pero esperamos que todo se arregle para tener a las 13 bandas originales, porque el cartel le llamaba mucho la atención al público.
**Una semana después se anunció que Sigh había aceptado y de esa manera el cartel quedó intacto.

En cuanto a las autoridades, concretamente en León, ¿tienen alguna especie de asterisco, si es que volviera un brote o algo? Esto es para septiembre, ¿están en contacto con las autoridades o están calculando que no tendría por qué ser un problema septiembre?
Estamos trabajando directamente con Protección Civil, con el gobierno, con la gente de la Velaria que está muy conectada con eso y estamos en comunicación constante, no hay ninguna restricción gubernamental ni local ni estatal ni nacional. Hasta el momento todo parece indicar que vamos a seguir en pie, nosotros seguimos trabajando como si fuera el 6 de junio, seguimos trabajando con el mismo énfasis, con las mismas ganas, la misma motivación e ilusión y las bandas siguen apoyándonos al 100%, entonces, mientras las leyes no nos digan lo contrario, el Candelabrum sigue en pie al 100%.

Esta es pregunta del público lector de Sangre de Metal: News. ¡por qué con tanta oferta que hay de festivales en México, por qué el Candelabrum? ¿Qué es lo que lo va a hacer diferente?
Creo que afortunadamente tenemos mucha oferta de festivales en México, se me hace una fortuna tener tantos festivales importantes y nosotros lo que queríamos era llegar a ocupar un lugar, en una ciudad que no ha sido explotada en ese aspecto, en ese género, con esa cantidad de bandas. También queremos diferenciar un poco es el gusto de la gente que estamos armando este cartel, los que curamos el festival y hacemos esa selección de bandas. Son bandas como Cirith Ungol, Officium Triste, Night Demon, Shining, en su momento Sigh pues son bandas que no todo mundo voltea a ver. Nosotros queríamos, por nuestros gustos personales, queríamos verlas y sabíamos que tienen sus fans en México y decidimos apostarlo a esa parte más underground. Sabemos que hay festivales más true, otros más mainstream, algunos más combinados y por eso nosotros le quisimos tirar un poco más al under con algunos estelares más mainstream, como Over Kill y Moonspell, pero queríamos traer bandas que normalmente no voltean a ver los promotores en México.

¿Podríamos decir entonces que esa sería la identidad del Candelabrum para futuras ediciones?
Exactamente, y queremos tener diversos géneros, ahora tenemos Black por ejemplo. pero sí hay algunos géneros que en ningún momento llegarían a estar en Candelabrum. Por ejemplo Metalcore y cuestiones así más felices o contentas en cuestión musical, en ningún momento pensaríamos en ese tipo de bandas para nuestro evento porque ellos ya tienen otro tipo de festivales en los que pueden encajar. Aquí queremos seguir llevando la misma línea de ese 2020. De hecho ya estamos planeando 2021 y seguimos con esta misma línea, será nuestra identidad y nuestro sello.

¿Tienen ustedes contemplado poner algún tipo de transporte o la gente deberá moverse por sus propios medios? Es decir, ciudades como México o Guadalajara que incluso no está lejos, ¿habrá algo de parte de ustedes en ese sentido? Y claro, entendiendo que no sería gratis.
Afortunadamente mucha gente que se dedica a hacer tours se comunicó con nosotros, pusimos algunas condiciones, platicamos y todo para que se volvieran tours oficiales y ahora tenemos hasta de Saltillo. Tenemos de CDMX, Saltillo, Querétaro, San Luis, Guadalajara, Aguascalientes, tenemos varios que ya están publicado en la página y además iremos actualizando para que la gente se sienta con confianza. Esos tours tendrán acceso preferencial a estacionamiento, uno que será exclusivo para tours oficiales y la gente que compre boletos en esos tours tendrá también un acceso exclusivo. Tenemos venta general, una entrada VIP y una exclusiva para tours- Ya si esas personas deciden entrar por el acceso que les corresponda según su boleto, ya sea General o VIP tampoco será problema, pero sí contamos con ese apoyo de tours oficiales. También estamos trabajando para tener un Hotel oficial del Candelabrum que tenga beneficios para todos los fans. Eso aún lo estamos trabajando porque con esto de la pandemia se pararon muchas negociaciones, pero nosotros como oficina seguimos trabajando para lograr más beneficios para la gente que asista al festival.

Esto del Coronavirus nos agarró a todos en curva y como los conciertos no han regresado en ninguna parte del mundo es solo suposición, pero con lo que ha pasado ¿podríamos imaginar que algo que podría desaparecer o estar en pausa por lo menos este año serían los Meet and Greet?
Podríamos tener algunas medidas de seguridad, dependerá de lo que nos digan las bandas y Protección Civil pero no nos gustaría que se perdiera porque al final del día es un plus para los fans, para la zona VIP y las bandas están emocionada de conocer a los mexicanos, porque algunas bandas nunca han venido, entonces esperamos que no se tengan que cancelar, por lo pronto no ha habido ninguna plática sobre eso pero en su momento tomaremos las medidas de seguridad y sanitarias que correspondan. 

Hasta ahí la entrevista. Ojalá nos veamos todos en León porque, a nivel subterráneo, este cartel está de lujo. Ya para hablar de la organización y compararlo con otros primero debemos esperar que suceda, pero de que promete y de que está creado por gente que no se anda con tonterías, eso lo puedo garantizar.

Si llegaste hasta aquí, ¡muchas gracias!




lunes, abril 27, 2020

Hasta siempre, Huizar.


"La quijada se ha desencajado, y mi lengua flota en el vacío, en un grito que desgarra la entraña, donde tu amor estuvo cautivo". Vaya frase. Tiene todos los significados que cualquiera peretenda encontrarle. Por supuesto para mi también tiene uno, muy personal.

Me toco escucharla en vivo, en toda su gloria, contigo en la voz, Raúl en la guitarra, Alejandro en la batería y el gran Zito en el bajo. Leía por ahí que ese disco, "La rebelión de los desgraciados", era infravalorado. Y lo es. Pero ¿como puede competir incluso contra lo que tres de esos cuatro músicos hicieron años atrás, el "Metal caído del cielo" y el "Pasaporte al infierno"? Esos no son pilares del metal en México, lo son del metal hispanoamericano, y sí, era tu voz, en la mayoría de los casos eran tus letras.

