lunes, mayo 22, 2017

Sodom, entrevista con Tom Angelripper


 ¿Cuál es la historia detrás de tu apodo, Angelripper?
Bueno fue hace muchos años pero no fue algo profundo ni nada, teníamos la idea de ponerle nombres especiales a los miembros de la banda y cierto día llegó Chris (Christian Dudek) y dijo “yo seré Witchhunter”, tú serás “Angelripper” y el guitarrista (en ese tiempo Frank Testegen) se autodenominó “Agressor” pero no hay ningún tipo de mensaje detrás, simplemente éramos muy jóvenes y alocados y queríamos encontrar algo especial que acompañara la música, algo que distinguiera a la banda.

¿Es cierto que alguien de SPV una vez les dijo que eran tan malos que venderían muchos discos?
Sí, es cierto, él (Manfred Schutz) vio el primer show que hicimos en Frankfurt con Tankard, en el 84, y nos vio y dijo “esta banda toca muy feo” pero le pareció que éramos algo especial porque nunca había escuchado nada parecido así que nos dio la oportunidad de firmar un contrato para grabar un EP con un par de temas, luego estaba tan satisfecho que terminamos grabando un disco entero*. Pero sí, es una historia verdadera.
*Al final del día efectivamente grabaron material para un disco entero pero, aparentemente por problemas para costear los tiempos de estudio, el sello terminó por sacar sólo un EP con cinco temas. En el 2007 Angelripper reunió a la alineación original y juntos re grabaron los 12 temas que originalmente debieron haber salido como In The Sign of Evil, sólo que ahora con el nombre de “The Final Sign of Evil”.


Y desde entonces has estado con SPV/Steamhammer por la mayor parte de tu carrera. ¿Cómo logra una banda mantenerse con un mismo sello por 30 años o más?
Bueno en alguna época cambiamos de sello, estuvimos en Drakkar Records* y GUN Records** pero regresamos a SPV en 2001, no sé, es una buena discográfica y creo que los últimos años, especialmente con el disco más reciente, “Decision Day”, hicieron un gran trabajo. Lo que pasa, creo, es que en SPV la gente que trabaja no son sólo gente de negocios sino que son metaleros también y por esa razón hicieron una excelente promoción de nuestro más reciente disco así que estamos muy satisfechos, creo que haremos el siguiente Cd también con ellos y después veremos, pero los últimos años Oli Hannes y Nico Matten*** han trabajado muy bien y estamos muy a gusto con ellos.
* “Code Red”, 1999
**“’Til Death Dos Us Unite”, 1997
No encontré los nombres en la página de SPV así que los escribí como los entiendo.



Leía por ahí aunque no sé que tan cierto sea que han recibido dos premios platino por vender más de 1 millón de discos, supongo que solamente en Alemania, ¿es correcto?
Bueno no fueron discos de platino tal cual, fue un reconocimiento que obtuvimos de parte de la compañía discográfica pero ¿sabes?, en realidad nunca sabemos del todo bien cuántos discos vendemos, si hablas con los músicos de otras bandas te dirán que nunca saben los números reales de cuántos discos han vendido en el pasado. Esto fue por ahí del 96, éramos parte de una especie de segunda era gloriosa de metal alemán cuando salió “Ten Black Years”*, pero nunca obtienes un placer real porque siempre tienes que vender más, como un millón pero sólo de un disco y eso no es lo que yo ando buscando, no es mi negocio. A nosotros lo que realmente nos satisface es sacar un disco y que a la gente le guste y poder salir de gira, y nunca hemos hecho mucho dinero con eso pero a mí me vale madre eso de los discos de oro y platino.
* Disco recopilatorio doble.


En los 90 grabaron seis discos, luego en los últimos 17 años han sido sólo otros seis. ¿Hay alguna razón para haberle bajado al ritmo, fue algo planeado o es algo que simplemente sucedió?
Sí, ha cambiado un poco el ritmo, al principio grabábamos un disco por año pero el negocio de la música cambió, ahora todo se mueve tan rápido que el sello ha decidido que esperemos dos o tres años para sacar discos; si por nosotros fuera podríamos mantener el rimo de uno por año, pero la situación en cuanto al aspecto del negocio ya no es la misma, pero si quisiéramos sacar más seguido porque además el tiempo no se detiene. Nosotros ya hablamos con Steamhammer de que queremos sacar un disco el año que viene, creo que estaríamos listos para hacerlo pero esto es un negocio y hay contratos y ahora son los sellos los que deciden cuándo es el tiempo es el adecuado para grabar un disco y sacarlo, esa ya no es decisión de la banda. En los 80 el metal en general era más exitoso, era posible sacar uno cada año pero bueno, ya no es redituable.



¿Qué opinas del concepto del Big Four del Thrash alemán?
Creo que sí existe una definición clara del thrash alemán con bandas como Kreator, Destruction y Tankard, el Big Four del que tanto habla la gente, creo que ese sonido vieja escuela (“old school”) está regresando, conozco a muchas bandas jóvenes que están interesadas en eventos históricos del inicio de las verdaderas bandas thrash, tratan de recrear el sonido de bandas como Sodom pero hay otras que no logran enganchar porque el thrash es un movimiento que viene de los 80 y para mí no es una dirección musical específica sino una actitud del tipo “haz lo que quieras, siéntete libre”, no debe importar lo que una discográfica te diga en ese sentido y ese es el espíritu del thrash, es la música que me gusta y esa actitud creo que es la que ha hecho que el género haya vuelto a tomar tanta fuerza en Europa y otras partes del mundo.

Sodom tiene muchas letras sobre guerra y asuntos políticos. En EU por ejemplo no es tan común que las bandas sean políticas. ¿Te ha causado algún problema el tener una visión política y luego externarla a través de la música de Sodom?
En realidad no porque no soy un activista político, no es como que pueda yo cambiar algo pero hay tantas cosas que están mal en este mundo que eso me inspira a escribir letras. Yo no escribo artículos para periódicos, sólo escribo letras pero trato de hacerlo de manera que pueda reflejar todas las cosas que están mal en el mundo. No puedo cambiar nada pero si puedo tratar de dar una sacudida, no creo que encuentres una letra totalmente enfocada a la política, es más una idea de leer también entre líneas porque hay muchas cosas que están mal, escribimos sobre la guerra y todas las cosas que están mal en el mundo y creo que una banda thrash debe escribir sobre estos temas y gritarlo desde el escenario. No soy activista político así que para mí esto es como una terapia, escribo las letras y me libera el llevarlas al contexto de la música y el escenario y el estudio. No me gusta escribir letras sobre fantasías, me gusta escribir sobre cosas reales, eso es muy importante para mí y para la banda.


Una pregunta más porque se acaba el tiempo y no es relativa a Sodom, ¿Cómo va el concepto Onkel Tom, planeas sacarlo de Alemania o Europa alguna vez?
Eso espero, me gustaría mucho, tocamos un par de conciertos en Rusia, Italia y bueno, yo espero que si a la gente de México o de Sudamérica les gusta la música de Onkel Tom me encantaría que alguien nos ofreciera ir y llevar ese concepto especial con las canciones cantadas en alemán. Creo sin embargo que los fans de Sodom y los promotores no están tan interesados en llevar ese proyecto más allá de Alemania y alguna que otra ciudad foránea. Tal vez en el futuro, estamos montando ya las nuevas canciones para un siguiente disco y de ahí podría salir una oportunidad. Por lo pronto lo que sí puedo decir es que estoy muy ansioso de llegar con Sodom a México, ese siempre ha sido un país muy querido para nosotros por la relación especial que hay entre los fans mexicanos y la banda. Sodom fue la primera banda alemana en tocar en México por allá del 90 o 91 y luego cada vez que hacemos tour de Sudamérica México es parada obligada, siempre ha sido un lugar especial así que esperemos que vaya mucha gente a los shows, estamos muy emocionados de verlos a todos ya pronto.


A algunas personas en México les gusta decir que les gusta el olor de Sodom en la mañana (I like the smell of Sodom in the morning, parafraseando la letra que dice “I like the smell of Napalm in the morning”)
Jajaja, esa idea está buena. Pues nos veremos pronto entonces.  

lunes, mayo 08, 2017

King Diamond, reseña


La del 6 de mayo ha sido una de las noches más memorables en cuanto a conciertos de metal en el Palacio de los Deportes se refiere. Ya dependiendo del gusto de cada quien, en cuanto a conciertos de metal en general en México se refiere. Ya según las opiniones que cada uno tenga, en cuanto a la calidad del sonido en dicho recinto se refiere,
^Por razones ajenas a mi, porque estuve en el palacio desde 10 minutos antes de las 7 de la tarde, cuando por fin pude acceder al llamado Domo de Cobre, Strike Master ya llevaba ¾ partes de su set completado por lo que no es mucho lo que puedo decir en cuanto a su presentación en esa noche en concreto, aunque eso de ninguna manera impide decir que fueron mucho más que dignos representantes de nuestra escena. Desde mi muy particular punto de vista, tanto ellos como Jet Jaguar (primero y segundo lugar del concurso que se llevó a cabo para determinar al abridor) hubieran sido excelentes representantes; bandas muy distintas en cuanto a género y sonido, ambas con enorme capacidad pero, y es un pero que de ninguna manera es derogatorio ni mala leche contra los Jet (creo que ellos van a hacer historia también pero esto es poco a poco) ni contra alguna de las otras siete bandas que concursaron ese día, en el metal como en el deporte, existen las jerarquías. Claro, una vez que alcanzas cierta jerarquía debes trabajar diario para mantenerla, porque tampoco es un título que se obtiene, se cuelga en la pared y se vuelve decreto. Strike Master, en mi opinión, demostró sobre el escenario eso, jerarquía. Sí, el sonido distó mucho de ser óptimo, tal vez porque tuvieron poco tiempo para que su inge se adaptara a condiciones tan complicadas como las del palacio, pero con todo y eso hicieron lo suyo como lo hace una banda con jerarquía, sin miedo. Tal vez no son chapulines saltarines que recorren el escenario de ida y vuelta, pero en general, Sobre todo en la figura de Kmu, el líder y fundador de la banda que al ser quien canta es además quien ocupa mayormente las miradas del público, que se notaba seguro de sí mismo, concentrado y sin miedo escénico. Eso se transmite y sobre todo se nota; a SM no le pesó el escenario, la gente les respondió de una manera que por fin podemos llamar digna y bien merecida para una de esas bandas que confirman el puñado (porque son pocas) de bandas líderes de la escena actual. 11 años de carrera no son tantos, es la tercera parte de lo que lleva Luzbel por ejemplo pero es tiempo suficiente para que las bandas que de verdad tienen algo, lo demuestren, de otra manera podrán llevar esos o más años y sin embargo no haber hecho nada. Bien por ellos y bien por el público que, por lo menos esa noche, se mostró en cantidad aceptable y con actitud positiva.

