jueves, octubre 04, 2007

No Metal: Smiley


Smiley, la historia detrás del mito

Estoy empezando una larga semana laboral nocturna. Eso significa entre otras cosas que tengo poco tiempo para escribir, aunque ganas no me falten. Está pendiente de publicarse una entrevista con Gary Holt, de Exodus. Por cierto, parece una vez más que el concierto es puro cuento chino. Lástima.
El martes tengo entrevista con Helloween (no sé con quien hablaré, pero será el martes). Tengo por ahí pendiente un texto muy interesante al cual llegué por una nota con Lars Ulrich, pero está largo y complicado, así que será la semana que viene. Esa misma semana es probable que llegue un anuncio esperado (ojalá, porque cuando anuncié el rumor casi confirmado, más bien no repercutió) y vendrá Celtic Frost y Finntroll. En fin, hay varias cosillas pendientes, pero mientras, tengo algo que estaba ahí guardado y con reseñas y demás había sido mantenido al margen. En realidad no creo que tenga nada que ver con el metal, así que desde ya lo aviso para que los no interesados se ahorren el viajezote. Como sea, es la historia de un símbolo que todos conocemos, que todos usamos en mayor o menos medida y que para variar, tiene su origen en tiempos relativos y cercanos a la guerra.
Se llama Smiley, aunque en la actualidad mucha gente lo confunde con una palabreja que se inventó junto con la modernidad y las computadoras, emoticón. Es una figura sencilla y aparentemente sin chiste, pero hace algunos años generó un enorme debate. Resulta que yo soy medio fan de una columna gringa que se llama The Straight Dope. La escribe lo que aparentemente es una persona que se llama Cecil Adams. Obviamente eso es un seudónimo. El caso es que la columna recibe preguntas extrañas y ofrece respuestas bien documentadas. Yo he leído ahí todo tipo de disparates, como la historia de ¿cómo van al baño los astronautas? Jajaja. Hace algunos días, tal vez semanas, estaba sentado en mi espacio laboral (porque no es oficina y al no tener separaciones ni siquiera es cubículo) debatiéndome entre jugar solitario, o navegar en la red en busca de algo que me sacara del aburrimiento.
Antes de decidirme revisé mis mails, y uno de ello0s traía una de las caritas felices amarillas con movimiento que están de moda. De ahí, la ecuación se complementa con curiosidad insaciable y ganas de tener algo que a mi gusto sea interesante para escribir en el blog. Se me ocurrió entonces investigar (porque no la conocía) la historia del smiley. Sobre todo porque recuerdo con mucho cariño una camiseta que tuve. La compré en un Gigante y era negra de fondo con un smiley en la frente. La carita era mitad normal (amarilla, un ojo y media sonrisa) y mitad calaca (los huesos que deberían ir debajo del otro ojo, los cachetes y la sonrisa, con dientes y todo). Estaba muy chida y a mí me gustaba llamarle “Sad but true”.


Mi ´playera se parecía a esta, aunque no es igual. De hecho no se parecen casi nada, pero esa era la idea básica.

Al final del día es mejor sonreír, porque todos nos vamos a morir, y si sonríes, pues tu esqueleto se verá por lo menos animado. Triste pero real. En fin, desde los tiempos de aquella playera me ha intrigado la historia del simbolito, pero esa intriga estaba guardada en mis recuerdos, y nada más. Para que se ubiquen, en esos tiempos la smiley de moda tenía un balazo en la cabeza.
Buscando la info del diseño, lo primero que se atravesó como obstáculo era que todas las referencias me llevaban a la invención del emoticón sonriente, este :)
La historia es boba y seguro muchos la conocen, así que no la voy a reproducir. Sobre todo porque el emoticón es un signo de nuestros tiempos, de la falta de creatividad y la hueva existencial de crear cosas válidas y bien hechas dejando en cambio que la simpleza y la bobería nos gane. Ese simbolito apareció por primera vez en un mail y ahora, cuando buscas información sobre smiley, lo que te aparece es esa historia. Patético.
En fin, el simbolito de fondo amarillo con ojitos y sonrisa negra que varios conocimos hace muchos años lo inventó un tal Harvey R Ball, en 1963. Él era dueño compartido (socio pues) de una firma de Relaciones Públicas y Publicidad en Worcester. El primer diseño fue creado para incentivar la moral de los trabajadores en dos compañías de seguros que por esos días apenas empezaban. Ball recibió 45 dólares por sui diseño, pagados por la empresa State Mutual Life Assurance Cos. Of America, hoy Allamerica.