La primera vez que vi a Luzbel, o por lo menos la primera que realmente recuerdo por el impacto que me generó fue en la extinta Carpa Astros, con Rata Blanca. Y eso en sí mismo me trae a la memoria varias anécdotas que sin embargo, en este contexto no vienen tanto al caso. Pero vaya que recuerdo verlos, a ustedes cuatro, los que hicieron La Rebelión, y vaya que no sólo se daban un quien vive con Rata Blanca, fue un duelo de titanes en el que, años más tarde, ya libre de la enfermedad del malinchismo, entiendo que si hay que llegar a penales para desempatar, Luzbel metió el último y se quedó con el título.

En ese tiempo yo no conocía bien la historia de Luzbel, y me voy a saltar ese detalle que fue el que agrió tu relación con la mitad de los metaleros mexicanos. Hacer un juicio sobra. Mejor recordarte por lo que nadie te puede quitar, la trascendencia de tu figura en la historia del metal nacional, hispano. Justo después de que Luzbel tocara... perdón, derritiera el escenario, en los camerinos de la Carpa se presentó un reportero de Tv Azteca -"En medio del espectáculo" era el programa, si mal no recuerdo- que quería hablar con Rata Blanca. Me encargaron atenderlo y creo que nadie de los rata quiso dar la entrevista. El reportero ya se iba y escuché que alguien dijo "no mames, esos weyes qué, ahí está Luzbel". Le dije que podía hablar con ustedes, aceptó y salieron los cuatro. Zito y Alex no hablaban casi nada y menos frente a la cámara, Raúl y tú sí, pero en la edición de la nota sólo saliste tú, hablando del regreso de Luzbel. Me empezaba a caer el veinte.


Después tuvimos cierta relación, te ayudé con la prensa para Conamusica, hicimos aquel intento que se llamó "Luzbel visita a Jesucristo" y en el que la banda que liderabas, aunque yo no conociera la historia real y que ya se llamaba Lvzbel, tocaría un concierto después de la representación de "Jesucristo Superestrella". El "mero mero" en la decisión se llamaba Morris Gilbert, y sólo puso una condición: "Lynn Fainchtein tiene que decir que sí". No hace falta explicar quien era, el que esté interesado que la busque la red, la encontrará de inmediato. El punto es que ella dijo que no, y yo peleé, y mi jefa también. Pero Lynn dijo "¿te parece que El Tri es de lo más naco? Bueno, Luzbel es aún peor". Lvzbel nunca visitó a Jesucristo.

Convivimos de cerca muchas más veces, cuando te conseguí un lugar en el Vive Latino, cuando me invitaste a tu casa, llena de imágenes religiosas, a platicar sobre tu proyecto de Apocalipsis. El último recuerdo grato que tengo fue en un Vips (¿o es Toks?) afuera del metro Taxqueña. Hablaste mucho sobre medicina alternativa, si mal no recuerdo, tu esposa estaba en ese negocio y tú le querías ayudar. Llevabas un pequeño maletín con cosas tipo herbolaria y demás. Y es importante porque una de las reseñas que he leído sobre tu muerte hablan de que estabas muy mal de un pie, pero que no quisiste pasar las de Steve Grimmett de Grim Reaper, a quien le amputaron un pie por algo que, sin tener ninguna certeza de que lo tuyo fuera así, es muy parecido. La reseña dice que no aceptaste eso y buscaste ayuda en la medicina alternativa. Y bueno, cuando lo leí me dio risa, no de burla, de que recordé la pasión con la que me contaste sobre todo eso.


Después conocí a Raúl. Bendito yo que podía tener una relación con los dos pilares (sin quitarle nada a Alex y Rana) del metal nacional. Es curioso, él y tú solían referirse con respeto el uno del otro. Públicament y durante años no fue así, pero a mi me consta que tú lo respetabas como músico y él a ti. Y cómo no, ¿dónde podemos encontrar otra historia como la que ustedes escribieron en México?

Ese concierto de la Carpa Astros lo organizaron los que entonces aún eran conocidos como "los arañas", aunque Mario, "el araña", ya también había viajado a otro plano. Gustavo, "el babas" tenía mil anécdotas contigo. o tal vez unas seis o siete que contaba en cada fiesta, que fueron cientos. Beto "el agüitas" también. Y no se diga "el choby". Y bueno, me tocó vivirlo, una de las anécdotas más divertidas (en retrospectiva, claro, en ese tiempo no era tan graciosa, jaja) era que Grupo Modelo dejó de llevar cervezas a concesión a los conciertos que ellos organizaban en la "Casa de la Cultura Luis G. Basurto", también conocida como "La Pirámide" porque una vez, te dieron chance de llevarte varios cartones con la promesa de regresarlos y claro, nunca volvieron. Pero años más tarde se platicaba esa anécdota y todo eran risas.

"Anunciaré mi funeral, en medio de una gran fiesta, en donde puedan darme en vida, las hipócritas condolencias. Invitaré a mis amigos, que ganaron conmigo el infierno, a escarbar con sus uñas las tumbas de sus obscuros recuerdos".


Por supuesto está el recuerdo de tu paso por Raxas. Una vez en una entrevista, "Bola" Garibay me dijo que él escribió nada más la primera línea y que su idea era hablar en contra de la llamada "fiesta brava". "Pero Arturo la tomó e hizo lo que es hoy" me dijo. Y entonces recuerdo que en los 90, cuando trabajaba con los arañitas, a tu nombre se le asociaba la frase "el poeta maldito". "Fabricaré mi féretro, con los anhelos que no cumplí, y lloraré en auténtica pena la gloria que no sentí". Es un hecho que tenías una enorme capacidad para narrar historias.

Recuerdo que cuando me enteré de que Bola y tú tenían una escuela de música, o por lo menos así lo recuerdo yo -capaz que era un estudio, no lo sé- pensaba: qué chingón ir a una escuela donde te enseñen Huizar y el Bola.

Pero irremediablemente uno regresa al Metal y el Pasaporte, no se puede evitar. Son dos testamentos tan importantes para la historia de millones de personas que no se puede escapar de la tentación de hablar de ellos. Y recuerdo entonces las anécdotas que me contabas de cuando los perseguían grupos religiosos, de tu intención al escribir las palabras de "Por piedad"...