A Exodus ya le sabemos ciertas mañas. Es una banda que difícilmente decepciona pero que sí padece (siempre desde mi punto de vista, nada más) cuando no está con ellos Gary Holt. Slayer se levantó con su arribo pero Exodus pierde mucho con su ausencia. Sí, Kragen Lum de Heathen es un muy buen guitarrista pero no tanto como Holt y no tiene la presencia de éste.
Como sea, verlos agregados en el cartel fue una buena bocanada de aire. Hay gente a la que no le gusta que los carteles no festivaleros tengan bandas de estilos variados, hay algunos a quienes no nos importa siempre y cuando la mezcla incluya talento, y en este caso, así fue. Por razones que no corresponden en esta reseña llevé por primera vez en su vida a mi hija a un concierto de metal de este tamaño. Le había tocado ver a Shining en el Circo y a Voltax y Metalian el año pasado, pero su "onda” por llamarlo de alguna manera está muy alejada del metal. Desde hace ya algunos años tiene una lesión en el cuello que de vez en cuando reaparece, y esta semana así había sido, así que iba con collarín suave. Al ser el show sólo en la pista del Palacio y con escaso metro y medio de altura, mucho de lo que sucedía en el centro de la audiencia se lo perdía así que la acerqué lo más que pude sin ponerla en riesgo a uno de los pits grandes que se armaron. Imposible que te guste el thrash y no reaccionar ante una banda como Exodus, es simplemente una alianza inquebrantable. Le explicaba porque me preguntó el por qué de esa aparente idea de romperse la madre en lo que debe ser más bien una fiesta, y entonces me di cuanta que nunca había pensado realmente por qué nació el slam. Y en eso andaba, con frases como “imagínate a personas que como yo, a tu edad (17) estábamos llenos de hormonas, pero a diferencia de las que tienen tú y tus amigas nosotros nos llenamos de una que se llama testosterona, y te dan ganas de romper cosas. Bueno, con este tipo de música, en los años 80 que no había nada que se le pareciera, aventarse unos contra otros y darnos algunos golpes en el proceso era una manera muy sana de sacar la violencia que sentíamos sin que realmente lastimáramos a nadie más allá de que alguno que otros saliera lastimado del slam pero a sabiendas que le puede pasar”. Y justo por ahí Zetro Souza dijo algo desde el escenario tipo “me encanta ver toda esta violencia feliz, esta violencia festiva”, y bueno, parece que con mucho más palabras mi explicación no estaba del todo mal. También me preguntó si había mujeres que le entraran al slam y justo pasaron dos de ellas corriendo a un lado nuestro con dirección justamente hacia el pit, lo cual además de provocarle una sonrisa le contestó su pregunta.

Sólo con Metallica me ha tocado escuchar a una banda thrash que suene realmente bien en el Palacio. Y tristemente Exodus no lo logró (al menos desde mi posición, porque a pesar de que en general los comentarios que he leído y escuchado coinciden, también algunos han dicho que sonaba muy bien), sencillamente muy saturado. Por momentos se escuchaba muy bien el brutal doble bombo de Hunting, si te concentrabas de pronto podías disfrutas de los riffs brutales de temas como “Blacklist” o “Deranged”, pero nunca podías tener el paquete completo. Cuando la tarola retumbaba frenética en el clásico tupa tupa se perdía. Eso sí, la voz de Zetro nunca se fue, por lo menos en ese sentido tuvimos chance de escuchar perfecto letras de clásicos como “Boded By Blood” (con esa abrieron), “A Lesson in Violence”, "War is my Sheppard” o la que él mismo recordó como “quiero verlos loco (sic) como en Circo Volador”, “The Toxic Waltz”.
Se le reconoce el esfuerzo de intentar en español pero, o se aprendió mal ciertas frases o de plano quien le hizo la tarea no le dijo que la expresión que buscaba era “¡están listos?”, porque en cambio dijo una y otra vez “¡eres listo?”. Esa parte fue simpática, igual cuando preguntó “¡la están pasando bien? (luego, en español) ¿Mucha cerveza? ¿Mota? (para rematar en inglés y riendo) bien, esa es la parte que más me gusta”.

También sonaron “Blood in, Blood out” (tema que da título a su más reciente disco y de cuya portada sacaron la manta monumental que colgaron detrás de Tom Hunting), “Body Harvest”, la cual Zetro presentó como una de las favoritas de la banda del mencionado disco) y por supuesto “Strike of the Beast”, con la que cerraron su actuación.
Entre las cosas que dijo Souza desde el escenario, probablemente lo más noticioso fue que la banda regresaría a México el año siguiente ya con disco nuevo. Agradeció en varias ocasiones la entrega del público mexicano, mismo al que describió como “unos de los mejores que tiene la banda en el mundo, si no es que el mejor” y a King Diamond “de quien somos grandes fans” por la oportunidad de compartir el escenario con él.
Hasta entonces la dupla OCESA-Live Talent (Heaven and Hell) había logrado que los horarios se mantuvieran perfectamente apegados a lo anunciado, porque a pesar de cada banda trae algo de ayuda, la mayor parte del trabajo pesado en el escenario lo hacen personas del medio local que son contratadas por la promotora de cada país o ciudad, sin embargo para el cambio con King Diamond se colgaron por casi media hora. Y no es tirar tierra ni queja, es una crónica así que el dato es relevante en ese contexto, antes de que alguien se ofenda por la tan famosa y exageradísima mala leche que le tengo a los Live Talent.
Para dejar el escenario a punto sin que los trabajadores se distrajeran, o tal vez para que crear cierta ansia mientras ellos trabajaban se levantó una enorme manta negra con el logo de King Diamond en blanco. Muy teatral el asunto y bastante efectivo porque ver el logo enorme ahí, efectivamente te crea una ansiedad que cuando el show empieza se transforma en explosión de adrenalina.
Prácticamente a las 10 de la noche bajaron el telón y, tal como lo adelanto King en entrevista para este blog comenzó a sonar en el sistema de PA “The Wizard”, de Uriah Heep.
Luego del relativo fiasco que había representado ver a Exodus de lado y a la altura de la mitad de la pista, sin saber la calidad de audio con la que nos iba a sorprender la banda y sobre todo ante la escasa estatura de mi hermosa acompañante, me fui hacia la parte de atrás, ahí donde hay una banquetita, justo en donde estaban las escaleras que daban acceso a los baños. Ya para cuando terminó “The Wizard” y empezó la intro grabada de “Out from the Asylum” me encontraba en esa posición y, de entrada, la vista era espectacular. Será la edad o la cantidad de conciertos o el sereno como platicábamos Jerry J. Mon y Meg Balboa Blake /además de una pareja de amigos de ellos de quienes tristemente no recuerdo los nombres) mientras cenábamos sopes y pozoles en la Zona Rosa, pero de pronto uno ya no disfruta tanto estar ahí metido en el mero centro, entre los empujones, los constantes ataques aéreos de chela y orina (nefasta tradición mexicana, por cierto), los constantes pisotones y golpes de los borrachos que ya ni disfrutar el show pueden de lo mal que están pero que se te caen encima una y otra vez. En cambio ahí atrás la vista era perfecta y el audio, bueno, el audio fue de una calidad casi tipo Plaza Condesa o Auditorio Nacional. Impecable y ciertamente muy sorprendente. Por cierto y meramente como anécdota, en esa cena el mesero que nos atendió se llamaba Cristo.

“Out From The Asylum” era una intro grabada así que el hecho de que sonara bien no sorprendía, pero luego luego se soltaron con “Welcome Home” y, además de un gran alarido de aceptación de la gente se escuchó lo que sería la constante por la siguiente hora y veinte, un audio prístino, casi como si le picaras play a un estéreo de alta fidelidad.
“Grandma' welcome home... You have been gone for far too long. Is this a dream, are you really back?”. Y ahí estaba la abuela, macabra y maldita, en su silla de ruedas mientras King al principio se le acercaba como si le tuviera cierto amor filial, como el que le expresa al inicio de “Them” para luego, al tocar “Sleeples Nights”, cuando en la trama, ahora del “Conspiracy” ya mostró que la abuela es una desgraciada, la increpaba. Todo muy teatral, emocionante, con una audiencia que mayoritariamente sí conocía el trabajo de la banda y cantaba: “And as the clock strikes midnight, I hear "THEM" dancing at the graves, singing to My mind, killing the pain...sleepless nights...sleepless nights”.
“Siguió “Halloween”, del Fatal Portrait”, el único de los discos del rey que no es conceptual. “Every Night Will Be Another Evil Scene, Like In Horror Dreams I Want, I Command You To Scream” y claro, todos gritaban y entonaban el coro que seguía, “Halloween you are my pride, Halloween not just a dream”. Luego vino “Eye of the Witch”, de “The Eye”, la única de las canciones de ese disco que no narra hechos reales de la inquisición pero que establece el cómo es que el narrador de la historia conoce sobre los hechos. De las más aclamadas de la noche: “Another glass of wine to heat blood mine, And as I look inside the necklace called 'The Eye', I'm going back in time. It's the eye of the witch, It's the eye of the witch, The eye..the eye..the eye”.
Yo pensaba que el show sería al revés, como suele suceder con las bandas que tocan algún disco completo, es decir, primero tocan el disco en cuestión (en este caso “Abigail”) y luego en la segunda parte del concierto tocan éxitos y otros temas. Me gustó sin embargo el cambio de fórmula porque arrancó con puro éxito y se echó al público en la bolsa desde el mero inicio.

