lunes, diciembre 03, 2007

No metal, Iggy Pop


Sí, soy una leyenda.

“¿Saben algo? hay veces que me siento de la chingada y entonces me quiero morir. Pero es ahí cuando pienso que nel, eso no sería divertido, y entonces mejor pienso en matarlos a todos. Porque esa es mi idea sobre la diversión”.
Fueron muchas horas, en mi caso concreto más de doce. Ya es el tercer Corona Music Fest al que asisto y en el que trabajo. Cada uno diferente, cada uno encantadoramente caótico (y encantadoramente es sólo para disfrazar algunos momentos que han sido hasta peligrosos). Pero ya lo dijo El Tri, “no es más que otra tocada más, no es más que otro rock and roll, puede pasarnos todo, puede no pasar nada, no es más que otra tocada más”. Pero este año a diferencia de los dos anteriores, el cierre de cartel era mucho más que legendario. Iggy Pop es una figura que cualquier rockero debe contemplar, que casi seguro está dentro de uno aunque sea en el subconsciente. Mentiría si dijera que conozco todas sus rolas y su vida, pero mentiría igual si negara que lo conozco desde hace muchísimos años, que siempre me ha intrigado su rostro y que verlo en vivo, si bien no era el número uno de mi lista de prioridades, si era algo que de presentarse la oportunidad, querría hacer con todas mis ganas. Y lo hice.
Voy a saltarme olímpicamente casi todo el festival, porque ni me gustan las bandas ni las pude ver por andar chambeando. He escuchado gente que habla del Corona comparándolo con el Vive Latino, y en esa comparación, el Vive sale ganando. Sin embargo eso equivale a comparar el Wacken con el Coachella, simplemente son diferentes. El Corona se realizó por tercer año, venció varias adversidades y se ha colocado como una buena alternativa. A mí hay varias que no me gustan, pero en estos tres años han venido bandas que nadie había traído antes, como !!! (Chk Chk Chk), The Walkmen, Clap your hands say yeah, Of Montreal, Incubus y por supuesto Iggy Pop, además de otras bandas arriesgadonas como NOFX, neo clásicas como Mars Volta y varias, muchísimas mexicanas.


Aunque le da un aire, definitivamente no salió al papá.

Este año no hubo escenario en la cancha por el futbol. Pero el diseño y la disposición de los escenarios resultó ser realmente funcional. Claro, el estadio Azteca es enorme, y cuando tienes que caminar de Insurgentes a Tlalpan once, doce, trece veces, pues es casi mortal. Lo bueno fue que ahí estaban con su puesto los queridos amigos de Marvin, y como siempre, entre Ceci, Manú, la Pitufa y toda la bandera, la chela nunca faltó en mi garganta. Casi todo el día transcurrió además de forma muy relajada. Ninguna de las bandas previas a Iggy eran lo suficientemente desaforadas como para complicar el día. Así pues, me las brinqué olímpicamente. Eso hasta la hora de ver a Ely Guerra. Y era justo eso, verla. Con todo respeto para ella y sus fans, a mi me da mucha flojera escucharla, lo suyo no es lo mío. Pero verla es un agasajo. Podría detenerme a explorar en mi mente y mis recursos las palabras para describirla, pero sobra. La vi durante el lapso de dos canciones. No tengo idea que canción era, pero se quitó la guitarra, tomó el micrófono, metió la mano libre en la bolsa de su pantalón de piel, tan ajustado que cada dedo se veía como si en lugar de cuero negro fuera licra transparente. Se puso de lado y miró detenidamente a su público. Se movía cadenciosa con una blusita de seda guinda y ese perfil único que posee. Es realmente muy linda y verla cerquita, analizar como usa su belleza para mantener al público estático, es un buen ejercicio.


Chida guitarrita

Luego pasaron más horas, hasta que por fin terminó de tocar Aterciopelados, la banda previa a Iggy Pop. La chava de la banda colombiana tiene buen manejo del escenario también. Se me había olvidado que sabe lo suyo, aunque igual su música es más anecdótica que algo real en mi vida. Sólo recuerdo esa rolita de Florecita Rockera. Siempre he pensado que tiene muy buenas líneas, como esa de “cómo echarte flores, si eres un jardín”. Pero con ella pasa lo que con muchos más cuando crecen, maduran o simplemente se hacen más viejos; le cambian el ritmo. Yo recordaba esa canción a cierta velocidad, con cierto énfasis en las líneas vocales. Esa noche, Andrea decidió cantarla más tipo funk, con más énfasis en la melodía que en la fuerza, y no me gustó. Podría estar equivocado, pero Ziiggy Moondust, de mucho mejor memoria y conocimiento musical mucho más variado que yo, me reconfirmó mi sospecha, la canción no era así. En fin, eso es lo bueno de ser metalero cuadrado, si alguien cambia las formas de un clásico en su género, como son la rola y la banda respectivamente en el rock en español, a mí me vale gorro.