Pum, pum.

Luego se hizo popular a nivel masivo en 1970 cuando Bernard y Murray Spain lo retomaron y le pusieron la frase “Have a Happy Day”. Ellos eran diseñadores y tenían su despacho en Filadelfia. Resultó que cierto día se les ocurrió usar la imagen para apoyar la promoción de artículos novedosos. Así, el diseño (que debemos recordar era de Harvey R. Ball, porque más adelante toma relevancia) se imprimió en botones, playeras, tarjetas, brazaletes y cuanta cosita se nos pueda ocurrir y tuvo tanto éxito que en 1972 se habían vendido 50 millones de artículos con el smiley. Nada mal. Y nada mal sobre todo cuando pensamos que la carita la hemos visto en diversas formas en todo tipo de mercancías y campañas. Bueno, Wal Mart la ha usado en tiempos recientes, pero al igual que el símbolo del amor y paz, el smiley original nunca fue patentado en Estados Unidos (porque un francés de apellido Loufrani lo patentó en 1971 y en más de 100 países, el diseño está registrado por él, pero no en Estados Unidos).
Existe también un tipo llamado David Stern, un publicista que decidió adjudicarse la paternidad del simbolito, que según él, inventó en 1967. El problema es que este señor, durante años, aceptó esa paternidad. Y se hizo famoso porque él fue quien bautizó al Egghead Software con ese nombre. Se supone que este señor inventó el smiley dentro del contexto de una campaña publicitaria para la Universidad de Seattle, específicamente para una rama de dicha institución que se dedicaba a los ahorros y préstamos. Algo así como un banco propiedad de la universidad. Tons, ya quedó claro que Smiley anda por ahí gracias al señor Ball desde 1963, sólo que a Ball nunca le dio por el impulso mediático que un invento de esas características le podría dar, y Stern sí. Durante muchos años, y hoy todavía, mucha gente cree que el inventor fue Stern. El tipo se hizo popular porque en 1993 se registró como candidato a la alcaldía de Seattle. Parte de su campaña dejaba ver que su capacidad de liderazgo era tal que en 1967 inventó el smiley, hecho que ayudó a que una institución financiera que entonces tenía una oficina y valía 40 millones de dólares se transformara en un corporativo de 23 oficinas, con un valor de mil millones de dólares.


Smiley Metal jajaja


Digo, los políticos son la misma lacra en todo el mundo, pero este tipo, valiéndose de la legendaria ignorancia de los gringos (y de la ignorancia en general), usó el diseño de alguien más para endulzar su campaña y colocarse como el eslabón perdido de los políticos. Pero el gusto le duró poco.
Ya mencioné antes la columna de Cecil Adams, The Straight Dope. En esa columna se habló de la historia de smiley en varias ocasiones (sobre todo investigando y desmintiendo supuestos orígenes, algo así como una serie de columnas tipo Mythbusters en torno a la carita feliz) y tanto fue el cántaro al agua, que un día se rompió. Bruce Barcott, reportero del Seattle Weekly, leyó la columna de Adams, hizo un poco de investigación y escribió un reportaje en el cual demostraba que Stern no inventó el diseño, pero además descubrió que Stern tampoco fue el cerebro detrás de la invención del nombre y concepto de Egghead Software. Resultó que él inventó el nombre y el muñequito característico de la cadena, pero la idea de la cadena en sí fue de alguien más.


El Grito de Edvard Munch, en Smiley

Obviamente eso le bajo varios puntos porcentuales en su imagen pública como contendiente político, tanto así que escribió una carta abierta al Seattle Weekly en la cual preguntaba “¿y qué pasa con mis planes para manejar el crimen, a los desamparados, el problema del graffiti y la recolección de basura; de mi idea de revitalizar el centro?” Bueno, pasó que ya a nadie le interesaba, digo, si te cachan en dos mentiras de ese tamaño, que usas para promoverte, pues ya mejor te quedas callado. Al final, esa contienda la ganó el contrincante de Stern.
Es así como un aparentemente insignificante dibujito tiene una larga historia que contar.