En la entrevista dijo que probablemente aparecerían por ahí un par de temas de Mercyful Fate y no sólo cumplió sino que lo hizo con dos temas emblemáticos: “Melissa” y “Come to the Sabbath”, la cual presentó con la pregunta: “¿quieren un poquito más de Mercy? (y aunque la referencia es obvia a Mercyful Fate, en realidad es un juego de doble sentido porque la misma pregunta se puede entender como ¿quieren un poco más de piedad?) Además, para no variar, ambas canciones tienen una liga común… “Melissa, you were the queen of the night, Melissa, you were my light, I swear revenge on the priest, The priest must die! He must die in the name of Hell” y luego “Come to the Sabbath, Sabbath...The ceremony's proceeding, It's time to grant your wishes, An evil curse on the priest who took the life of Melissa. Now we must close up the ritual, lead the Enochian key, and so it will be done, Amen...now come, come to the Sabbath, Sabbath...”.
El único atisbo de anuncio de que “Abigail” comenzaría ya fue el cambio de la manta trasera. En las canciones mencionadas cambió el fondo un par de veces, en “Halloween” por ejemplo se veía un pentagrama con una cabra iluminado de rojo, pero terminando “Come to the Sabbath” la nueva manta representaba una tétrica casona que cualquiera con un poco de imaginación entendería como tan vieja como la historia del disco que sucede en el Siglo 18.
El escenario era de dos pisos, flanqueado a derecha e izquierda por escaleras y una cruz invertida de buen tamaño de cada lado, había algunas gárgolas y un espejo; King las subió y bajó varias veces, lento pero seguro. Sobre todo en las partes y pasajes instrumentales subía y desde ahí lideraba la misa. Sólo hubo un momento en el que sí desapareció del escenario por cerca de un minuto en lo que yo imagino que fue para darse unos jalones de oxígeno porque, a pesar de que sólo sucedió una vez, en algún momento cuando se dirigió al público se escuchó un poquitín sofocado, algo que le sucede a muchos que no están acostumbrados a la altura de la CDMX.

La sección “Abigail” empezó igual que el disco con la explicación de que hay un grupo de personas reunidas para enterrar a Abigail LaFey quien se sabe que nació muerta el 7 de julio de 1777 y a quien se debía clavara dentro de su ataúd con siete clavos de plata, uno por cada mano, brazo y rodilla y uno más a través de su boca para que nunca resucite y vuelva a causar mal. En todo eso King hizo un ritual con un ataúd y efectivamente clavó a Abigail dentro de él. El resto, como se dice comúnmente es historia.
Como datos extra puedo decir que yo compré el “Abigail” en vinil probablemente muy cerca dela fecha en que fue editado, allá por 1987, tal vez 88. Lo escuché infinidad de veces pero como en todo, iba conociendo más bandas y más géneros y hasta la noche del sábado, tenía muchísimos años de no escucharlo completo. ¡Qué buen disco es! La música gloriosa, la voz de Diamond tan nítida como en el disco… nota a nota una interpretación perfecta. Curiosamente me di cuenta que algunas partes de varias de las canciones aún me las sabía, al escuchar “Omens” y “Abigail” recordé cómo me gustaban en este tiempo, las canté con medio nudo en la garganta, aprovechando que mi hija estaba delante de mí y no notaba mis emociones, aunque sé que la música que a ella le mueve también la sacude de esas maneras.

Varias personas lloraron, y me consta porque las vi cuando salía del Palacio mientras sonaba una grabación de la instrumental “Insanity”. La entrada fue bastante buena, yo calculo cerca de 8, 500 o 9 mil personas, aunque la cifra oficial fue de 11, 200 (recordemos que las cifras oficiales suelen inflarse). Al haber ido como prensa tuve la mala fortuna de no poder entrar a tiempo para ver a Strike Master, pero la fortuna de salir por otra puerta y evitar las aglomeraciones, sin embargo eso no evitó que de cerca o de lejos viera que ahí estuvieron muchísimos rockers que no podían faltar a la cita. Y hubo gente del interior de la República y de otros países, fue un concierto que difícilmente se podrá olvidar, una noche embrujada con música clásica maldita.
Durante toda la interpretación de Abigail estuvo presenta una actriz llamada (creo, este dato no lo tengo bien corroborado) Jodie Cachia que acentuaba con sus movimientos y gestos lo que las canciones iban describiendo. Además, el staff de la banda, cada vez que entraba o salía de escena (por ejemplo para poner y quitar guitarras acústicas) estaban vestidos como monjes con largas túnicas cafés y grandes capuchas que impedían verles la cara y hacían sus entradas y salidas con paso lento, teatral, como dejando claro que intervenían porque será necesario pero que no serían distractores.

Desde el escenario King dijo que tras la sobrecogedora recepción buscaría la manera de regresar. Son promesas que todos hacen y que no siempre se cumplen; son promesas que todos hacen porque muchos siguen un guion y repiten lo mismo más o menos cada noche, pero King Diamond se veía verdaderamente emocionado y conmovido y su público, como pocas veces, estuvo con el artista casi al 100%. Algunos por ahí han hecho público su parecer en cuanto a que Exodus se llevó la noche y por eso digo que casi el 100%. Al final del día es cuestión de gustos y de enfoques. También desde el escenario agradeció a quienes lo llevaron al Castillo de Chapultepec, mostró una bandera de México y volvió a agradecer. Me voy con la idea de que vi un concierto irrepetible. Sí, siempre me ha gustado King Diamond (más que Mercyful Fate) pero no creo que pudiera decirme “fan” con todo lo que implica esa palabra, como lo soy de otras bandas, pero sí puedo decir que es uno de los mejores conciertos que he visto en mi vida, y modestia aparte, he visto muchísimos. Esa noche calculo que muchos estarían en esa misma situación pero muchos otros (más delos que esperaba) se notaba que seguían la carrera del danés con todo rigor, no cantaban los coros sino cada palabra, sentían cada frase, abrazaban en éxtasis a sus acompañantes… se vivió pues esa famosa hermandad metalera que más veces que menos parece mito. Y si no regresara jamás no importa, con esa noche la deuda quedó saldada, cualquier visita extra en el futuro será ya más un lujo que una deuda pendiente.



Todas las fotos de King Diamond son cortesía de Ocesa/Salvador Bonilla.
Las de Exodus las tomé de su muro de Facebook pero no tienen crédito.
De Strike Master quise poner un video que está en su Face pero no pude, y no han subido fotos. Pueden checarlo como strike Master Official.

Si llegaste hasta acá, muchas gracias.

miércoles, abril 19, 2017

Entrevista King Diamond, parte 2.

Bueno y vaya que tú has sido juzgado en tu vida. Ahora que estás en tu quinta década de vida ¿aún te haces esas preguntas sobre lo que pasa en la vida, aún sientes la necesidad de hacerte preguntas y luego tal vez contestarlas escribiendo música?
Absolutamente correcto. Nunca eres lo suficientemente listo, nunca alcanzas el conocimiento total ya sea sobre música o sobre cantar o sobre la vida o el trato con la gente, nunca aprendes todo y justo por eso dejé de fumar hace poco, bueno no tan recientemente, en el 2010 pero tuve un ataque cardíaco y tuve que cambiar muchos de mis hábitos antiguos. Comencé a comer de manera más saludable –mi esposa cocina platos dietéticos muy sabrosos- , comencé a hacer exactamente lo que los doctores me dijeron, por ejemplo que debía caminar 1.3 millas (2 km) por cinco veces a la semana y ahora lo hago, me mantengo en forma y entonces me di cuenta de algunas cosas. Yo fumé prácticamente toda mi vida y me di cuenta, me dio pena descubrir que en los camiones de giras por ejemplo, quienes aún fuman cuando entran al camión, huelen a cigarro. Fuman afuera pero cuando entran el olor a cigarro se impregna en la ropa y así es como es, y yo lo hice toda mi vida. Y solía pensar que quienes me decían que ya no fumara lo hacían por molestar, que eran tonterías eso de que todo apestas, y ahora me avergüenzo de no haberlos escuchado, de no haberlos respetado cuando me decían “¿es necesario que fumes aquí dentro?” y les contestaba “sí, debo fumar aquí porque es mi puta casa” y ellos me decían “hey, calma”. Pero ahora lo sé, y sí, apestas todo. Ahora cuando viene gente a mi casa, por ejemplo luego viene el dueño de la disográfica a que veamos cosas y me dice que qué bueno que ya no fumo, y ahora entiendo a lo que se refiere. También debes ser lo suficientemente maduro para aceptar tus errores. Para mí fumar fue un error, ahora que no lo hago mi voz está mucho mejor, me resulta mucho más fácil cantar las viejas canciones de “Abigail” por ejemplo y es gracias a que lo dejé, así que de lo malo que me pasó salieron muchos beneficios. Y es que estuve muerto por un breve tiempo, me resucitaron y me dieron una especie de segunda oportunidad al hacerlo y ciertamente la estoy aprovechando. Disfruto las cosas lo más que puedo y no me doy el lujo de dar el mañana por sentado, no sé si voy a amanecer mañana, sé lo rápido que pueden cambiar las cosas porque ya lo viví, y eso pone o le agrega cierto valor a las cosas que hago. Sigo experimentando cosas en esta vida que no se supone que experimente. Tuve una experiencia rara como mes y medio después de mi operación, iba caminando con mi esposa pero no estaba seguro de que estaba ahí y no por estar loco o algo, era un sentimiento como de no pertenecer, como si no tuviera permiso de estar ahí así que caminábamos y le toqué el hombro y le pregunté si podía sentirlo, le pedí que me dijera si de verdad podía sentir mi mano y quería escuchar su respuesta y quería que me dijera que ropa estaba usando porque quería estar seguro de que estaba yo ahí. Y ella me decía que no jugara y yo le decía que por favor sólo me contestara y necesité ese tipo de confirmación por lo menos como mes y medio después de que me trajeran de vuelta, por decirlo de alguna manera. Cuando me veas cantar será porque literalmente me trajeron de regreso de la muerte.