Cambió un poquito. Electric chair fue la última del set entes del encore por ejemplo, pero toco en ese orden cerca del 95%. Un verdader clásico

Terminaron ellos y el espectáculo comenzó. Estuve de casualidad en una oficina de producción un par de horas antes. Fui buscando unos gafetes de prensa y encontré una pequeña junta entre el productor general del concierto y uno de los managers de Iggy and The Stooges. Nada espectacular, una charla muy cordial y amena, pero reveladora. “En donde está marcado (ver set list para tal efecto), Iggy se baja del escenario y se mete entre el público. A su señal, cuando el dice Let em up, sube a quince personas al escenario. Lo que necesito de ustedes es que me pongan a 20 personas de seguridad en la barricada. No quiero que maltraten a la gente ni que hagan nada, es sólo presencia. No quiero tampoco se espanten ni se sientan incómodos con Iggy, lo hace en todo el mundo. Yo me encargo de él. Si la gente se acerca, lo toca o lo que sea, yo me encargo, es normal. La seguridad sólo es por si algo saliera mal, y eso sólo yo lo puedo decidir. Igualmente yo cuento a las 15 personas y les aviso cuando ya no pueda subir nadie más al escenario”. Esa fue básicamente la instrucción. El tipo era un inglés más o menos joven, de formas muy educadas que hablaba con mucha propiedad. Un dulce pues, muy amable. Por supuesto, mientras nadie me dijera expresamente “salte de aquí”, esas son las cosas que uno más aprecia de esta chamba. Me quedé ahí hasta que concluyó la mini junta, y ahora tengo esta anécdota jajajaja. Bueno, esa fue la parte encantadora, faltaba la cara desagradable de la moneda, su personal manager.
Ziggy es muy fan de Iggy Pop. Además le gusta. Mientras yo veía como resolveríamos lo de los fotógrafos en barricada, ella andaba en la zona de trailer-camerinos, más con la idea de toparse con Iggy que con algo más. Y tuvo suerte porque ella estaba ahí cuando Iggy llegó en una limosina. “Ayúdame a encontrar a alguien de la producción, Iggy no tiene agua en su camerino, salió gritando que no había agua”. Eso entendí yo, porque luego me explicó que el gritón fue otro, el que luego supimos era el manager personal de Iggy. Claro, una estrella de ese tamaño no se molesta en salir a gritar, pone a alguien más a que lo haga jajajaja.


A la sala, cocina, baño y coche habrá que sumarle hacer el amor en un Marshall

Pero todo eso yo no lo vi. Estaba en la barricada cuando ci salir de la nada a un tipo alto, rubio, con peinado a la Gerard Depardieu, traje muy elegante azul marino y muy mala actitud. Se paro justo en medio y gritó (para su pesar el micro estaba apagado) “What the fuck is going on?” Acto seguido, del escenario que habrá medido unos 10 o 12 metros de largo, hizo un pequeño set de no más de tres metros de largo. ¿Cómo? Tomó las dos paredes de tres Marshals de cada lado y las puso justo a un costado de la batería (una de cada lado). Tomó los monitores de piso y los juntó como si en lugar de un escenario tamaño festival estuviera en un barcito neoyorquino. Arrancó todos los cables que estaban en la orilla del escenario, arrancó la cinta naranja (ahí si tenía razón) que debería estar en la orilla del mismo porque estaba un metro atrás: “de que carajos sirve aquí, si Iggy se guía por estas mamadas se va a caer” decía. Decidió probar los tres micros, y el drama se hizo peor. Según él, los monitores de la izquierda (dos) no sonaban igual. “Este suena muy bien, pero el otro es una mierda”. Claro, eran de la misma marca, pero uno sonaba muy mal. Hizo drama hasta que el ingeniero de monitores se colocó junto a él y escuchó cada monitor. Luego uno de los micros no funcionaba, así que lo aventó. Ahí estuvo muy cerca de salir todo mal. Conozco a los dos técnicos que estaban con él, y en sus caras se veía el punto de ebullición a tope. Más tarde me dijeron que en algún momento, mientras +él estaba de espaldas, el güero este les guiñó el ojo y les dijo algo como “todo es broma”. Como fuera, el espectáculo que ofreció este señor fue realmente macabro. Por una parte era muy divertido verlo hacer drama, pero por otra, daban ganas de romperle su madre. “A ver si haces esas mamadas en el Madison Square Garden” le gritó alguien del público. “Ya chinga tu madre y trae a Iggy” gritó alguien más. Finalmente, su drama redundó en un diseño de escenario totalmente retro, como de antro, en el cual aún antes de que saliera la banda, quedaba claro que estarían realmente muy juntitos.
Estaba anunciado a las 21:30 y el escenario llevaba 10 minutos de retraso. A las 21:40, Iggy, descamisado y con jeans azul claro estaba en la orilla del escenario haciendo calistenia.


Que nadie te diga que bailas horrible.