Sí, la última vez que supe de ti fue por medio de un mail en el que me amenazabas con demandarme por llevar a Luzbel al Vive Latino (ahora sí conocía la historia, nunca fue nada personal, y te lo dije cuando te respondí ese mail). Pasé por una etapa de molestia contra ti, sobre todo porque sabía que tenías la capacidad de seguir vigente con tu propio nombre, como lo hiciste en los años entre tu primera y segunda etapa con Luzbel. Pero no tiene caso ahondar en eso, o en las charlas que más o menos fueron preludio del pleito con Raúl y en las que me exponías tu visión de las cosas. Eso ya no importa.

Supongo también que hacer este texto en primera persona es una catarsis, y sé que si de verdad existen todas esas cosas de la vida después de la muerte y que por lo tanto, significaría que sabrías de esto que escribo, así lo entenderías. Es decir, mi relación contigo seguramente fue más, mucho más importante para mi que para ti, porque como yo habrás conocido a cientos de personas, en cambio yo, como tú, conozco a pocas. El punto es que escribo mis anécdotas contigo no para colgarme de tu nombre sino porque al escribirlas sonrío, y prefiero eso que estar en las sombras, con la pena de saber que como metalero, perdí -perdimos- a una de las máximas leyendas que hemos tenido. Todos hablan de la mancuerna con Raúl y claro, volvemos a lo mismo, el Metal y al Pasaporte, esos dos monolitos sónicos que llevarán la trascendencia de ambos hacia la eternidad son ineludibles.

Mucho he leído sobre la parte negativa, o al menos no tan iluminada de tu persona, y también la conocí, pero me parece irrelevante ya. Por ahí está el dicho aquel de "genio y figura hasta la sepultura", y creo que te queda como anillo al dedo.

Hasta siempre brothereitor. Me voy a tomar unos tragos de tequila a tu salud y recordaré sonriente la vez que te vi, de nuevo con Rata Blanca, en un bar en Tlane. Buena parte del show te serviste de la botella de un grupo de personas que estaban en una mesa al frente del escenario, hasta que uno de ellos se enojó y no dejó que te sirvieras más. Llegó alguien que no tenía mesa y te ofreció otro poco porque era tú y tenías ese carisma que necesitan los llamados "frontman", para bien y para mal. Por eso imagino que he leído tantos comentarios de gente que te admiraba "a pesar" de haber tenido alguna dificultad contigo.

"Nos veremos al final del universo, cuando el tiempo llore y se extinga, allá donde el lamento nos sirva para quitarle puntos al pecado".

Descansa en paz.

martes, diciembre 03, 2019

Knotfest se encuentra con Force Fest: opinión.


Tenía mucho que decir y luego no tanto. Quise ser objetivo pero igual no lo logré. Cometí el error de leer lo de mucha gente pero afortunadamente, como este mismo texto lo indica, tengo mi propia opinión, a pesar de que sea o no popular. No odio a nadie y no me gusta ver que Live Talent se tropiece cada vez con la misma piedra, o con una parecida a la anterior, pero si vas a escribir algo, pues tampoco vas a lambisconear o mentir, para eso ya hay un puñado de "influencers" ¿no?
La guerra sucia contra Monterrey fue una de las peores ideas que han existido en el entorno de LT, sobre todo porque el festival norteño fue un éxito y porque, de así quererlo, cada festival de metal podría tener su nicho y su tiempo.

Esta es mi opinión, y si después algo cambia en mi, pues cambia y listo. Hoy...