Vaya, qué fuerte, me puedo imaginar que ha de ser muy duro.
Mucho.

Cuando se trata de la música, la mayoría de las canciones de King Diamond tienen solamente tu crédito así que me preguntaba en qué instrumento compones porque hasta donde sé no tocas ningún instrumento en vivo, eres el cantante y aún así eres la mente maestra detrás de la música, no sólo las letras. ¿Cómo cobra vida ese proceso cuando se trata de la música de King Diamond’
Sí, bueno toco la guitarra aunque nunca aprendí formalmente a hacerlo, toco el teclado aunque tampoco aprendí formalmente así que no podría decirte si estoy en Do o en Re o Si menor o lo que sea, eso nunca me interesó aunque sería muy práctico por supuesto porque a veces cuando Andy (LaRoque) se está aprendiendo las canciones luego me pregunta ¿Qué acorde es ese que tocaste? Y entonces como no sé se lo muestro en la guitarra y ya me dice “oh, es un bla bla bla” y sí, probablemente sea eso. Luego nos comunicamos por Facebook o Skype para que escuche algunos demos y a veces me dice “eso que tocaste ahí son dos acordes diferentes al mismo tiempo, eso no se puede hacer en una sola guitarra” y yo me quedo de aaahhh, y me dice “trato de que mis dedos lo toquen pero no es posible hacerlo con una sola guitarra, debes hacerlo en dos para que el acorde quede en la nota que debe ser” y así, son esas cosas que no sé y lo resolvemos porque me dice “baja los dedos dos trastes más y tendrás el acorde correcto” y así es como funciona. Las toco, las grabo y es lo mismo con los teclados y ahora es más fácil porque tengo un estudio en mi propia casa. Eso es fantástico porque ya no necesito rentar tiempo de estudio, es un sistema pro tolos y tengo todo lo necesario, micrófonos, sistemas de pre amplificación y aunque aún pedo meterle más equipo tengo todo lo necesario. Ya no tengo que esperar a conseguir un estudio, puedo pararme a las 4 de la mañana si quiero y trabajar en canciones. Y uso también una máquina que replica la batería, podría hacerlo sonar como si tuviera dos bateristas, es maravilloso. Y así compongo, y Andy me manda cosas también pero con el estudio en casa ya nunca más tengo que cantar un riff que no le queda a mi voz. A veces practicas alguna línea de voz y la tienes en la mente pero no es lo mismo hacerlo en tu estudio con todo dispuesto como te gusta, es diferente. Ahora puedo cantar algún verso o un coro y ver qué tal queda, ni siquiera debe llevar letra, con la melodía puedo trabajar y buscarle diferentes afinaciones y entonces tal vez tengo algo que suena muy bien en el verso pero no en el coro, entonces busco otra afinación y de repente es como “Dios mío, ahí está el sonido que quería” y eso es fantástico. Nunca más tendré que cantar en un mal verso. Puedo hacer de todo, hasta meter un coro en la intro de una canción, un coro de 40 voces. En un estudio rentado no puedo hacerlo, me dirían los del presupuesto que no pueden dedicarle tres días a que yo experimente con mi voz, te dicen que hay tantos días para trabajar las guitarras, tantos para el bajo, la batería… si mi voz no estuviera bien, por ejemplo hace dos o tres días traía una carraspera y si fuera en un estudio con tiempo rentado no importaría eso, me dirían que no hay tiempo otro día, que cante así pero como ahora tengo mi propio estudio puedo esperarme un día y ver si mi voz mejoró y si no, no hay prisa. Todo eso es fantástico porque en el siguiente disco hay algunas partes en las que las notas de voz son realmente muy altas y no hay prisa, tengo tantas oportunidades que antes no tuve y entonces puedo ofrecerle a los fans nuevas capas de experiencias en la historia que contaré, tendrán nuevas cosas en las que pensar. Cuando ves y escuchas cosas en tu vida cotidiana y te quedas todo sacado de onda, eso exactamente es lo que vendrá en la historia. Probablemente ahorita suena medio loco pero espera a que escuches la historia completa y sabrás a que me refiero. Y claro, he tenido experiencias con hospitales y algunas de ellas estarán ahí. No será tal cual una historia sobre mi estancia en algún hospital pero algo habrá y no va a ser agradable.


Hablando de oportunidades, si llegara alguien con un contrato y te dijera que puede financiar una película pero basada en sólo uno de tus discos, ¿cuál escogerías?
Uf, hay algunos que podrían ser, no descartaría “Abigail”, podría funcionar pero “Them” y “Conspiracy” juntos… y no conoces la historia completa, no conoces lo que sucede entre ambos discos pero yo sí, lo tengo todo escrito, sé como empieza, cómo muere el abuelo y cómo se vería el ente por ejemplo, lo que pasa es que cuando haces un disco no todo cabe. “The Puppet Master” creo que lograría una historia muy espeluznante, sería muy interesante, pero “Them” y “Conspiracy” juntos y “Abigail” podrían ser, sería muy divertido.


Aquí ya estábamos apenas por encima de la marca de los 30 minutos, que es el tiempo que me dieron, le pregunté si tenía más entrevistas y me dijo que sí, una más, así que para no quitarle tiempo a mi colega que siguiera (a mí me llamó exactamente una hora después de lo pactado) cerré ya con otra cosa.

Leí por ahí que de joven jugaste fútbol a buen nivel. ¿Aún sigues el deporte, ves partidos?
Oh sí, me encanta y lo veo seguido. Los fines de semana me despierto a las 6 de la mañana para ver partidos de la Premiere League (Primera División de Inglaterra) y a veces veo fútbol de Italia y España y Francia y Alemania. También sigo la liga de Estados Unidos y sé que en México hay dos torneos, tienen una competencia que no recuerdo como se llama pero es entre equipos de México y EU y otros países de Sudamérica (sí, es de los que llaman Sudamérica a todo lo que está debajo de EU y se refiere a la Concachampions) y que es totalmente diferente al que tienen si te vas más hacia al sur, hacia Brasil y por allá y de esos no veo muchos porque no los pasan en la tele (vive en Dallas) pero a veces sí puedo ver algunos partidos de equipos mexicanos. Entonces sí, veo mucho fútbol, me encanta ver buenos partidos, no soy lo que llamarías un fan devoto de un solo club, sigo a varios pero incluso cuando alguno de mis equipos favoritos gana 3 o 4 a cero no es tan divertido. Prefiero ver un partido que acaba 1-1 pero que se resuelve al final, como Manchester United el otro día que jugó contra el Everton, y el Everton ganaba 1-0 y en el cuarto minuto agregado el Manchester empató, y antes les habían anulado un gol por fuera de lugar pero no era y bueno, fue muy entretenido. También me gustan mucho las carreras de coches, ahí en México tienen un maravilloso Grand Prix, y también hacen Indy Car, me gusta la Fórmula 1, la Indy car, Le Mans.

King Diamond es el primero de izquierda a derecha en el fondo de la foto.

Aquí llegaron ya las palabras de agradecimiento, que hasta la vista y gracias por la entrevista y demás…

¿Vas a ir al show?
Seguro, ya me perdí a Mercyful Fate en los 90 cuando tocaron en un cine en el Centro y no me vuelve a pasar, ya tengo mi boleto.
Muy bien, te garantizo que este será un concierto que jamás olvidarás.
¿Traes la producción completa de “Abigail” cierto?
Todo, el show completo, es exactamente el mismo show que hicimos en los grandes festivales del verano pasado, Hellfest, Grasspop, Coppenhell, Sweden Rock Festival, el mismo show que hicimos en Estados Unidos, todo completo, la abuela, la silla, todo estará ahí. Es una producción muy grande, de dos pisos.

Después vino su saludo para sangre de Metal, ¡tienen que escucharlo! Amenaza con mandarle a su abuela a quien no escuche el programa así que al terminar su ID para el programa le dije que lo de la abuela estaba poca madre y me dijo esto:

Bueno, eso fue sólo por parte de mi abuela materna, por el lado paterno nunca hubo problemas pero bueno, así es la vida, todo mundo es diferente y se guía por reglas distintas, todos juzgan, todos juzgamos a los demás de alguna u otra manera.


Para muchos será sacrilegio lo que voy a escribir, pero para mi gusto The Puppet Master es el disco definitivo de King Diamond hasta la fecha. Sí, Abigail lo escuché diario como por un año, leí las letras, me imaginé cosas, tuve pesadillas, me quedé con algunos aspectos de la historia confundidos (aunque ya con internet descubrí mis confusiones y las aclaré, como eso de 18 will become 9), pero yo me quedo con Puppet. Cuando lo escuché era de noche, lo puse en los audífonos del estéreo y fui leyendo cada palabra mientras él la cantaba y tuve piel de gallina como 75% del tiempo. Es una historia impecable, brillante de principio a fin, macabra y escabrosa como pocas y los toques de voz que imprimió su mujer llevan el disco a un nivel totalmente diferente, lo hacen no un clásico sino una verdadera maravilla. Y claro, el disco llegó cuando ya nadie compra discos, cuando menos se sientan a escucharlos de principio a fin sin interrupciones, cuando todo está en la red y ya nada sorprende, mientras que Abigail llegó en un momento donde nada de esto sucedía. Yo creo que con el tiempo The Puppet Master se convertirá en clásico. Parte de lo que no le pude preguntar por cuestiones de tiempo tiene que ver justamente con ese disco. Eso, la quema dde iglesias, su percepción sobre el Black Metal y varias cosas. Ojalá en el futuro se pueda.

