martes, julio 08, 2008

Nostradamus maldito

-Oye, voy por el Mikkel, vamos a la Rock Shop por el Nostradamus y le caemos a tu casa. Vamos medio retrasadones ¿hay bronca?
No
-Cámara, tons nos vemos al rato.

Lo que son las cosas. El sábado quedamos de reunirnos el Mikkel, también llamado el Gallo Caminador; Germán, alias el Gallo Ibérico y el Gallo Genérico (o sea, yo, el Migraña) nomás por el gusto de beber, platicar y convivir. Esa era la orden del día. Originalmente quedamos a las 5, pero al final llegaron por ahí de las 6:30. Yo había armado todo para que en mi casa no hubiera nadie. No que estorben, pero uno se suelta más cuando sabe que si dice “que chingue a su madre el diablo”, nadie (particularmente los niños) lo va a escuchar.
Cuando llegaron me llamaron por teléfono: “estamos en la tiendita (vinatería disfrazada de Abarrotería, por cierto), baja para ver que compramos”. Y no compramos mucho, algo de Sabritas, cocas y el Ibérico una bebida azul preparada de Vodka, de la cual no recuerdo el nombre. El Mikkel y yo teníamos una cita con un Chivas 12 años que me encontré en su cajita, bien metido en el fondo de la cantinita que hay en mi casa. La neta la botella no era mía, pero ¿a quién le importa? Cuando estás con los cuates, sólo lo mejor.
El Ibérico sacó la edición de lujo del Nostradamus de Judas. Traía marcado el precio de $490 y él, sonriente. Antes de cualquier cosa platicamos algunas cosillas, y cuando ya había aunque fueran unas cantas gotas de alcohol en las venas, abrimos el paquete, sacamos el disco uno y lo pusimos en el estéreo que, afortunadamente, esa misma mañana me había regresado el técnico. Una semana antes de que me rompiera el hombro, lo había llevado recogido. Supuestamente lo habían arreglado, pero había quedado mal. Tiene una charolita de 3 CD’s, y giraba mal. Me tardé dos meses más en llevarla de nuevo. Lo bueno es que la nota decía “3 meses de garantía”. Como no podía cargar, pues a esperar. Cuando se lo dejé le aclaré “lleva un disco dentro. La charola ya no quiso girar, ahí se lo encargo”. Era el Frozen, de Sentenced. Esa mañana me lo regresó pero me dijo que no traía nada. Chale, ni hablar.
Pusimos el disco y empezó a sonar. Escuchamos Dawn of creation, Prophecy, Awakening y Revelations (son dos rolas con dos intros, recordemos que el disco es conceptual). Los tres sonreíamos con todo el placer que nos provocaba lo que escuchábamos. Sabíamos que a mucha gente no le gustó. “Algunos querían escuchar Painkiller II, y esa nunca fue la idea”; “Judas ha sacado discos que difieren uno de otro desde siempre”; “está de huevos” eran algunas frases que escupíamos, hasta que se fue la luz. Llovía, pero no tanto como para causar un apagón. En fin, dos minutos después regresó la corriente. Lo pusimos otra vez desde el principio. Escuchamos Dawn of creation, Prophecy, Awakening y Revelations ¡y se volvió a ir la luz! La pieza llamada Awakening dice: “Mientras la tarde cae yo me preparo para preguntar, sin saber nunca lo que pueda venir. Cierro la puerta y doy vuelta a la llave, sucumbo ante la incertidumbre mientras mi corazón late acelerado” jajaja, así o más perro. Ahora pasaba el tiempo y nada, así que busqué dos velitas y las dos horas siguientes bebimos y bebimos, a la luz de las velas.
Más tarde regresó la luz, decidimos ya no jugarle al profeta, sacamos el disco y empezamos un maratón de todo tipo de bandas, excepto claro, Judas Priest. Estábamos a toda madre, tanto que por ahí de las 11:30 llamó mi mujer:
-¿Cómo van?
¿Cómo vamos? A ver ... que como vamos. 1,2,3,4
“Vamos muy bien, borrachos como cubas y qué, aún nos mantenemos de pie, y ya no pararemos hasta no poder ver”... jajajajaja. Nos salió perfecto. Gran tributo al Obús y esa rolita tipo himno para los buenos tiempos, en este caso con alcohol y pizza. Ya no recuerdo bien qué tanto hablamos, pero como siempre que coincidimos, la pasamos de lujo. Cotorreamos con discos ñeros de la Bostik, presumí la cajita de Chac Mool (sí, nos gusta el rock nacional) y les presté varios títulos; ¿cuáles? Jajajaja, no lo sé. Cerca de la una se fueron, finalmente el Ibérico tiene que manejar, agarrar un ferry, nadar tres kilómetros y andar en bici 10 minutos para llegar hasta su querido Ecatepunk. Además el Chivas perdió la batalla y quedó vacío, mientras que el Ibérico le estaba pegando a un Vodka que estaba en el congelador, pero tenía que detenerse porque aunque los Chevy son coches aguantadores, un borrachazo le rompe la madre a cualquiera. Imagino que los tres dormimos re bien, entre el alcohol y el desmadre...
Y cuando parecía que ese sería un sabadito cotorro y ya, llegó el lunes. Era noche de derramar Sangre de Metal en la radio. Cuando iba rumbo a la estación me llamó Rodrigo, el Bucanerito, y me dijo que ahí le caía. Me llevó algo de Vinnie Vincent y una grabación que se supone es lo nuevo de Metallica (aún no escucho ninguno). Por cuestiones laborales, tanto el Mai como el Caníbal tienen tiempo de no ir, así que no los esperaba. Llegué como 9:05 y escuché con mucho agrado la voz del querido come humanos. Eso significaba dos cosas: tendría con quien interactuar (estar solito es re gacho, y aunque Bucanerito dijo que iría, no le gusta hablar en el micrófono; está el buen Paco en los controles, pero no es un interlocutor, digamos) y habría papitas. Empezamos, pusimos algo de Grave, Exumer y otra cosilla, mencionamos algo de que había escuchado algo del Nostradamus, ¡y se fue la luz! Se fue además para no regresar. Como afuera llovía a cántaros, nos quedamos un rato en total oscuridad, platicando y comiendo Fristos salados. En eso, de la nada, una voz: “qué pasó cabrones. No que la chamba y no se qué, Caníbal”. Era el Bucanerito. Sólo que sin luz, no sirve el timbre, y la puerta estaba cerrada. Claro, alguien había salido y le abrió, pero al estar tres pisos arriba no lo sabíamos, así que lo rebautizamos como Bucanerito fantasma atraviesa paredes. Llevaba unas Adobadas rojas. Debo admitir que aunque el lunes no bebimos, la pasamos igualmente chingón. Alguien que trabaja ahí en la productora donde transmitimos nos prestó un foco de pilas, y por lo menos arreglamos el mundo y la vida de los demás viéndonos las caras. Por eso la Sangre se coaguló y no hubo manera de comunicarnos. La compañía de Luz y Fuerza es la culpable, es un compló.
Y así, hoy que no tengo nada que hacer, decidí rendirle tributo a los amigos que con su plática y compañía me regalaron un excelente sabadito y lunes, a media luz.