Dice la RAE que polarizar significa, entre otras cosas, “concentrar la atención o el ánimo en algo” y “orientar en dos direcciones contrapuestas”. Por diversas razones, Live Talent tiene ya desde hace algunos años, una tendencia a polarizar opiniones sobre sus conciertos. Con suerte, al final de este texto, cada quien podrá sus propias conclusiones. Estas son meramente las mías (Luis Jasso, Chico Migraña).
Así pues, ¿qué pasó en Knotfest meets Force Fest (o en español, Knotfest se encuentra con Force Fest)? Ojalá hubiera una respuesta concreta y contundente. Desde mi perspectiva, no es tan fácil.
Primero que nada, hay que considerar ahora sí con firmeza el entorno. Si hay algo que no me cuadra es el culpar a la gente, y antes de que se desespere nadie, aclaro que esta idea no es y no será un esfuerzo por defender a quienes vandalizaron el escenario. Lo que hicieron ese puñado de pseudo metaleros no tiene justificación, pero es en todo caso la última gota en un vaso que se derramó poco a poco. Tampoco estoy a favor de esa gente que usa sus redes sociales para pedir perdón al mundo por lo que pasó en México, como si no hubiera sucedido antes en algunos de los festivales más famosos del planeta; los que usan sus redes para rasgarse las vestiduras y decir que “nunca más querrán venir bandas internacionales a México”. Y este es gran parte del problema: las redes sociales, su utilización sin ningún filtro para decir cualquier estupidez y lo peor, cuando las usan promotores para que ciertos personajes, el sabor del día o de la época, “ayuden” a difundir.
En una conferencia de prensa que se llevó a cabo el domingo, previo al arranque del Force Fest, Live Talent, por medio de su Director General, Javier Castañeda, hizo varias declaraciones que pueden orientar al que quiera hacerlo, sobre lo sucedido. Probablemente sin quererlo, él mismo destapó algunas de las limitantes que llevaron al caos. Para no confundir a nadie, pero también para no faltar a la ética más básica, no usaré comillas al referirme a sus dichos porque no serán textuales, así que seré redundante en aclarar cuando lo escrito sea lo dicho por él y cuando sea mi opinión.
Primero entonces. Más allá de la sana competencia, esa que al final del día nos debe beneficiar a nosotros como público, hay un fenómeno que ha sido muy identificado con Live Talent, y es el uso de “personalidades” para promover sus conciertos. Este año enfocaron sus baterías a polarizar a la gente en contra del festival (maravilloso en su concepción, desarrollo y culminación, por cierto) denominado México Metal Fest, que se llevó a cabo en Monterrey.
Alguna vez un directivo de Live Talent me dijo que no fue intencional poner su fin de semana metalero el mismo día que lo hizo Monterrey, que había anunciado su fecha con muchos meses de antelación. Si es cierto o no sólo lo sabe él. El veredicto en las autoritarias redes sociales es que fue una acción deliberada, dicho que se sustenta además con los hechos del 2018, año en que, también, Live Talent puso su Force Fest el mismo fin de semana que el México Metal Fest. Eso, sin embargo, como quedó demostrado con el Sold Out norteño, fue más anécdota. El problema ahí fue que algunos “personajes” y “medios” decidieron hacer campaña de desprestigio contra el festival regio, y en favor de los festivales capitalinos. El descaro fue tal que no habrá poder humano que convenza a la mayoría del ciber mundo de que no se trató de algo pagado. Es decir, que ciertas páginas tenían la consigna de atacar al otro festival a cambio de un salario. ¿Por qué es importante todo esto? Porque una vez polarizada la gente, si algo sale bien (MxMFIV por ejemplo) será reconocido y destacado, pero si algo sale mal (Knotfest), el efecto búmeran hará que los reclamos sean mucho más duros, que las reacciones se tornen mucho más radicales y que algunos con alma de simio saquen su frustración como orangutanes enjaulados. Y justo así sucedió, toda la carga negativa de las redes salió a colación en los momentos de mayor tensión,
Yo estuve en Knotfest.
Estuve ahí cerca de dos horas y media porque fui a recoger mi acreditación. No me interesaba prácticamente nada del cartel del sábado y tenía un problema en la espalda que me impedía estar de pie por largos periodos de tiempo, así que me dediqué a recorrer el lugar y crearme una idea de cómo estaría el domingo.
Honestamente, a esa hora, entre las 3:30 y las 6:30, no había ningún problema. El Deportivo es enorme, lo cual facilitaba que los escenarios no se empalmaran en cuanto al sonido. Sí, cuando llegué, me pareció curiosa la ubicación del escenario principal porque se notaba el puente vehicular desde el cual más tarde algunas personas verían a algunas bandas. Obviamente no tenía idea de lo que pasaría más tarde así que no me fui a ver si la valla aguantaría o no, pero si noté, y no tengo por qué mentir, que no era una valla reforzada. Tampoco había los llamados rompeolas, esas estructuras de barricada que dividen a la gente de una zona (preferente por ejemplo) en dos grupos hacia la izquierda y la derecha. Es decir, si miras de frente el escenario, la barricada de enfrente sería como la parte horizontal de una letra T, y los rompeolas normalmente salen desde ahí hacia la consola, lo que sería la parte vertical de esa misma T. Eso se pone para evitar justamente que las aglomeraciones de gente sean peligrosas. Luego, porque en la mayoría de los masivos en México sucede, contrario a lo que algunos dicen en las redes, estaba la división entre preferente y general. Es decir, que se divida al público entre pudiente y jodido está mal, pero es práctica común, lo hacen en el Corona, el Vive Latino, los festivales de Ska, de Reggaeton, de Banda, Punchis, Salsa… en todos. Normalmente, y quien haya estado en general en algún masivo en el Foro Sol por ejemplo lo sabrá, esa barricada es doble y reforzada. Es decir, hay dos hileras de barricada que forman un pasillo en el cual normalmente hay personal de seguridad. A la hora que yo estuve ahí, que fue durante tres canciones de la banda llamada Carajo, no había más de 3 o 4 elementos de seguridad en la barricada. Eso podemos achacarlo directo al organizador, y se lo preguntaron a Javier en la conferencia de prensa (no tan detallado, le preguntaron si no creía que faltó seguridad).
Su respuesta fue que las autoridades te exigen cubrir ciertos criterios de seguridad y tener cierto número de personas dedicadas a eso, y que cumplieron con ello.
Yo no lo dudo, pero si dudo que las autoridades sepan cómo funcionan los conciertos. Es decir, a Live Talent le falló el cálculo. Por ahí dicen que se quisieron ahorrar una lana. Bueno, eso no lo sé, pero todo esto que menciono es algo que ya deberían saber luego de haber hecho conciertos masivos desde hace varios años, y más si su estimado de gente el sábado era de 50 mil personas. A estas alturas del partido, ya no se justifica de ninguna manera que sus barricadas no sean reforzadas y que no haya elementos de seguridad suficientes para mostrar presencia. Si no hay seguridad visible, sólo hace falta que una persona se envalentone y haga algo que no debería hacer para que en instantes se le sumen otros, y eso pasó.
Según Castañeda, cuando supieron que se había roto una parte de la barricada, en lugar de hacerse de la vista gorda decidieron compartir la información con la gente de Evanescence y Slipknot. Enterados del fallo, las bandas decidieron esperar a que se corrigiera el problema. Cuando vieron que se iban a tardar más de lo esperado, él decidió que se le hablara al público desde el escenario para hacerles saber del problema, pero el dueño del audio no quiso facilitar un micrófono (sic). Y ojo, como ya dije antes, estas son palabras de él, no interpretaciones mías. Presionado por alguna reportera sobre el nombre de la empresa de audio, cambió un poco su dicho y aclaró que de todos modos, la gente de Slipknot le dijo que no era buena idea hacerlo.
Ok, mi opinión es que si el dueño del audio no te quiere abrir un micrófono, lo mandas al diablo porque le estás pagando.
Más adelante en la conferencia se habló de los ya famosos “grupos de choque previamente identificados”, que es algo que estaba escrito en uno de sus boletines de prensa. En ese caso dijo que aunque sabían quienes eran y los tenían detectados, prefirieron no enfrentarlos para no generar violencia.