lunes, abril 17, 2017

King Diamond, entrevista, Parte 1


Cuando vino Mercyful Fate por allá del 98 al Cine Ópera, la verdad, yo no conocía mucho de su música, pero si conocía la de King Diamond. En ese tiempo no conocía a Carlos de Dilemma, pero los Chobys, mis amigos referenciados en la nota anterior sobre rata Blanca, sí. Fuimos porque según no habría bronca para entrar. Supongo que no habría bronca si hubiéramos ido uno o dos, pero éramos como 6 así que sólo pudo entrar el Choby dizque para ver como se veía el Ópera funcionando como inmueble para conciertos. Salió como 20 minutos después y recuerdo perfecto que me dijo: “no te pierdes de nada mi cabrón, es un wey vestido como vampiro, pintado como Kiss y cantando como vieja”.
Bueno, todos estos años más tarde llegó por fin la oportunidad de ver a ese wey vestido como vampiro y cantando como vieja, en vivo. Gracias aEduardo Chávez de Ocesa por la oportunidad. La entrevista se hizo por Skype con un King Diamond que habla igualito a Lars Ulrich en cuanto al acento danés. Supongo que es como el de los argentinos que se pueden mudar a otro país y vivir ahí 20-30 años pero no pierden parte de su acento.
La entrevista empezó justamente una más tarde de lo pactado, en parte por King habla hasta por los codos. No para en cuanto a historias, filosofías, detalles… y además contesta todo.
La gira que lo trae a México como el mismo explica es la de aniversario de Abigail, el show completo, el mismo de los festivales veraniegos europeos del año pasado, la misma que llevó a Estados Unidos así que será una primera vez que valdrá la pena. Está larga la entrevista así que la voy a dividir en dos partes, una hoy, la otra el miércoles. Aquí la primera parte:

¿Cuál es la historia detrás del nombre King Diamond?
Sucedió hace mucho tiempo, lo adopté para la primera banda en la que toqué, no cantaba, era guitarrista, hablamos de 1976. La banda se llamaba Brainstorm, nunca grabamos un disco, eramos sólo unos amigos de la escuela que queríamos tocar música pesada y creíamos que seríamos tan buenos que sería necesario tener nombres artísticos, porque además veíamos que otras bandas tenían nombres artísticos para que la gente en el mundo pudiera decirlos de manera correcta. La verdad es que no recuerdo el por qué justo el nombre King Diamond, podría decir que fue por aquello de que los diamantes son eternos pero eso sería mentir, en verdad no recuerdo por qué escogí justo ese nombre.

En el principio fue Mercyful Fate y luego King Diamond la banda y todos estos años después, sobre todo en el caso de Mercyful Fate muchos artistas lo citan como una gran influencia. Cuando miras atrás y ves lo que hacía Mercyful Fate ¿cómo te sientes de lo que lograron?
Es sorprendente. Hace poco hablé con Hank, hace como dos semanas porque aún nos hablamos, y platicábamos de lo sorprendente que es por ejemplo que sacamos unas playeras viejas de Mercyful Fate, sacamos a la venta por ejemplo la primera playera que se hizo para Mercyful Fate y claro, al hacer algo así comenzamos a recordar muchas cosas de aquellos tiempos. Por ejemplo, me encontré una foto en la que Michael Denner la estaba usando en un concierto, era una playera que se llamaba Satan Tour, eso decía la playera y la usamos en algunos de nuestros conciertos, por allá por 1982 si no me equivoco. Cuando miras atrás y recuerdas como era el negocio en ese tiempo, como se hacían las giras en esos años, viajábamos en un Mercedes pero parecía mas un Volkswagen de esos que llaman “station wagon” (tipo Combi) y llevábamos equipo amarrado en el techo y viajábamos con los amplificadores apoyados sobre nuestras piernas, manejábamos 16-18 horas desde Dinamarca hasta Holanda y era horrible, horrible viajar con un Marshall en tus piernas por tantas horas, Así eran las cosas. Lo bueno de todo esto es que lo vivimos, pasamos por todos esos momentos duros y aprendimos como era el negocio cuando vas empezando. Así pues es interesante escuchar a bandas que dicen que fueron influenciados por el tipo de música que escribimos y lo que éramos como banda y lo que presentábamos en el escenario incluso en las primeras etapas de la banda que era único para ese tiempo, aunque eso se desarrolló mucho más con King Diamond, ahí creció mucho el aspecto teatral, específicamente con Abigail, que es el primer disco conceptual de horror en que se hizo y que además tenía un estilo que no era muy común en ese tiempo, ni en cuanto a la música ni por supuesto a la voz. Abigail ofrecía muchas cosas novedosas así que es un honor saber que hay gente que se inspiró con nosotros. Por ejemplo mi cantante favorito de todos los tiempos es David Byron, el que fuera cantante de Uriah Heep en los viejos tiempos y que ya falleció, y antes de salir a escena, justo antes de poner la intro para dar inicio a nuestros conciertos siempre ponemos de fondo “The Wizard”, y lo haremos en México como lo hacemos en todos lados y la escuchamos detrás del escenario justo antes de entrar, se ha convertido en un ritual porque esa letra tiene algo especial, me hace sentir como si alguna manera yo fuera un fan que está a punto de verme a mí mismo en el escenario. Es un sentimiento muy muy raro pero esa canción me provoca eso. Y es algo que no puedes hacer, que no puedes experimentar. Puedes verte a ti mismo en un video o algo pero no es lo mismo que estar en la audiencia mirando .


Al principio con Mercyful Fate las letras eran muy controversiales, ya luego con King Diamond cambiaste más hacia escribir canciones de horror, y aún había posesiones y ese tipo de cosas pero, ¿al principio trabas de hacer algún tipo de declaración o más bien estabas expresándote como escritos de canciones y letrista?
Eran muchas cosas pero nunca fue una imagen o pose, nada de lo que escribí ha sido sólo imagen para mí. Yo he vivido mi vida siempre de la misma manera y en cierto punto leí la Biblia Satánica de Anton Szandor LaVey y ahí ví exactamente la manera en que había vivido mi vida, la filosofía de vida que había llevado. Y creo que ese libro tiene un título equivocado ya que al tener la palabra Biblia la gente cree que se trata de algo religioso y no lo es, yo no soy religioso, nunca he sido religioso. Soy muy espiritual, he visto y sentido muchas de las cosas a las que normalmente se les explica como “entre el cielo y la tierra”, cosas que la gente normalmente no ve o que nunca ha experimentado, cosas del llamado ocultismo pero yo he tenido miles de experiencias de ese tipo y eso se refleja mucho en mi forma de componer , pero también el aspecto filosófico de todo esto juega un papel importante en las historias que cuento, tiene que ver con la forma en que respetas a los demás y sobre todo la falta de respeto por otras personas. Dentro del contexto de las religiones las personas tienden a matarse unas a otras si no piensas igual que ellos y eso es algo que yo no puedo entender, y pasa todo el tiempo, y sucede en la actualidad y ha pasado desde siempre. Algunas de esas cosas me molestan mucho así que es parte también de lo que escribo en ocasiones. Mi forma de expresarme nunca ha sido decirle a la gente si están bien o mal, eso lo decide cada quien pero sí creo que puedo provocar muchas preguntas y algunas de ellas las hice en el disco “The House of God”. La pregunta esencial ahí es ¿si de verdad existe un Dios, por qué no se muestra ante todo mundo? De esa manera todos sabríamos “ah, tú eres el correcto” y de esa manera todos podríamos creer en uno solo y nadie tendría que matar a nadie por creer en dioses distintos.

Pero eso nunca ha sucedido así que personalmente, yo no sé si no hay ningún Dios, o si sólo hay uno o muchos, no tengo idea y por eso no le digo a la gente como deben pensar al respecto. Desearía que hubiera pruebas de que existe un solo Dios para que todos creyeran en él y no se siguieran matando pero las cosas no son así. Hay tantas religiones distintas y tantos extremistas por cada una de ellas y sin embargo ninguna ha podido probar que la suya es la correcta. Es un tema extraño para abordar porque al no existir pruebas se vuelve difícil, y es algo de lo que he escrito en mi carrera y eso ha provocado que algunos se hagan cuestionamientos al respeto. Por ejemplo en los primeros años de Mercyful Fate había un sacerdote que quería que la banda fuera prohibida para la radio, y en ese tiempo hablamos de que teníamos demos, no habíamos grabado nada formal pero había una estación de radio que quería programarlos y este sacerdote quería prohibir nuestra música porque decía que éramos una muy mala influencia para los chavos y que sacrificábamos cualquier cantidad de cosas, lo cual de haber sido cierto nos hubiera llevado a la cárcel obviamente, pero esa es la razón por la cual hicimos la portada de “Burning The Cross” que mostraba supuestamente a una monja quemada en la cruz por una secta satánica, y lo hicimos así para molestar al sacerdote, y lo logramos, enfureció, y un día coincidimos con él en un mismo programa de radio en el que nos invitaron para hablar de todo esto y fue realmente muy fácil demostrar que él estaba mal, le preguntamos por qué estaba tan enojado con esa portada, era sólo un dibujo, y le decíamos “la religión en la que tú crees de verdad hizo esas cosas durante la inquisición según por las creencias que tenían, y esto es sólo un dibujo”. Por supuesto no tuvo mucho que decir y mejor abandonó el estudio, pero esa es la razón por la cual se hizo aquella portada, porque ese tipo de acusaciones nos irritaban mucho, las hacían sin razón, o más bien por razones religiosas. Y claro, de ahí sucedieron muchas cosas más en el rock, está la clásica escena del PMRC en el que las esposas de algunos senadores estadounidenses hicieron casi una especie de club que quería prohibir a ciertos músicos porque según ellas cantaban sobre cosas de las que ni siquiera estaban cantando. Recordarás que Madonna estaba en esa lista, Mercyful Fate estaba en esa lista por “Into The Coven”, estaba Dee Snider de Twisted Sister por escribir una canción que hablaba de ir al pero ellas creían que era sobre un hombre que violaba a una mujer, entonces en realidad eran ellos quienes tenían malos pensamientos, Dee hablaba sobre otra cosa, eso te muestra el tipo de mentalidad que tenían. Nuestro disco “Voodoo” habla sobre ese tipo de personas, de gente que no se toma el tiempo de leer de qué se tratan realmente todas estas cosas (sobre ocultismo) antes de hablar. Nada más despotrican y uno va y les dice “hey hey hey, déjame explicarte de lo que realmente se trata esto”, uno quisiera que leyeran y se enteraran de que se trata esto y no que sólo vayan por ahí parloteando sin saber, eso no es de gente inteligente. Eso es el sustento de la historia de Voodoo en el que unas personas compran una vieja mansión y descubren que además había un cementerio adyacente y descubren que había personas que iban ahí a la mitad de la noche, y primero se espantan pero luego se enojan mucho y tratan de expulsarlos. Podrían haber ido a preguntarle a esas personas por qué están en esa propiedad que es privada y habrían descubierto que eran personas que creían en el vudú y que tenían la creencia religiosa de que había que cuidar a los muertos y que no tenían intención de causar ningún mal. Podrían haberlo sabido si les hubieran preguntado, o si hubieran leído al respecto antes de tomar acciones, pero en la historia es al revés, primero toman acciones y al final les sale mal, terminan todos lastimados.


