lunes, febrero 18, 2008

Sombras de Púrpura Oscuro

La noche negra no es buena/ no me siento muy brillante/ no me interesa sentarme erguido/ tal vez me de cuenta en algún momento/ que soy libre, libre de ser yo mismo/ la negra noche está muy lejos de casa.

Se apagaron todas las luces (que no eran muchas) y Ziggy dijo “mira cuánto alumbra la luna”. No es de queso y tiene su lado oscuro, pero la noche del sábado, con todo y que estaba a tres cuartos, fue parte del espectáculo. Yo había olvidado lo increíblemente incómoda que es la Plaza de Toros. Y pensar que hay quienes gustan de ver como se martiriza y asesina a un animal en esas sillas tamaño XS.
Recordar es vivir dicen, y yo recuerdo varias visitas al llamado Coso de Insurgentes. La primera vez, como todo lo romántico es la que tengo más clara. Tal vez 1989 (porque tal vez fue 1988) y el concierto era Miguel Ríos. Eran los tiempos en que su disco en vivo llamado Rock & Ríos estaba de moda. Todos conocíamos “Santa Lucía”, “Sábado en la noche”, “Bienvenidos” y “El himno a la alegría”. Llovió como si la plaza fuera un retoño de selva tropical, y estaba lleno, así que no te podías mover gran cosa. Recuerdo muy bien las enormes colas para comprar boletos en la extinta Super Sound de Campos Eliseos y Luis G. Urbina, el caos para entrar a la plaza. Tanto así que aún con boleto, entré en una mini estampida a la voz de portazo.
Ahí vi también un festival de reggae que se llamó Sunsplash (de acuerdo a algunos datos que encontré, hablamos de diciembre del 90), hace no tantos años me toco ver a Quiet Riot, Slaughter y L.A. Guns (una de esas bandas no tocó, pero siempre se me olvida cual) con La Cuca, Kerigma y creo que La Castañeda de abridores. Incluso alguna vez fui de acompañante a un concierto de Alberto Vásquez, Enrique Guzmán, César Costa, Johnny Laboriel y algunos más. La segunda y última vez que estuve ahí en una corrida de toros, uno de los toreros fue prendido en el abdomen. Mucha sangre, mucho asombro y milagrosamente, un torero herido muy gravemente, que al final sobrevivió.
Pero en todas esas veces estaba más chavo, me valía madre todo (todavía) y no tenía detrás a nadie jodiendo con el clásico, absurdo y estúpido “siéntate por favor porque no me dejas ver”. Cualquiera que me conozca, si algún día me ve en concierto sentadito y jodiendo al de enfrente para que haga lo mismo, por favor me mienta la madre. Si te vas a quedar sentado (algo a lo que tienes derecho, por supuesto) nomás no chingues al de enfrente.
En este punto iba a decir que “con todo respeto...” pero nel. Abrió la noche una espantosa banda llamada los Milky Brothers (creo), con el ex guitarrista mexicano de los Héroes del Silencio en sus filas. Creo que se llama Alan Bugoslawski o algo así. Yo soy de los más aferrados defensores de las bandas abridoras, pero todo tiene un límite. Estos tocaron de plano espantoso, es una burla que los hayan puesto ahí. Como fuera, la plaza mostraba lo que para algunos compañeros de prensa parecían 7 u 8 mil personas. Más tarde pregunté a un policía con radio, de esos que parecen jefes de algo y me dijo que calculaban cerca de 9 mil. Al final, si alguien me dice que había unos 12 mil, le creo. Es más, si ese concierto hubiera tenido buena promoción, las cosas seguro hubieran sido distintas. No olvidemos que dos o tres semanas antes, ni siquiera era posible encontrar boletos a la venta.


De éste tocaron sólo The battle rages on. Sin embargo, en la vendimia habvía muchas playeras, tazas y ceniceros con el dragón.