Mi opinión es que si los tienes identificados, los sacas del inmueble con apoyo de tu seguridad, que finalmente para eso está. El problema, creo, es que no había seguridad suficiente.
Como sea, aquí abajo está la liga a un video con la mayor parte de esa conferencia para que cada quien la escuche y saque sus conclusiones.
También es cierto que muchos “medios” (volvemos a lo nefastas que pueden ser las redes) replicaron irresponsable y falsamente alguna información que hablaba de heridos, gente con fracturas expuestas y hasta muertos, Nada de eso sucedió.
Honestamente, porque lo conozco a él y conozco a varias personas que trabajan ahí, lo que me queda claro es que no hacen las cosas mal por joder a nadie. Creo que en el caso de Javier, que es y siempre ha sido la cabeza visible de la empresa, el problema mayor es la soberbia. Y ojo, yo pasé por ahí también hace muchos años, cuando este blog era muy popular, así que sé de lo que hablo.
Desde mi óptica, Live Talent tiene con qué ser una competencia real en el mercado metalero, pero su energía está mal encausada. Al ver el video queda claro que el gran problema es no asumir responsabilidades, creer que todo es culpa de alguien más, crear y creer teorías de la conspiración que, si bien en algunos casos puntuales pueden ser ciertas, también son parte del negocio.
Los comunicados de las bandas que sí tocaron coinciden todos en que la logística fue mala y el audio en los escenarios, pésimo, y eso, aquí y en china, es responsabilidad del promotor. Estos son fragmentos reales publicados por algunas bandas en sus redes oficiales:
Behemoth, a través de Nergal, hizo un chiste sobre el disturbio final y se hizo viral la frase de “luego de ver Machete me quedó claro que no debes meterte con mexicanos encabronados”. Sin embargo, antes de esa frase célebre, calificó la logística en el escenario como un caos: “Ya no me quejaré del caos técnico que privó en el escenario antes y durante nuestra presentación, ¡porque al menos pudimos tocar!”. Ellos tocaron en el escenario principal, que es el que después tuvo todos los problemas.
W.A.S.P. expresó lo siguiente: “La planeación de este concierto se llevó meses y contaba con el apoyo visual del video. Justo antes del concierto nos fue informado que no podríamos usar video. El mayor problema de la noche fue que mientras la banda estaba en el escenario, la electricidad que alimentaba el escenario constantemente se sobrecargaba y se volaba. Eso sucedió cuatro veces, pero tras la cuarta ocasión se nos informó que ya no tenía arreglo”. Ellos tocaron en el llamado Tecate Stage, pero abreviaron su set debido a la falta de energía.
En ese mismo escenario, horas antes, durante su presentación, el cantante de Of Mice and Men comentó en al menos tres ocasiones que agradecía la entrega del público, a pesar de la serie de problemas técnicos que vivían ellos en el escenario.
En el Force Fest, desde el escenario, Steve Souza de Exodus pidió aplausos para el staff técnico de Rob Zombie, porque “si no hubiera sido por ellos, este escenario no hubiera podido funcionar”. In Flames también hizo comentarios similares.
¿Qué significa todo esto? Que la parte técnica fue un caos y, tristemente, un retroceso para Live Talent, porque lo realmente destacable del Force de Teotihuacán había sido la impecable calidad del audio en todos los escenarios.
Entonces, si no hay autocrítica, no hay avance. Si todo es culpa de todos menos de uno mismo que es el responsable, difícilmente habrá un crecimiento. Si la empresa se empeña en hacer lo justo necesario, el primer problemita se va a convertir en un caos.
De lo más triste, para mí, es la cancelación de las bandas nacionales sin explicación alguna. En la conferencia, Castañeda ofrece disculpas a las bandas y justifica las cancelaciones por un asunto de estrés y ansiedad por hacer que, al menos, las bandas internacionales tocaran. El problema es y ha sido que, sin poder asegurarlo porque no estoy dentro de su cabeza ni la de la gente que lo rodea, la actitud parece ser tipo “las bandas nacionales son un mal necesario”, cuando no es así. Y lo comento porque se lo dije en persona a uno de sus más cercanos colaboradores, el año pasado: “tener bandas nacionales no es a fuerza, pero si las vas a invitar, entonces debes tratarlas con respeto”. Sabemos que por lo menos Mákina, Next, Jet Jaguar, Obesity y Tamadre ya no tocaron en el Force, que estuvieron ahí desde temprano y que no hubo nadie que les explicara nada. De esos cinco, sólo Mákina no hizo comunicado oficial, los otros cuatro los puedes ver aquí, aquí, aquí y aquí, respectivamente. También, de acuerdo a un comunicado oficial, Kaizan se presentó ante veinte personas porque los obligaron a tocar cuando aún no se abrían las puertas: “gracias infinitas a los asistentes que de alguna forma lograron entrar y vieron nuestro set -que nos recortaron- (hicieron magia porque la mayoría de las personas siguen esperando lograrlo y no abren las puertas o les dan acceso)”.
Here Comes The Kraken también tuvo sus problemas. El manager, Andrei Pulver, comentó lo siguiente: “Quiero hacer público que durante la presentación de Here comes the Kraken los elementos de seguridad de la empresa Cóndores decidieron que no iban proteger al vocalista de la banda por lo cual tuve que bajarme del escenario a hacerlo yo mismo”.
Y en este punto también es importante destacar que algunos de los grandes promotores (paleros en algunos casos) del Knot meets Force son páginas o medios que históricamente agreden a las bandas nacionales, se burlan de ellas y las minimizan, lo cual es en todo caso una muestra de que no se les tiene por gusto (excepto algunas que tocan casi siempre con ellos) sino por conveniencia. Y el público no se queda atrás, porque ya que ven al caballo muerto, entonces lo patean. Es decir, cientos de los comentarios en favor de las bandas nacionales son solamente subirse al tren del mame, porque cuando esas mismas bandas tocan en escenarios no tan grandes, el 90% de esos que tanto dicen apoyar, no sólo no apoyan sino que minimizan, denigran y agreden.
En fin. Sabemos que Evanescence y Slipknot estaban en México. Entendemos que lo de la barricada puede suceder, pero sabemos también que lo que falló fue la capacidad de respuesta ante un problema que debió haberse previsto. Tristemente, no es la primera vez y, por el contrario, es el pan nuestro de cada día en estos eventos: siempre pasa algo, pero siempre es culpa de alguien más. Los delincuentes que quemaron cosas podrían ser identificados porque hay fotos y videos, mínimo se debería buscar acción penal contra ellos. Y si eran un grupo de choque ya identificado, con más razón. Como se puede escuchar en la conferencia, esos daños los asumirá un seguro que se contrata siempre en este tipo de conciertos masivos.
¿Habrá Hell and Heaven? Yo imagino que sí, hay mucho dinero de por medio. El Oceanía está en zona ruda, es cierto, pero también lo está el Palacio. El punto es en todo caso reforzar (triplicar o cuadruplicar) la seguridad interna, poner más luz en los trayectos entre escenarios y exigirle a la autoridad una mayor y mejor presencia policiaca en los alrededores.
Ah claro, también será importante dejar de polarizar. Los ataques de medios ligados s Live Talent (ligados, no me consta que manejados por ellos) contra el México Metal Fest fueron, por momentos, patéticos. Trolls hay en todos lados, sólo basta ver las páginas en Facebook del Vive Latino, por ejemplo, pero ahí nadie los alimenta. Promover la polarización es mal negocio, y es algo que ya también deberían haber aprendido, porque no es la primera vez que se les revierte.
El público tiene la última palabra, pero debe aprender a tener esa palabra por sus propios criterios, y no porque el este wey, el aquél wey, la página fulana o el perfil sutano se lo diga. Hay un borreguismo brutal en redes, y no aporta nada. En todo caso, lo que deberíamos hacer todos es ser responsables de nosotros mismos: si quieres ir a un show de Live Talent, deberás tener siempre en cuenta su accidentada historia y saber cómo puedes protegerte como consumidor. Y claro, creer más en canales oficiales que en pseudo informadores.
Aquí la conferencia.