Eres un gran contador de historias, me refiero al aspecto de las letras. ¿Tienes alguna idea de cómo es que esa parte de tu personalidad se desarrolló? ¿Eras un niño con mucha imaginación y de ahí se fue desarrollando esto? ¿Te consideras bueno narrando historias?
Bueno por supuesto puedo ver que hay gente a la que le gusta lo que hago. Empecé a hacer discos conceptuales porque me parecen más retadores, tienes que cuidar muchos detalles, no puedes cometer errores, debes tener cuidado por ejemplo en no decir algo al principio de la historia que más adelante ya no tendrá sentido. Eso hace que escribir sea más difícil pero es un reto agradable y es muy gratificante si a la gente le gusta. Si es así entonces lo considero un gran éxito, es una gran satisfacción saber que la historia funciona. Sin embargo cada historia nace por diferentes razones, Abigail tiene sus propias motivaciones también, mucha de esa historia me llegó en un sueño, y es la única vez que me ha pasado, yo diría que el 60% de la historia vino de esa manera pero la otra parte salió de algo que mi mamá me estaba contando y es que ella fue abandonada de bebé en un zaguán de alguien desconocido. Hace mucho tiempo la mamá de mi mamá era la sirvienta en la casa de un profesor, y el hijo de éste la embarazó y es se convirtió en un escándalo así que la mandaron lejos y cuando mi mamá nació la regalaron. Más adelante en su vida mi mamá encontró a su madre biológica y recuerdo que nos dejó (por lo menos sé que tiene un hermano) por un periodo de tiempo, como dos o tres semanas o un mes se tuvo que ir con ella a cuidarla, y resultó que mi abuela en verdad era un culera, no es como decir “jaja mi abuela es una perra” como en “Welcome Home” (segunda canción del disco “Them”), en verdad era culera, es decir, mi mamá supo que mi abuela estaba enferma, se fue a cuidarla y un día mientras estaba ahí escuchó sin querer cuando un vecino fue a la casa y platicando con su mamá le preguntó que quién era la muchacha simpática que se estaba quedando en su casa y mi abuela le dijo que era sólo una vieja amiga. Es decir, todo ese tiempo después no aceptaba que fuera su hija así que cuando mi mamá me contó esa historia me dije que tenía que cortarla de mi vida, me dijo “no vuelvas a hablar con es perra cabrona nunca más, no pierdas tu tiempo con gente así”, y esa parte de la niña que no es legítima… y esa es otra cosa ¿sabes’ ¿por qué un niño vale menos que otro, sólo porque sus papás no estaban casados o algo? Y ese es el tipo de preguntas que la gente se puede hacer al leer la historia, algunos entienden que alguien ahí busca venganza y otros entienden que lo que quieren es reclamar algo que les pertenece por derecho, porque fueron privados toda su vida de muchas cosas, no tuvieron dinero y una vida normal sólo por la visión de otros de cómo debe ser la vida, por sus valores y creencias de que no puedes tener un hijo si no estás casado pero, ¿por qué no? ¿qué es lo que hace la diferencia?

Son preguntas para que la gente responda porque además son situaciones que pasan todo el tiempo. Personalmente yo no creo que exista diferencia alguna en que un bebé nazca de padres casados o no, si son buenos padres, fantástico, si son malos padres no está bien pero no depende de esas cosas que la gente dicta para decirle a los demás como vivir sus vidas. Otra cosa que creo es que puedo aprender más de una charla con un indigente que vive debajo de un puente que tal vez el hijo de una persona de negocios adinerada que de entrada nunca en su vida ha tenido que trabajar. Es un ejemplo nada más pero creo que el indigente tendría mucho más historias de vida que podría enseñarme y de las que yo podría aprender , pero para eso se necesita ser de mente abierta. ¿Estás dispuesto a escuchar a una persona antes de hacerte una idea sobre él o prefieres mejor hacerte una idea basado en lo que ves en la superficie? Yo he aprendido muchas cosas en la vida porque me permito tener una mente abierta, porque juzgo a las personas por sus acciones, no por su apariencia o su título nobiliario, pero ese soy yo, nada más.


**El crédito de las primeras dos fotos en vivo es Andrew Bansal de Metal Assault y la tercera es de Andy Jolliff

martes, abril 11, 2017

Entre el Cielo y el Infierno con Rata Blanca.


Con todo lo que tener mala memoria significa y con lo poco o mucho que puede aportar internet, ahora que viene rata blanca de nuevo a México me dieron ganas de escribir de mi experiencia con ellos, según internet, en octubre de 1995.
De acuerdo a fuentes en la red, Rata Blanca vino por primera vez a México en 1993. En mayo de ese año tocó dos fechas en el entonces DF y fue en ese mismo año (aparentemente, algunos sitios colocan esa visita en 1992)cuando vino a presentarse en alguno de los programas que tuvo Verónica Castro. ¿Primero fueron los shows y después el programa o viceversa? no lo sé, pero me queda claro que el ruido que habían logrado hacer en México se multiplicó estratosféricamente luego de presentarse con la chaparrita ex conductora de Tv. Yo así los conocí, veía los programas de Verónica Castro porque me gustaba verla a ella (hermosa mujer), porque si ya para entonces había Cablevisión en casa de mis papás (según recuerdo aún no llegaba a la colonia en la que vivíamos) los canales eran apenas unos cuantos y casi todos de películas así que tampoco era una gran opción y porque contrario a lo que algunos puedan suponer, solía tener invitados interesantes.

Después de esa noche me propuse buscar sus discos y descubrí que en México no eran fáciles de conseguir. Ya no recuerdo como pero logré hacerme del “Guerreros del Arcoíris”, un disco que dejaba bastante que desear en cuanto a producción pero que dejaba ver el potencial de aquella banda.
Por ahí de 1992 conocí a los hermanos Camacho; entonces les decían “los arañas” y con el fallecimiento de Mario, “el araña” original, se les comenzó a conocer como “los Chobys”. Tenían una empresa llamada rock en Concierto y como es de esperarse, hacían conciertos. La casa de la Cultura La Pirámide, en Periférico y Eje 5 así como el Tropi Rock de Aragón fueron dos lugares en los que pasé muchas vivencias en los años 90, y fue justo con ellos que me tocó estar involucrado en dos conciertos con Rata Blanca, en octubre de 1995.
Ya para entonces la banda había pasado por fuertes cambios de alineación, sobre todo en el rol de cantante. Adrián Barilari ya no estaba más con ellos y en su lugar venía Mario Ian. Los conciertos que teníamos programados eran en la Carpa Astros de Tlalpan el 7 de octubre y uno más en el Casino Modelo de Querétaro el día 8. Según la red, esos fueron un sábado y un domingo, pero según mis recuerdos, sea cual fuere la fecha exacta, fueron más bien sábado y domingo. Me acuerdo bien porque esa misma semana, el martes para ser exactos, la delegación Benito Juárez por fin liberó el permiso para el concierto. Se había hecho publicidad pero en ese tiempo sin internet lo que se hacía era repartir volantes y pegar pósters por todos lados. Los volantes se repartieron desde algunas semanas antes pero de manera un poco “a la brava” porque no había permisos, y ciertamente pegar pósters ya era algo que mejor no hacías porque te arriesgabas a que los de la Delegación los vieran y te negaran el permiso; además pegarlos era (y creo que aún es) ilegal. El martes salió el permiso, los Chobys, necesitaban que les echara la mano llevando coche en la noche del martes para pegar los mentados pósters, y ahí comenzó la gran aventura. Nos ayudó con buena parte de la pega Rodolfo Espinoza, el famoso Avión, pero buena parte del cotorreo lo hicimos entre Choby (Antonio), el Agüitas (Adalberto), el Babas (Gustavo) y yo. En ese tiempo manejaba un Dart K que no circulaba los miércoles. Llevaba la cajuela llena de pósters, una cubeta, dos escobas y algunas bolsas de sosa caústica de La Jirafa. Los 3 Chobys eran bastante “grandes” (gordos pues) y greñudos. Yo me veía bastante más fresón en ese tiempo pero como fuera, íbamos por Insurgentes y nos paró una patrulla. Abrieron la cajuela, vieron todo lo que llevábamos pero o no entendieron o más bien buscaban otra cosa que no encontraron (todos bebíamos, pero nada más) y nos dejaron ir. Esa fue la primera de cinco escaramuzas que tuve con la policía en esa misma noche.