La competencia en el mundo de los masivos ha llegado entonces. La verdad es que la producción, aunque muy sobria, estaba bien hecha. Afortunadamente no llovió y soplo poco viento, pero tenían colgados sus 24 sistemas por lado. La consola de audio y luces fue controlada por gente de la banda y el sonido fue realmente óptimo. Estuve sentado en la primera fila de la barrera, es decir, en la primera fila antes del ruedo. Eso es bastantes metros por debajo del nivel de la calle. Para salir hay que subir cientos de malditos escalones. El punto es que cuando ya me iba, el sonido seguía escuchándose de manera impecable, fuerte y clara, aún con todos los metros que había de diferencia entre mi lugar original, y la salida a la calle. Ojalá la empresa (que sigo sin saber como se llama o quienes son) no pierda mucho y se anime a traer más bandas. Algunos detalles se pueden mejorar, pero en general les salió re bien. De entrada, deberán anunciar los boletos a la venta con mucho mayor antelación. Ese mismo sábado fui a una fiesta de niños, por la hija del tío que me dijo hace muchísimos años “está bueno que te guste Kiss, pero deberías por lo menos conocer a sus papás” y me puso a Zeppelín. Llegando me dijo “qué poca madre, hoy toca Deep Purple y yo me enteré apenas hoy mismo”.
Cuansdo el reloj de la Monumental Plaza México marcaba las 10:00 (momento justo en el que Ziggy Moondust me mostraba su celular y me decía: “justo a las 10), se apagaron las luces y empezó la fiesta. Ya no había pierde, ahí estaban los cinco músicos británicos. El escenario estaba bastante desnudo. Dos tarimas, una para Ian Paice y otra para Don Airey, una buena cantidad (aunque resultó un tanto insuficiente) de luces robóticas colgadas en el techo de lona y cuatro tiras de tela colgadas atrás. No había mayores adornos, aunque para ser sinceros, Purple nunca usa mantas ni escenografía lujosa.


De aquí sólo tocaron Into the fire

La noche empezó con Pictures of home, temazo del clásico Machine Head. Sin decir nada se siguieron con Into the fire, rola del también clásico In Rock y la ligaron con Strange kind of woman. Las primeras dos, como era de esperarse y como ha quedado demostrado en vivistas anteriores, fueron más bien ignoradas. La mayor parte del público de la banda tiene ya sus añitos y quiere escuchar los clásicos “pachecotes” como Humo en el agua, mujer extraña (primera complacencia), estrella de la carretera, noche oscura y algunas más. Sin embargo con ese trío de temas quedaron claras varias cosas: la banda es impresionantemente exacta; el sonido estaba muy bien (tal vez el bajo estaba bajito, valga la redundancia), Paice es un monstruo detrás de su batería; el público iba con ganas de divertirse aún cuando las rolas no fueran necesariamente populares pero, Gillan ya no alcanza prácticamente ninguna de las notas que lo hicieron famoso.
Rapture of the deep es un dicazo, y la rola es igualmente buena. Luego tocaron Mary Long, del Who do we think we are? Una más del Rapture -que finalmente es el disco que andan promoviendo- bajo el nombre de Kiss tomorrow goodbye. Hasta ahí queda claro que el set era bastante interesante, pero poco propicio para que la raza se pusiera a tono de concierto machín. Todo cambió con lo que el set list ubica como Well dressed guitrar. No me extrañaría ver en alguna nota que alguien lo ponga como rola, cuando en realidad es una manera elegante de presentar el solo de guitarra de Steve Morse, “the one and only Steve Morse” como lo anunció Gillan. El rubio guitarrista hizo alarde de técnica y conocimientos técnicos, la lira sonó como órgano y como muchas cosas más gracias a un excelente manejo de pedales. Pero por muy técnico e impresionante que sea, es Deep Purple y en México la gente espera eso, rock duro y ñero, mismo que Morse no dudó en regalar al tocar pedacitos de rolas como Purple Haze, Paranoid, The wanton song (creo) y algunas más. Ya con los ánimos arriba, regresó la banda entera y tocaron la extrañísima en vivo The battle rages on. A partir de ahí, todo fue miel sobre hojuelas. A partir de ahí, Ziggy sacudió la cabeza agarrada de un alambre/barandal con tanta fuerza que parecía que se lo llevaría incustado. A partir de ahí el 99% de la gente se puso de pie (el tipo detrás de mí se espero un rato más). A partir de ahí, los polis que cuidaban al público se volvieron fans y se voltearon hacia el escenario.