Migraña Genérico

6 comentarios:

manuel dijo...

esas reuniones son las mas chidas, un dia tuve la oportunidad de conocer al amigo de una muy buena amiga, que le gusta el blues y aunque a mi no me gusta o mas bien no se nada sobre el blues... nos pusimos hablar sobre el rock que por obvio teniamos afinidad los dos, con una caguamas un cigarro que iba de boca en boca y de fondo rolitas de blues y una que otra de metal!!

flyfreejagv dijo...

me he hecho fan de este blog, en parte ha sido porque me identifico mucho con este tipo de relatos, mientras pasan los años y las oportunidades son menos cada vez de convivir como lo describes, se disfrutan bastante dichos momentos. Por cierto, curioso lo que mencionas de que hay gente que no le gusto este disco de Judas que ha sido ya el mas vendido en su historia en menos tiempo de que salió a la venta, creo que romperá records en ellos. Excelente disco!!! ya uno con mente mas abierta no puede esperar que suene a algo asi como dices que dijeron: painkiller 2, creo que lo han hecho excelente, sorprendieron a muchos eso sí, pero que gran producción, calidad vocal e interpretativa y rolitas mid tempo con mucho feeling.

saludos.

bernardo silva dijo...

y que paso con la seccion de los hijos de Kiss?????

jajajajaj, saludos Migrana, que bueno que disfrutes de ese tipo de reuniones y las platiques con tanto gusto, por desgracia habemos gente que no esta con la persona indicada para soportar ese tipo de desmanes, y se hace ya muy complicado poder vivir algo asi, en mi caso, mi esposa es reggaetonera, merenguera, y todo ese tipo de cosas, y pues nos ha costado mucho trabajo podernos poner de acuerdo en estas cuestiones de gustos musicales, y sobre todo, en reuniones con amigos, pero bueno, es la cruz que me toco cargar, ademas me dio a mis dos grandes tesoros, y eso es mas que suficiente para perdonarle sus malos gustos musicales, jajajaja

un saludos a todos los lectores de este grandioso espacio

Omar Jacobo dijo...

Migraña, tu relato me hizo extrañar a unos amigos que hace años no veo.

Chale, creo que los voy a buscar ahora que vaya a Guanajuato.

Arthur Alan Gore dijo...

Migraña... hace poco me la amanecí con el Gonzo escuchando rolas y bebiendo... las mujeres son un paraíso, pero esas reuniones de brothers, con chupe y música, son otro Edén. A ver cuándo nos echamos unas frías, que no?????

Carlus X dijo...

jajaja no ahy nada como pizza judas priest y un buen whyskey con los cuates de echo tuve una reunion muy parecida el sabado pasado solo que sin pizza ... a mi me gusto mucho el nostradamus tambien tengo esa version ! esta de diez! y no savia que te gustava chac mool luego en el chopo deverias de darte un rol por el puesto y que mi jefe te los autografie si quieres sale!