El segundo encontronazo policial sucedió en la zona del paradero de micros de San Ángel. Mientras unos pegaban pósters, otros echábamos aguas. Vimos que venía una patrulla, advertimos al Avión pero él tenía ganas de orinar, así que cuando llegó la patrulla, una vez más, no se dieron cuenta de la pega de pósters pero sí de la falta administrativa de orinar en la calle, nos sacaron una lanita y a seguirle.
Parte del chiste era conseguir agua para la cubeta y preparar el engrudo. Lo que hacíamos era buscar alguna zona residencial cercana a la barda que fuéramos a atacar y tomar el agua de alguna llave de casa que estuviera a la vista. La tercera patrulla que nos detuvo fue ya de regreso a casa, por ahí de las 5 de la mañana, el horario en el que mi coche dejaba de circular. Ya habíamos tapizado CU, una parte del paradero del metro El Rosario (ahí unos taxistas muy poco amistosos nos corrieron a punta de pistola) y algunos puntos más. Ya sólo veníamos en el coche el Agüitas y yo, lo iba a dejar en su casa, ahí en Pilares y de ahí me iría a la mía, pero veníamos sobre el Circuito Interior y nos paró una patrulla porque mi coche ya no circulaba. Otra lanita más, una clave para llegar sin broncas a casa (te daban una clave para que en caso de que te parara alguna patrulla más se la dieras y te dejaran seguir) y listo, pero llegando a la zona de la Prepa 8 me paró una quinta patrulla. La clave le valió gorro al poli (era sólo uno) y para acabar pronto me escoltó hasta mi casa (eran ya casi las seis de la mañana, mi Papá estaba a punto de irse, no sabían nada de mí porque no había celulares y no les iba a llamar a las 4 am para decirles que estaba pegando posters en la calle ¿verdad?) y esperó afuera de la reja hasta que salí con 50 pesos “pal chesco”.
Obvia regañada y bla bla bla, pero misión cumplida. Llegó el día del show. En el cartel de la Carpa Astros recuerdo que estaban Luzbel (la última etapa en que estuvieron juntos Greñas y Huizar en la gira de promoción de la rebelión de los desgraciados”), Arkham, creo que una banda que se llamaba Vantroi y probablemente Raxas, entre otros. Recuerdo que se necesitaban vender como 1200 boletos para ganar dinero y que llegaron algo así como 1215 personas jajajaja. Si hubiéramos podido hacer más publicidad la historia sería otra.
Tv Azteca cubrió aquél concierto. Los Rata no eran precisamente los más dóciles en el trato así que cuando el reportero de la televisora quiso entrevistarlos, no fue posible. Entrevistaron en cambio a Luzbel aunque cuando sacaron la nota le pusieron de subtítulo que era Rata Blanca. Lo de siempre pues.
De acuerdo a los registros en la red, el set de aquella gira constaba de 26 canciones y abarcaba discos como “Rata Blanca”, “Magos, Espadas y Rosas”, “Guerrero del Arcoíris”, “El Libro Oculto” y “Entre El Cielo y El Infierno”. Fue un conciertazo de principio a fin. Al día siguiente debíamos salir para Querétaro. No recuerdo a qué hora era la cita en el Lobby del Hotel (no recuerdo el nombre pero estaba por el Monumento a la Madre), el caso es que los Rata bajaron a desayunar a la hora que debíamos salir y retrasaron la salida un par de horas. En ese tiempo los traía un chaparrito muy simpático llamado Mundi Epifanio, sería una especie de tour manager y fue el encargado de discutir y hacer larga la mañana antes de que los músicos y su staff por fin salieran y se subieran al autobús que se había rentado. Si bien fueron años formadores muy interesantes para mí, también es cierto que la organización tenía muchas deficiencias, y esa ida a Querétaro desnudaría varias de ellas. Primero, en lugar de que viajaran la banda y los organizadores íbamos los mencionados más una larga comitiva de amigos que en realidad poco aportaban y estorbaban mucho. El caso es que se le pidió a la persona del audio que llegara al casino Modelo a x hora de la mañana del sábado para montar, pero al llegar no encontró a nadie y tras esperar dos horas (las mismas que llevábamos de retraso), se regresó al DF. Obvio, en la época aquella sin celulares no podías llamarle y encontrarlo luego luego. Para no hacer el cuento largo, había mucha gente afuera del Casino. Supimos que el dueño del audio se había regresado al DGF por ahí de las 5 dela tarde cuando alguien logró encontrar a su esposa por teléfono y ella informó que el Sr. Vázquez (no recuerdo el nombre de pila) se regresó al no encontrar nada y esperar varias horas. Ya luego lo localizaron a él, finalmente se le había pagado por adelantado así que se decidió hacer el show al día siguiente, un domingo.
Esa noche la gente de Querétaro no tomó muy bien la idea de posponer el show. La ciudad era chica, no como ahora que si te falla el del audio ahí mismo encuentras a otro proveedor, eran otros tiempos.
Total que afuera se armó un zafarrancho, yo estaba en la taquilla, una ventanita desde la cual se vendía alcohol que desde afuera no dejaba ver que era una bodega donde se guardaban cartones de chela. La ventanita era metálica y yo sólo escuchaba como se estrellaban contra ella botellas y piedras. Luego de un par de horas se calmó la cosa y nos fuimos al Hotel, el Misión Juriquilla, además. Esa noche/madrugada estaba en la alberca, flotando, mirando las estrellas.
Al día siguiente se hizo el show, llegó mucho menos gente y recuerdo que casi todos excepto Giardino aceptaron firmarle cosas a los fans. Regresamos a México a escondidillas, ya estando todos arriba supimos que no se había pagado el Hotel porque al no llegar la gente, no había dinero suficiente.
Recuerdo que ellos traían un staff muy gordo y gritón, aficionado al Boca Juniors que no paraba de joder hasta que alguien gritó que Maradona era una mierda y casi desata una guerra mundial en el camión. Todos los Rata usaron asientos dobles para una sola persona, lo cual hizo que algunos nos tuviéramos que venir de pie en el camión. Ya en retrospectiva los entiendo, no fue la gira más pro que les habrá tocado y estaban enojados. Nunca más trabajé de manera tan directa con ellos aunque sí lo hice años más tarde (entre 2003 y 2007) desde mi posición como publirrelacionista en Dilemma y Ocesa. El bajista, Guillermo Sánchez, recordaba esa caótica gira y sonreía al respecto. Él y Giardino son los únicos que han estado siempre en la banda.

Supongo que historias como esa que viví yo abundarán en su carrera y en sus muchas visitas a nuestro país, sobre todo porque en el historial de giras hay muchas fechas que se cancelaron (siempre en el interior de la República, por cierto), como sea, ahora regresan con Chamuco Producciones en una gira que los llevará el 19 de abril a Guadalajara, el 20 a Querétaro, el 21 a la CDMX, el 22 a Monterrey y el 23 a San Luis Potosí. Una banda de leyenda, con altibajos en cuanto a lo musical pero que viene con una alineación que lleva junta en su base (guitarra, bajo, batería y voz) desde el 2000, año en que regresaron luego de un paro que inició en 1998. Así, la rata Blanca del 2017 cuenta con Walter Giardino (fundador, presente en todas las épocas) en la guitarra, Guillermo Sánchez (fundador, presente en todas las épocas) en el bajo, Adrián Barilari (1989-1993 y del 2000 a la fecha) en la voz, Fernando Scarcella (del 200 a la fecha) en la batería y Danilo Moschen (2010 a la fecha) en los teclados. Su disco más reciente se llama “Tormenta Eléctrica”, es el décimo primer larga duración en estudio que ofrecen y fue editado en el 2015. Además cuentan con un EP, dos discos en vivo, un recopilatorio y un disco que se grabó en español primero y en inglés después (“El Reino Olvidado”, 2008 y “The Forgotten Kingdom”, 2009). Es Rata Blanca, la banda más grande de metal de Argentina (mejor o no es cuestión de gustos, pero en cuánto a números ninguna se le acerca siquiera) y regresa a México sin mucho que probar pero con mucho aún que ofrecer. De acuerdo a registros online, el set list que tocaron en los primeros shows de esta gira constó de 26 canciones así que se puede esperar algo similar para sus próximas presentaciones.

lunes, marzo 13, 2017

Ace Frehley, reseña.


Desde el metro parecía una noche x, no se sentía el típico murmullo de día de concierto en el Palacio, no había puestos de playeras y tazas ni revendedores acosadores, no hasta llegar a la calle de Atletas, la que conecta Añil con Churubusco, y aún ahí apenas eran unos cuántos puestos.. Al darle la vuelta al Palacio y acercarnos a la puerta 5 ya cambiaba, pero aún así parecía una noche fría, una noche más.
Afuera de la puerta del ahora llamado Pabellón Cuervo se escucharon las primeras notas de “Fractured Mirror” y entonces sí se empezó a sentir el ambiente festivo de un día de concierto. Tal vez llegamos un poco tarde, o mejor dicho no tan temprano y prácticamente todos los que estarían esa noche en presencia de su majestad espacial ya estaban dentro y por eso afuera no se veía mayor movimiento. Mirror nos acompañó desde la puerta de acceso hasta la entrada a Preferente y sí, la audiencia se manifestaba en una cantidad muy saludable de rockeros. No tengo la cifra oficial y soy malo para los cálculos pero no éramos pocos, eso seguro.
Terminó el tema introductorio con el escenario iluminado de azul, el eterno color del Spaceman, salió la banda en actitud parecida a la que tendrían cuatro camaradas que dan vuelta a ñla esquina y se topan contigo, claro, aunque a diferencia de esa escena aquí al dar la vuelta a esa esquina los recibió otro rugido de un par de miles de personas. Sin más, Ace contó hasta el cuatro y arrancó la noche con “Rip It Out” y “Toys”.
Vestía un pantalón negro, una especie de saco informal negro a rayas del mismo color pero en otro tono y una camiseta, lentes oscuros, barba de candado y el aura de contar con más de 40 años de ser considerado leyenda. Rip It Out fue cantada de principio a fin por la mayoría y el coro, por prácticamente todos. Era un error que no sé cuántos habrán cometido ir en espera de un tributo a Kiss con uno de sus miembros originales, esta era una noche para Ace Frehley en la que obviamente habría temas de la banda pero también de los suyos, y varios de esos que jamás habíamos escuchado en vivo.
“Juguetes para chicos grandes, te sorprendería saber cuánta alegría traen”. Ace ya no juguetea con alcohol y drogas, y sele nota. De aquel hombre del espacio que vino desde Jendell al Foro Sol hace ya algunos ayeres que se veía en buena forma física pero que musicalmente hablando estaba cerca de lo fatal, que al hincarse en algún momento del show apenas pudo levantarse al de este fin de semana hay un abismo de diferencia. Probablemente como muchos de aquellos que dejan de beber o de fumar o de consumir cocaína Ace habrá cambiado tales hábitos por la comida. De alguna extraña manera era como ver a BB King en el sentido de ver a un tipo grande (de tamaño, gordo pues) con su guitarra que ahora se percibía más chica que de costumbre a pesar de ser del mismo tamaño de siempre, pero no importaba. Independientemente de su sobre peso, tampoco era de esperarse que Ace se doblara como cable y se sostuviera en esa pose compleja (ver por ejemplo la portada de Alive!), finalmente tiene casi 66 años.