¿De malas?

Tristemente, esta nota que es una especie de homenaje a la simplicidad, y de rebote a Harvey R. Ball y su ingenio, termina de manera amarga. El 13 de abril de 2001, a los 79 años, Harvey R. Ball murió, de acuerdo a una nota de AP (Associated Press). En el texto se explica someramente la historia de Ball y su dibujito y se entrecomillan algunas declaraciones de Charles Ball, uno de los hijos de Harvey. Las declaraciones muestran un poco la personalidad del fallecido. Por ejemplo, dice que “no era un tipo interesado en el dinero (hablando del por qué nunca patentó su creación). Solía decir ‘hey, sólo me puedo comer un bistek a la vez, manejar un coche a la vez. Recibía muchas cartas de todo el mundo agradeciéndole por haber creado a smiley. ¿Cómo puedes valorar económicamente eso? Murió sin deberle disculpas a nadie y sin ningún tipo de remordimiento”.
Ball era un veterano de la Segunda Guerra Mundial y recibió la condecoración Estrella de Bronce por su heroísmo durante la Batalla de Okinawa. De acuerdo al comentario que se expide junto a las condecoraciones, Ball se las arregló para mantener activa una línea de comunicación, aún cuando era atacado por un francotirador. Al final logró establecer la línea y eliminar al enemigo.
Así pues, cuando mandemos un mail y le adjuntemos un smiley, al menos ya sabemos todo lo que hay detrás de él.
Encuentren el hogar de The Straight Dope siguiendo este link: http://www.straightdope.com/


¿Te cae que todo eso pasó por mi culpa?

Chico “Have a happy day” Migraña

7 comentarios:

Pedro dijo...

Achis, ¿que no la idea original fue de Forrest Gump?
Claro, sin querer queriendo...
jajaja
Chida la nota.

Saludos

Vandalo dijo...

Que tengas un buen día ... jajaajajajajajjaa.

Don Migra no puedes negar que tienes un espacio laboral con el que muchos de nosotros soñaria ajajajaja.

AndreaLP dijo...

Como siempre, muy interesante la historia del Smiley.

Saludos, Migraña.

LaloWolfen dijo...

JAJA me gano Pedro... te iba a cuestionar ya que yooo tambien vii como Forest Gump hizo el primer Smiley al limpiarse la cara en un playera jajaja

Bien recuerdo esa playera de la carita con el balazo en la "frente" y las gotitas de sangre escurriendo jejeje

D dijo...

porque mencionas que lo de exodus es otro cuento chino ??? los boletos ya estan ala venta en smarticket , si sabes algo deverias echarnos la mano para no caer en otra de estos sucios promotores , o tambien eres de los que le estan echando tierra para que la gente no vaya ???

Chico Migraña dijo...

No le echo tierra a nadie. Yo me metí a smarticket y no había nada. he preguntado donde comprar mis boletos y nadie me supo decir nada, supe de gente que fue al centro de Convenciones de Tlatelolco porque se suponía que era ahí, y nada. La página de Exodus dice Arena Naucalpan, los flyers son confusos.
Yo quiero pagar mi boleto, ir a ver a Exodus y ser feliz, pero todo apunta a que es un desmadre.
Me vuelvo a meter a smarticket y vemos, pero eso de "echarle tierra" para que no se haga es mito urbano.
De hecho, ese show lo están ofreciendo a otros promotores porque al parecer no les han pagado.
Cuando sepa bien que onda lo posteo, pero créeme, YO QUIERO VER A EXODUS y me vale gorro quien lo haga. Si veo que es serio, voy, sea quien sea el promotor.

Asa dijo...

Que tal, Chico Miraña (LJ), me da gusto saludarte. Esta bueno tu blog Sangre de Metal. Te dejo el link de mi programa de radio de internet, hospedado en Earth Music Network.

http://www.earthmusicnetwork.com/antologia/

Espero tus comentarios, esperando puedas colaborar con un programa para Antologia del Rock.

Una pregunta- Pienso subir promos de los conciertos que se hacen en Mexico, ¿hay manera de acordar el Press Register?

Gracias y saludos.

Nota me puedes enviar tu e-mail?