lunes, octubre 21, 2019

Cenotaph, reseña.



Histórico. Así fue el concierto de Cenotaph el sábado pasado en el Circo Volador. Sí, pudo haberse llevado al foro grande y aunque probablemente no habría llenado todo el inmueble, seguramente las cerca de 1, 200 personas que caben en la parte de abajo, hubieran llegado. ¿Por qué no se hizo ahí entonces? Buena pregunta, aunque algo me dice que al ver la pre venta, los organizadores habrán pensado que sería un Lobby muy bien logrado. Probablemente les faltó imaginar que el mero día, seguramente llegaría mucha gente, a pesar de que constantemente se avisó que, de quedarse en el Lobby, el boletaje podría agotarse. Y así fue. Eso, sin embargo, es lo de menos, el punto era ver si nuestra escena está lista para asistir en buenas cantidades a un concierto exclusivamente de bandas nacionales, de metal extremo además, con precio de 450 pesos. Lo que debería ser la norma pues, aunque estemos acostumbrados a pagar 50 pesos y sentir que es carísimo, un abuso y que la mayoría sólo los paga porque Dios es grande.

Me tocó llegar justo unos minutos antes de las 7:30, hora en la que estaba anunciado Majestic Downfall, desde mi perspectiva, una de las más grandes glorias “actuales” que tiene nuestra escena. Desde la mañana se había anunciado que no había más boletos, pero al llegar, la cantidad de gente que estaba en espera de que por alguna razón se liberaran más entradas era bastante considerable. Llegué desde Calzada La Viga, y una vez cruzado el Viaducto quedó claro que se trataba de un show predominantemente “vieja escuela”, pues la lateral y locales que normalmente ofrecen servicio de estacionamiento estaban llenos de autos.

Mi caso era justamente una buena muestra de este encuentro generacional: yo, cerca del tostón, Kelpy Interesante, apenas pasados los 30 de edad. Ya ahí calculo que la proporción habrá sido un 70-30 entre vieja guardia y generaciones más jóvenes, lo cual también era interesante, significaba que los más jóvenes tendrían acceso a una banda que dominó los escenarios en los 90, cuando muchos de ellos apenas usaban pañal. Para otros, nos significaba ver en vivo por primera vez a una banda que conocimos en su momento pero que por diversas causas nunca vimos, y para otros, era un reencuentro esperadísimo.

Por causas personales no pude llegar antes, pero si lo hice a tiempo para degustar del Doom/Death de Majestic Downfall, proyecto de Jacobo Córdova que, a pesar de haber iniciado desde 2006 -en ese tiempo como proyecto unipersonal que sacaba discos nada más-, apenas hace tres o cuatro años se convirtió en banda formal.

Lo suyo es un Doom cargado con toques Death de excelente calidad. La brutal pesadez de la música es directamente proporcional a la gravedad distorsionada del bajo y la enorme capacidad de Dah, Aly y Alfonso en las guitarras y batería, respectivamente. Enorme presentación con un estilo de música que no es, y probablemente nunca será, del gusto de las masas. Para la hora de su presentación el Circo estaba casi lleno, y la respuesta de la gente fue muy buena. Hubo quienes se confundieron y aplaudieron lo que parecía el final de alguna canción, aunque en realidad eran pasajes Doom de esos en los que la estridencia da paso a momentos de tranquilidad sonora, lo cual fue sublime. Si te gusta el metal lento, muy pesado y presentado en composiciones largas y avasalladoras, Majestic es para ti.

Después fue turno para Rex Defunctis, banda regiomontana de la cual debo admitir que no sabía nada. Es más, supe que eran regios ya en el Circo. Con ese desconocimiento lo que restaba era escucharlos con respeto y esperar a Cenotaph, o al menos eso suponía, porque con el paso de algunos minutos quedó claro que era una gran banda. Doom también, aunque más con toques tipo Stoner, su presentación se convirtió en un manto envolvente que terminó por ganar a un nuevo fan. Vaya demostración de calidad, de ejecución instrumental, de dominio del género. Después supe gracias a Victor Varas y a algunas páginas de referencia que tiene miembros de los legendarios Argentum y de Occulus. Con un sonido más influenciado por bandas como Trouble y Saint Vitus, su presentación fue sencillamente excepcional, y debido a que tiene más partes “movidas”, provocó un mosh pit intenso y de buen tamaño que sirvió de preludio para lo que venía. Su único disco en formato larga duración, “Tenebram Vobiscum”, es distribuido por Chaos Records, y su demo “Cofani Funebri”, en caset, lo distribuye en México Death in Pieces Records, ambos sellos nacionales.
Los primeros en tocar fueron los mexiquenses Hellsphere, quienes se autodenominan como obscure heavy metal y los queretanos Question, Death Metal que también se encuentra en Chaos Records.