Sonriente, regalando plumillas a diestra y siniestra se siguió con “Snowblind” y “Parasite”. Para mí algunas cosas de la vieja escuela no tienen precio y aunque vi un video de “Parasite” en Argentina con la forma clásica de los sudamericanos de corear el riff, la verdad es que me mantuve totalmente al margen de lo que se decía de él o del set que estaba tocando. Yo quería llegar y descubrir el concierto paso a paso, no llegar a sabiendas de qué iba a pasar a cada instante para disfrutarlo a medias por no llevar elemento de sorpresa encima. Por eso, cuando sonó “Snowblind” me salió la segunda gran sonrisa de oreja a oreja de la noche. Si me sentara a hacer un análisis concienzudo de lo que se podría esperar del show de Ace igual supondría que la iba a tocar, pero no lo hice así que fue una gratísima sorpresa, y “Parasite”, bueno, escuchar por primera vez ese tema en voz de quien la escribió pero no la cantaba porque al inicio de su carrera no confiaba en su capacidad vocal fue sencillamente mágico.
El primer clásico Kissero de la noche vino de la voz de Scooty Coogan, el baterista de la banda quien se encargó de Love Gun. Y esa es la magia del rock, el lugar se caía aunque con la cacareada remodelación la capacidad sea supuestamente de 3500 personas porque no deja de ser un bodegón enorme al que antes le metían más de 7 mil personas. Palabra a palabra la gente hacía casi imposible escuchar la música de lo fuerte que cantaban, afortunadamente (y más noche, ya sin adrenalina, desafortunadamente para mis oídos) yo estaba a escasos dos o tres metros de una de las torres de bocinas así que jamás perdí detalle de la música.
Ace es sobre todo actitud. De verdad que no le hacen falta el maquillaje y la parafernalia para llenar el escenario (tampoco es que la falten a Gene y Paul por ejemplo), su presencia, sus gestos, sus sonrisas cómplices y claro, una muy buena banda alrededor suyo son más que suficientes. Una vez más, quien esperara pirotecnia tipo Kiss estaba mal encaminado, esto era un show tipo club, un concierto de rock puro y directo que además desnudó el mito de que Kiss y sus músicos son incapaces de destacar sin los aspectos escenográficos.
“Rocket Ride”, otra enorme sonrisa. Recordé los tiempos en que estuve suscrito a un grupo de correo en honor a Ace y que algunas chicas (por lo menos 3) usaban de apodo el nombre con que arranca la canción, Lady Space. Recordé también cómo ellas de vez en cuando se expresaban con total libertad de sus deseos sexuales por Ace y hacían referencias a ese viaje en cohete. ¿Cómo no sonreír, cómo no divertirse?

Fuera del clásico “Ciudad de México, los amamos” y alguna frase más por el estilo, Ace habló poco con la audiencia. No es lo suyo, pero para presentar la siguiente canción si tomó el micrófono y dijo “yo sé que en la Ciudad de México hay muchos soldados del rock así que levántense y hagan sentir”. Y lo habrá dicho en cada ciudad que tocó en esta gira pero ¿qué importa? “Rock Soldiers” era también uno de esos temas “sí o sí”, sabíamos todos que la iba a cantar, yo lo que no sabía era en qué momento.
Lo siguiente fue un solo de bajo de Chris Wyse. Debo admitir que cuando ví que la banda salía y él se quedaba me frustré un poco. Yo estaba ahí para ver lo más que se pudiera de Ace Frehley, no de un bajista del cual mis referencias eran nulas, pero pocos segundos después de empezado el solo me calló la boca. Más allá de desplegar virtuosismo como otros, o de hacer algo aburrido y desangelado como recientemente se vivió con Rbert Trujillo de Metallica, Wyse siguió una vieja fórmula: aprovecha tu momento no tanto para mostrar lo que puedes hacer con tu instrumento sino para enganchar y entretener al público y que se enteren de que estás ahí. Tocó algunos riffs clásicos que fueron de Deep Purple a Maiden por ejemplo y mantuvo caliente el ambiente en lo que la banda regresaba.
Ace regresó ya sin saco y con otra playera para descargar un tema que ni con Kiss había escuchado en vivo. “Strange Ways”. Igual que lo hizo con cada tema que no era suyo dejó que la cantara alguien más, en este caso Wyse, quien por cierto en sus aportaciones vocales respetó siempre la melodía original de cada tema, a diferencia de Coogan que le ponía de su propia inspiración y te rompía el rimo como fan al cantar. Eso sí, le cambió un poco la letra en un par de ocasiones para hablar de la CDMX y al hacerlo volteó a ver a Ace, levantó las cejas como esperando su aprobación y éste, que habrá escuchado los ajustes en monitores le respondió con una sonrisa de complicidad mientras tocaba el riff con una sutileza que parecía que hacía algo rutinario como cepillarse el cabello. Igual no son los riffs más complejos de la historia pero en sus manos parecían aún más sencillos y eso, más que mostrar poca capacidad o falta de talento como se le ha acusado siempre sobre todo a los 4 originales de Kiss más bien habla de una enorme capacidad de llegarle a la gente con acordes sencillos.
Imaginaba que todos estos años después, luego de haber visto literalmente miles de conciertos de todos tipo en mi vida, de haber visto a Kiss en todas y cada una de las veces que han tocado en México, aunque seguramente habría momentos muy emotivos, la lagrimita no se asomaría. Terminando “Strange Ways” le pusieron encima a Ace una guitarra plateada con foquitos… era el momento de “New York Groove”, una de las canciones insignia del Spaceman, aunque sea un cover de Hello. Curiosamente fue de los pocos momentos en los que se le fueron algunas notas de manera evidente pero no importaba, yo lo veía ahí pero vestido con aquél traje de hombreras anchas del cual caía una enorme capa plateada, con esa pechera en V, maquillado y sobre sus enormes botas plateadas y sí, el nudo en la garganta se convirtió en un par de efímeras y orgullosas lágrimas.

Quería escuchar algo del Trouble Walkin’ y se me cumplió con 2 Young 2 Die, dedicada de acuerdo a Richie Scarlet a la memoria del gran Zorro, Eric Carr. Esa la cantó justamente Scarlet que dicho sea de paso es el complemento ideal para Ace. Enorme presencia, un tono de guitarra sucio y absolutamente rocker, voz gastada y ronca y mil arrugas que sin embargo luce con total orgullo. Creo porque la memoria me falla un poco que después de tocarla fue cuando Scarlet y Ace se rifaron un duelo de solos que terminó en intercambio de riffs clásicos y jugueteos guitarrísticos: Richie con su sonido sucio y muy distorsionado tocó cosas de Hendrix y otros mientras que Ace con un sonido absolutamente limpio sólo le contestaba con tonadas fiesteras y sonrisas cómplices. Y esa es otra de las grandes virtudes de Ace, sabe perfectamente bien que la gente está ahí por él pero no se ciega, al contrario, reparte juego, deja que sus músicos brillen y tengan su momento, que se lleven su aplauso también.
“Shock me” también era de suponerse que aparecería en el set y no hizo falta ni que la presentara para saberlo, en cuanto le pusieron encima esa Les Paul roja clásica sabíamos lo que seguía. Curiosamente en diferentes libros a Ace se le ha acusado sobre todo de ser impuntual, de llegar tarde, y esa noche llegó tarde al micrófono en varias ocasiones. Fue muy divertido darse cuenta de que se le olvidaba el momento exacto de entrar con la voz y como se apresuraba para encontrar el micrófono y empezar tarde algún verso. Eso sin embargo fue parte de la magia, es parte de su personalidad, tanto como lo es el sacarle humo a la guitarra y recorrer el escenario de lado a lado para desmayo de la audiencia que si estuvo entregada a tope en todo memento, en ese simplemente deliraba.
“Cold Gin”, ah, parecía la oportunidad perfecta para escucharla por primera vez cantada por él, pero como Halford cuando Judas Priest toca “Breakin’ The Law”, Ace se limitó a cantar la primera palabra de cada verso y dejó que el público cantara el resto. Y el público en su gran mayoría se sabía la letra completa así que habrá que esperar otra visita para escucharla en su voz. Así terminó la primera parte del concierto. Regresó unos minutos más tarde para cerrar con “Detroit Rock City” (cantada por Coogan) y “Deuce”, cantada por todos.
Fue una noche mágica, una en la que lo importante no era ver cuánta gente había o no sino ver si los que estaban sabrían entender lo que tenían enfrente, y afortunadamente así fue.
Para cerrar diré que estoy en total desacuerdo con las personas (y no han sido pocas) que he leído y escuchado decir que Ace le hace mucha falta a Kiss. Sí, la noche fue absolutamente memorable, musicalmente se le ve en gran forma pero fue una gira pequeña. No me lo imagino de tour por año y medio o dos años, bajando de peso lo suficiente para entrar en sus viejos trajes y sobre todo, no lo veo aceptando el rigor de trabajar con Paul y gene. Sí me imagino un par de conciertos de despedida en el futuro cercano en los que participe, pero no de lleno. No le hace falta a ninguna de las dos entidades. Él ha alcanzado un éxito comercial como solista que no vivió ni en los 80 y Kiss ha logrado una estabilidad musical que no tvo con la formación original desde mediados de los setenta.
Gracias eternas a “Kelpy Interesante” por hacer el sueño realidad. Sin tu ayuda no sólo no hubiera vivido esta experiencia única sino que además no hubiera podido estar tan cerquita de él. Las palabras no alcanzan así que lo haré una vez más de la manera más directa pero sentida, gracias.