Este disco tiene siete rolas. Tocaron cinco: Pictures of home, Highway star, Smoke on the water, Lazy y Space Truckin'

El primer “clásico” (que fue el segundo en realidad, porque ya habían tocado Strange kind...) fue Lazy: “huevón, quédate en la cama/ huevón, quédate en la cama/ no quieres hacer dinero/ no quieres tener pan que comer”. Gillan ya había notado la luna y su particular afán por presenciar el concierto, “son fantásticos, y la luna es fantástica, gracias de verdad”. Habló poco, se veía muy delgado pero en forma, y como siempre, cantó descalzo.
Siguió el solo de Don Airey, mismo que empezó con la intro de Mr Crowley. Tocó algunos pedacitos de muchas cosas conocidas, como la Cucaracha, el jarabe Tapatío, algo de la música de Superman, algo de Star wars y más. Regresaron todos y con el primer acorde me olvidé que estaba en una mini sillita con un ruco jodón detrás de mí. “Perfect Strangers” le dije a Ziggy, me lavanté como lanzado por un resorte y no me senté más. “Y si me escuchas susurrando en el viento/ deberás entender/ debemos permanecer/ como perfectos desconocidos./ Se que debo permanecer dentro del silencioso pozo de la angustia”.


Este es un discazo, y sólo tocan de ahí la rola que le da nombre. Ojalá alguna vez hicieran Knockin on your back door.


Otra vez la luna: “Qué bien se ve ¿verdad? Vámonos para allá, hagamos una mudanza espacial”. “Tuvimos mucha suerte en Venus/ siempre la pasamos de lujo en Marte/ conociendo gente buena onda/ Hemos rocanroleado hasta ahora toda la Vía Láctea/ bailamos junto a Aurora Boreal/ andamos de mudanza espacial por las estrellas/ vamos, vamos, mudanza espacial”. Come on, el grito clásico de la rola sonaba mucho más fuerte que 10 mil personas, Come on. Y claro, alguna vez fui con Ziggy a algún barecito escondido de Neza a ver una banda de cobres con Mariano Soto, ex bataco del Tri y el ex bajista de Vago. Tocaban muy chido, el guitarrista era muy bueno pero muy mamila, con pose de rock star. Pero el recuerdo clásico de esa noche fue que alguien gritó hasta el hartazgo “Mujer extrañaaaaaaa”. La cantaron y cambió el grito por “Estrella de la carreteraaaaaa” hasta que le dijeron que esa no la tocarían. Lo bueno fue que Deep Purple si la cantó. “Nadie podrá con mi auto/ voy a acelerarlo a tope/ nadie va a vencer a mi auto, voy a romper con él la velocidad del sonido/ ooh es una máquina asesina/ tiene todo/ como un poder que empuja con grandes llantas y todo lo demás”. Pero eso no fue todo, y espero que lo siguiente quedara capturado en el bootleg que grabó el Pequeño Bucanero del Chopo, alias Rodrigo; la gente cantaba el solo de guigtarra. Al principio Morse lo estaba tocando diferente, pwero habrá escuchado a la gente porque le sonrió a Gillan, quein levantó los hombros como diciendo “ni hablar dijo el mudo” y rectificó. Escuchar el solo de Morse “cantado” por la gente fue único. Y claro, con todo el ánimo por las nubes, lo que debía seguir era Smoke on the Water. Se fueron dos minutos, regresaron y cantaron Hush. Buena idea, buen tema y por lo visto muy conocido en México. “Calla, calla/ creo que la escuché llamándome/ calla, calla/ me rompió el corazón pero la amo igual/ calla, calla/ necesito de su amor y no es algo que me puedas criticar”. Ahí emprendimos la huída. “El Metrobús se va a poner hasta la madre” dijo Natalia, de El Universal. Claro, en el cotorreo y la adrenalina se me olvidó que yo llegué en coche. Pero mientras alcanzábamos la meta de subir toda la maldita plaza, Black nite sonó de lo más lindo. No imagino que alguien se fuera a quejar, aunque Ziggy me decía que en una ida al baño escuchó al que parecía un papá con su hijo “nel, eso no es Deep Purple, fulano y fulano no son originales”. Y no lo son, pero no importa. Es una banda chambeadora, que hace buenos discos y que tiene uno de los catálogos más completos de la historia del rock.