Ya por ahí de las 9:40 llegó el momento que todos esperaban: Centoaph en el escenario. El escenario, iluminado de azul y adornado con un efecto tipo niebla se veía como esas olas calmas que anteceden una tormenta, mientras por el PA sonaba la intro de Epic Rites. Poco a poco entraron en escena Julio Viterbo y Guillermo Sánchez, guitarristas, Alexis Aguilar en el bajo, Edgardo González en la voz y Óscar Clorio en la batería, para iniciar a tambor batiente con The Black Universe. A partir de ese momento todo fue una fiesta extrema, con un mosh pit que creció por lo menos al doble de como se había visto y con una euforia muy pocas veces vivida en conciertos de bandas nacionales. Se respiraba el respeto que se le tiene a la trayectoria del quinteto, bien ganado, ese que los coloca en el panteón de las bandas extremas mexicanas en lugar especial.

Grief to oscuro y The Solitudes fueron las siguientes, y, como suele sueceder en conciertos así, la piedrita en el zapato era que la guitarra de Julio y el micro de Edgardo comenzaron a presentar ciertos problemas. Nada grave ciertamente, pero si se notaba que los músicos estaban un tanto desconcertados: esperaron meses para esa ansiada noche y todo debía ser perfecto. Curiosamente, entre el público nadie se quejaba, finalmente, aunque por instantes se notó el problema, el audio fue magistral, en buena medida por la excelente labor desde la consola que hizo Jesús Bravo. Es decir, sí hubo algunos detalles, sobre todo en los primeros tres o cuatro temas, pero la banda jamás dejó de tocar y al final, quedó meramente en anécdota.

Edgardo platicaba con la gente, contagiaba la felicidad que vibraba desde el escenario y reiteraba el agradecimiento por la respuesta del público. Sonaron The Solitudes, As the darkness borns y Among the abrupt y nadie recordaba los detalles de audio del arranque. Cada descarga sonora era un pretexto para sacudir el cráneo (algunos así, el cráneo brillante por el sudor, otros aún con copiosas melenas), para aventarse al ruedo del slam, en el cual incluso hubo un participante constante que traía un pie enyesado y por lo tanto llegaba al aquelarre con par de muletas. De parte de los músicos se sentía entrega total, de parte del público, reverencia.

Lorn ends, Requiem for a soul request y Ashes in the rain… los golpes de brutalidad y técnica no cesaban. El calor era intenso pero agradable, para cualquier punto que uno volteara la miraba encontraba caras de felicidad, de asombro, de satisfacción, de regocijo y de paz, no se veía a nadie que tuviera actitud de irrelevancia, y esa sensación hizo que el concierto se viviera aún más int6nesamemte, porque son caras que acostumbramos ver en presentaciones de bandas de fuera, pero en esta ocasión se trataba de algo propio, de una banda al tope de su madurez, con gran historia y aparentemente, con mucho futuro.

Siguieron Tenebrus apparitions y Macabre Locus Celesta y quedaba claro que se tocarían temas sólo de los primeros tres discos, esos que entre el 92 y el 96 mostraron que en México había calidad de sobra.

La siguiente triada de garrotazos incluyó Navegate, Severance y Soul profundis. Ya para entonces la sensación era de agradecimiento. Para ese momento llevaban más de una hora, algo que parecía poco probable y no porque no tuvieran material suficiente, sino porque ya nadie toca más de 60 minutos. Sin embargo, con sólo mirar detrás de Clorio y checar la enorme manta negra con el legendario logo en blanco era suficiente para entender que estábamos ahí para hacer historia, no para ver a una banda como tantas internacionales que ven esto más como negocio que como arte, que tocan 45 o 50 minutos y se quejan de que fue larguísimo. Esa noche en el Circo era distinta, se trataba de una fiesta por todo lo alto y realmente no había motivo alguno para tocar menos. Pasaron muchos años para que el público pudiera verlos de nuevo y lo justo era derramar cada gota de sudor sobre las tablas, sin importar que eso significara tocar 75 u 80 minutos.

El final llegó con Crying Frost y Thorns of Fog. El final que en realidad terminaría por ser una especie de encore alargado. Ya para entonces más o menos se sabía que a la gente que estaba afuera se le había ofrecido comprar boleto, esperar el término del concierto y entonces ingresar para ver al Centoaph en toda su gloria. Sí, significaba que el quinteto tocaría un segundo set completo para cerca de 50 personas que esperaron decente y pacientemente afuera. No hubo violencia ni intentos de portazo ni situaciones incómodas para nadie, hubo una solución y un gesto importante de parte de la banda, porque no solo eran fans que se quedaron con las ganas sino que algunos venían de fuera de la Ciudad. La verdad es que si se hubiera anunciado con tiempo, hubieran llegado por lo menos otro centenar de rockeros. Muchos que habían visto el concierto inicial se quedaron y así, pasaditas las 12:30, el quinteto comenzó un segundo show, completo, para lo que era una audiencia mucho más allá de lo saludable en cuanto a número, e igualmente escandalosa que la que le precedió.
Fue así como se gestó y llevó a cabo una noche legendaria, una en la que se demostró que en México hay calidad, que hay excelentes ingenieros y personal de escenario que lograron sacar adelante en tiempo y forma un concierto que primero presentó a cinco bandas y después, nuevamente, a la estelar.


Cabe destacar también que los organizadores dedicaron el concierto al fallecido Jorge Monroy, hasta hace unos días el encargado de conciertos y logística del Circo y eterno apoyador del metal nacional.

Fue una fiesta redonda, sin incidentes, lleno de sonrisas, con algunos que se excedieron en el consumo de alcohol pero que aún así disfrutaron a tope. Una noche de leyenda que quedará ahí como muestra de que sí se puede y no sólo eso, sino que se debe tener mayor respeto por el metal hecho en México y que, si queremos, podemos tener una escena realmente vibrante y sólida.


*Todas las fotos son de Raquel Coss.

miércoles, octubre 02, 2019

ElChivo, reseña de disco.