A pesar de que yo estuve en esa junta que describí, el productor general me dijo dos minutos antes que sólo se podrían tomar fotos de dos rolas. “Es que se baja con el público”. Pero en la rola 8, le contesté. “No, desde la tercera”. En fin. Empezó el chou. Sumando a Ziggy y a mi, éramos como 25 personas en la barricada. Eso sin contar a los lobos. Iggy es una arruga andante, se contorsiona tanto que tiene arrugas en el tórax como Keith Richards las tiene en la cara. Era como un sueño bizarro, Iggy Pop se contorsionaba en su forma clásica a 30 centímetros de mí. Se subió a los Marshall, simuló que hacía el amor, gritó, corrió, cantó, bailó con ese estilo tan suyo que redime a todos los que no bailamos nada. Comenzó con Loose, siguió con Down on the street y sacamos a los fotógrafos. La tercera rola fue 1969 y efectivamente, Pop decidió bajarse con el público en ese justo momento. Qué bueno que nos dijeron que sólo dos rolas, porque eso hubiera sido realmente caótico.
Yo ya lo sabía porque mientras estuvo esa junta, el set list estaba justo de frente a mí. Soy un naco, lo se, pero yo quería escuchar The Passenger y Lust for life. Son temas de él y no de los Stooges, pero pensando que nunca había tocado en México, podría ser. Bueno, no fue.
Iggy se encuera. Se desabrochó el pantalón y bailó así durante varias rolas. Se le bajaba pero llegaba un punto en que no bajaba más. Está todo rasurado, se nota, pero el truco le falló y en algún momento, mientras brincoteaba como niño, todo lo que tan celosamente guardó por casi una hora, salió. Jajajaja, Su cara era de “ups, eso no estaba planeado” jajaja. Como anécdota fue genial, porque Iggy es famoso por mostrar casi todo, pero nada más, y en la no tan fría noche azteca, el brincoteo se le salió de control.


Tiene 60 años, aunque su cuerpo diga otra cosa

“Estoy mareado y feliz México” decía mientras sonreía. No se veía borracho, pero que se tomó su buena ración de chelas previo al chou, eso seguro. Cuando le platiqué a Ziggy todo el numerito del manager me dijo “sí, se ve que es un neuróitoc, además de salir gritando que no había agua, salió gritando que no había chelas. Como nadie le hizo caso, encontró un lugar con cervezas y se trajo un montón entre los brazos”. Pero pagó su mamonería en el escenario. Durante todo el concierto es él el encargado de levantar la base del micrófono cuando lo tira Iggy, es él quien evita que el cable del micro se enrede mientras Iggy se pasea entre la gente, es él quien aparece en escena cada vez que Iggy se vacía una botella de agua encima y se debe secar el piso.
Fue un conciertazo, la muestra en vivo de que la edad no importa y de que el punk no está en la mente infantiloide de Green Day. Cuando acabó todo, Iggy sonrió, levantó y ondeó su brazo y dijo “bye bye México”, y se fue.

Chico “The passenger” Migraña

Fotos, mañana.

7 comentarios:

DON RAMON dijo...

QUE BUENA RESEÑA, YO LA NETA NUNCA HE ESCUCHADO A ESTE TIPO, SE ME HACE QUE HA DE SER UN BUEN DESMADRE,
Y BIEN INTERSENTES ESAS ANECDOTAS , PONLAS MAS SEGUIDO

SALUDOS

LokiStardust dijo...

y no abras escuchado por ahi de ke le gusto tanto tocar en mexico ke despues va a venir a dar un concierto el solo??
ojala regresara no?

Abogadete!. dijo...

Gran concierto el de "The Stooges", sin duda Iggy Pop es un gran frontman de la historia.

Oye... es cierto que ya se agotarón los boletos de Iron Maiden????

Tsunami dijo...

Increible!!!
Me lo perdí!!!!

yayamaiden dijo...

A PINCHE IGGY YO LO QUERIA VER PERO JAJJA CON LO DE MAIDEN ME DESFALQUE NI PEDO , HABER SI REGRESA COMO MENCIONAN EN UN POST

Y SI MAIDE YA AGOTO LAS 3 FECHAS , CLARO TODAVIA HAY BOLETOS POR AHI , PERO LOS ESTAN VENDIENDO BIEN CAROS

NI PEX

Y NO, Q NO SE VAYAN AL FORO SOL , SI NO YA ME IMAGINO EL DEMSADRE Q SE VA A HACER , JEJEJ MEJOR ABRAN OTRA FECHA PAL PALACION EJJEJEJ

SALUDOS

Chico Migraña dijo...

El problema con maiden es que no hay tiempo para otro Palacio. O se mueve al Foro, o se queda como está. Si lo cambian, los precios se mantendrían iguales y los que ya tienen boleto, no tendrían que hacer nada más.

Arthur Alan Gore dijo...

Me lo perdí.
Ni pedo.