De aquí sonaron Things i never said, Rapture, Kiss tomorrow goodbye

Ya no vi a Nile, pero calculo que sucederá algún día en el futuro, algo que no se puede decir con seguridad de Deep Purple. Gran concierto, tal vez el mejor aperitivo previo al domingo. Veremos.

****Hoy derramamos Sangre de Metal en la Radio También acá se puede

****Mañana a las 13:00 horas, Trivia Maiden

****Los discos de los que no puse portada pero tuvieron presencia con alguna rola fueron Shades of Deep Purple y Fireball.

Rapture of Migraña

8 comentarios:

CANNIBAL MURDER dijo...

estuvo CHINGON ME IMAGINO ES UNA GRAN BANDA YA SABIAS QUE IVA A TOCAR PERO NUNCA SUPE QUE FECHA PERO LOS VI UNA VEZ EN EL AUDITORIO Y ESTUVO MUY CHIDO SE RIFAN

Anónimo dijo...

Excelente concierto y fue el mismo setlist que en Monterrey, la unica diferencia es el solo de guitarra de Morse, aqui ejecutó breves segmentos de Child in Time, Wholle Lotta Love, Sweet Child O Mine, Strawbeerry Fields y un breve homenaje a los Kinks. Pero igual como señalas en la Arena Monterrey habia mucha más gente de la que se reportó... Saludos.

ValhallaWarrior dijo...

Sólo una pequeña aclaración:

Steve Morse es gringo.

=)

Saludos

Roberto dijo...

Vendo mi boleto de Maiden para el domingo. Me surgio un problema familiar muy grave.

Es de preventa, o sea Seccion General A.
600 pesos, cero recargos.
Es hoja impresa via correo electronico, o lo que es lo mismo Ticketfast.

Si alguien se interesa dejo mi correo : rocazares@gmail.
Mi numero de cel: 35098891.

Roberto C.

Migraña sabe que soy de palabra, cero estafas banda.

Anónimo dijo...

Migraña,

tambien fui, me lanze a la hora sin boleto, lo compre en taquilla aun que un machin me ofrecia de bajo en 600, no me dio confianza.

Valio la pena, nuevamente, magistralemente narrado por ti, cuando nos prendimos, fue en serio, mi hermano de 25 años que no concia mucho, se prendio y admiro la calidad de musicos.

Muy bueno, ahora vamos por Maiden..........

Kokowitte

Anónimo dijo...

Pregunta

¿Sabras donde venden las playeras que quedan de los conciertos mas bara?

Kokowitte

Anónimo dijo...

AQUÍ ESTÁN LAS FOTOS http://www.mediafire.com/?dnbjzvpawm0

Anónimo dijo...

FOTOS DEL CONCIERTO DE DEEP PURPLE EN LA PLAZA DE TOROS:
http://www.mediafire.com/?dnbjzvpawm0