En Sangre de Metal se tiene la idea de que cuando no hay nada bueno que decir de alguien, es mejor no decir nada, amenos que sea una banda enorme a la cual las críticas no le mueven un pelo.
En ese contexto llega esta reseña de ElChivo, banda de rock pesado fundada en Monterrey por Marco Gil, bajista de Maligno. Se reseña porque me parece un gran disco, digno de llegar a la mayor cantidad de escuchas que se pueda. Ni más, ni menos.
Con eso en mente, aquí la opinión:


ElChivo, reseña
Por Luis Jasso
#SangredeMetal


ElChivo es una banda autodefinida como de rock pesado, fundada por Marco Gil, ex Toxodeth y baista/fundador de Maligno. El disco homónimo es su debut, lo presentaron en vivo ya en la CDMX y Monterrey y tiene todo para convertir a la banda en un grande de nuestro metal.
La voz tiene un timbre interesante, no es gutural ni mucho menos, pero tampoco es aguda, es un tono medio dentro del cual se manejan varios colores.
La guitarra siempre establece primero el tono de la canción con riffs sumamente pegajosos, pero siempre pesados. Eso no significa sin embargo que falten solos, los hay, con enorme textura y sabor, cumplen perfecto la idea de un solo en el contexto del rock pesado: redondear la canción, ponerse al servicio de la misma y no tanto del lucimiento individual del guitarrista.
La batería tiene esa onda setentera de usar todos los tambores, sin excesos, pero con la idea de aprovechar todas las tonalidades que ofrece cada uno. Es un excelente trabajo de poner el fundamento a la música y, una vez más, está pensada como un elemento al servicio de las canciones.
El bajo es, como debe serlo en este tipo de música, el elemento que pega todo y lo solidifica. Siempre está ahí, ayuda a establecer el concepto de “pesado” en la música y le da un tono agresivo y oscuro al disco.
Se trata de un disco que podría ser el fondo musical de alguna novela de Lovecraft, pero también de Poe. Es música que se degusta como un buen whisky en las rocas al que se le pone atención en cada trago, se bebe despacio, se deja sentir el recorrido de la bebida por todo el aparto digestivo hasta caer en el estómago para inmediatamente sentir el cosquilleo etílico en el cerebro.
Ciertamente es música más para los iniciados en las lides de los subgéneros más densos del metal como el Doom, Stoner y Sludge. Si necesitas velocidad, doble bombo o duelos de riffs frenéticos en las guitarras, esto no será tan de tu agrado, especialmente porque, a diferencia de las tendencias actuales, ElChivo sólo usa una guitarra.
Es como el concepto de “The Oath” que invita a bailar alrededor del fuego, música para desprenderse de cualquier peso que se lleve encima, aunque se logre justamente con ritmos pesados. Habrá quien se imagine por ejemplo a alguna banda power o tal vez alguna folk para musicalizar un aquelarre en el que todo mundo, encuerado, baile alrededor del fuego. Otros nos imaginamos que si lográramos despojarnos de tabúes y ataduras mostraríamos nuestras carnes a ritmo de ElChivo, bailaríamos en una especie de estupor inducido por los hipnóticos riffs de la banda, beberíamos y terminaríamos tirados en el suelo, mirada clavada en las estrellas o las nubes y la mente clavada en temas existenciales.

Rola por rola:
Ayahuasca. Tiene un riff pesadote que establece el tono de todo el disco. La primera parte de la canción recae en la vieja y confiable técnica de repetir el riff y adornarlo con una buena melodía vocal, más adelante sin embargo se acelera un poco, se vuelve un tanto psicodélica, con mucho más presencia de toms y platos en la batería.
Becoming. Esta ofrece un sabor setentero, algunos reseñistas le llaman “Groove”, y significa que te dan ganas de cerrar los ojos, mover la cabeza, zapatear al ritmo del riff y perderte en la magia rítmica de la canción. El bajo tiene gran presencia en todo el disco, pero aquí engorda el sonido de la canción de manera superlativa.
Intoxicated. Tal vez la más comercial del disco, pero entendiendo que sería la más viable para poner en la radio, no que suene popera o guanga. Sería una gran acompañante en una rutina de ejercicio, por ejemplo, sobre todo porque su tempo es un poco más rápido que la mayoría. La voz en esta tiene algunos efectos, pero le quedan bien, no se siente excesivo y sobre todo, se nota que es para darle otra vitalidad a la canción y no por falta de recursos vocales.
My demons. Uno de los mejores riffs del disco. El acompañamiento con distorsión a tope del bajo endurece el riff principal y le da un tono tipo Sabbath a la rola. Joya.
Night Queen. Comienza con un solo de bajo, pero que nadie se angustie, no es una sobada de ego sino el establecimiento de una ambientación para la rola. Esta es otra canción con un gran riff, con un sonido claramente enraizado en el rock de los años 70, pero con una producción moderna y una composición que la hace sonar relevante, en lugar de vieja.
The lost and insane. Al principio suena como si fuera una canción de Pantera, sólo que más lenta y más rítmica. El riff que la lleva es más pesado que melodioso, pero las líneas vocales la complementan de manera tal que encaja perfecto en el sonido de todo el disco. Es la más “pachecota”, por llamarlo de alguna manera, de todo el disco, y su parte media así lo demuestra. El solo es como un lamento de ansiedad, pero uno en el que esa condición sería la meta, y no un problema.
Psychprenia. La más veloz del disco, aunque aquí la velocidad es directamente proporcional al concepto setentero, es decir, tampoco es algo frenético tipo speed metal, simplemente es menos lenta, pero sería una compañera ideal para manejar en alguna recta de esas tan comunes en las carreteras del norte del país porque obliga a matear, hacerle al baterista virtual y levantar el puño de vez en cuando, situaciones todas que serían peligrosas en una carretera llena de curvas, pero aliciente para no morir en el tedio en las carreteras que cruzan desiertos y planicies. Curiosamente, con 2:42 de duración, es la más corta del disco.

The Oath. Gran cierre. Es la segunda que inicia con el bajo al frente, aunque esta vez acompañado por la batería. Es una excelente muestra del concepto general de la banda: una sola guitarra, porque para establecer el ambiente no se necesita más; un bajo sólido, distorsionado, que deja que cada nota se sienta y que pone la cama sonora a la guitarra; una batería que nunca es menos en la canción, pero sobre todo, nunca es más, es decir, no se siente que los riffs tocados en ella desentonen sino que, al contrario, “engordan” el sonido y la voz de Angelini, una de las características únicas de ElChivo, como invitación a tararear, washawashear o cantar como debe ser, porque se siente familiar, alcanzable.
Gran disco, gran banda, buen concepto. 9 de 10 glóbulos de Sangre de Metal.

Puedes conseguir el disco directo de la banda en su Facebook oficial.