miércoles, marzo 18, 2009

Pitufitalento

Este texto ya lo subí hace algunos meses, imagino que hace más de un año y medio, pero apenas ahora, tengo la ilustración. Como muchos glóbulos saben, cada mes escribo un artículo para la revista Marvin. La relación con esa revista ha sido de lo mejor que me ha pasado en la vida. Todo el equipo actual y todos los que han pasado por ahí siempre me han hecho sentir en csa. Especialmente Ceci, la jefa de jefas. Podría dedicarle varias líneas de elogios y palabras dulces -merecidísimas todas- pero no hace falta. La quiero muchísimo y lo sabe. pero también quiero mucho a otros dos personajes que están ahí desde que me invlucré con la revista: Sandra González "La Pitufa" y Manú Charriton.
Marvin es como una gran familia, el ambiente en la oficina suele ser relajado y ellos, como yo, no sienten el paso de los años en versión "qué dirán de mí". Si acaso lo sentimos en las rodillas jaja, en las arrugas. Ahora, la mayoría son bastante jóvenes, pero edad de más o no, todos son muy reventados. Hace una semana fui al Bar Imperial a una fiesta/tocada organizada por la revista. La idea era pasar a saludar, pero cuando me di cuenta eran casi las 2am. Y era miércoles. Pude ver en vivo un proyecto muy interesante que se llama Los Dorados. No quiero definirlo porque no es lo mío, pero si he de hacerlo, diría que es una especie de acid jazz o free jazz con aderezo psicodélico. Y ahí estaban todos ellos, y como buena guerrera ahí estaba Ceci. Esa noche, la pitufa me dijo: "Luisito, te prometo que mañana te mando la ilustración que te debo".
La historia cuenta que cuando escribí el artículo que podrás leer más adelante, ella hizo la ilustración. Esa es una de las cosas que más gustan de Marvin, que leen tu texto y lo diseñan con algo que vaya al caso. por ejemplo, la que está en circulación este mes lleva como tema de culto "Límites". Mi texto va por el metal rebelde, la religión y demás, se llama "¿Límites? Dime de parte de quien". Cuando me llegó a la oficina, abrí la revista como siempre con ansia y anhelo, porque nunca sé como diseñaron mi nota hasta que la veo imprsa. Lo primero que vi fue una catedral, la de Notre Dam si no me equivoco, de cabeza. Wow, como siempre, me enamoraron. Pero aún así, a pesar de que los diseños suelen gustarme mucho, ninguno jamás ha superado el que hizo la Pitufa para aquella nota de América. Nos conocíamos poco y sin embargo captó la esencia del escrito, y en buena medida de mi personalidad, con un hermoso dibujo. Desde ese día soy fan de la Pitufa, aunque no siempre diseñe mis textos. Además como persona es un amor.
Bueno, sin más, la nota y el diseño que la acompañó en su momento:
Cuando el metal descubrió a la otra América

La otra América, la de los países del tercer mundo (curioso concepto, se saltaron el segundo) ha sido siempre un baluarte para el rock en general y el metal en particular. La otra América, la olvidada por los gobernantes, la dejada a su suerte por la iglesia, la sucia, la corrosiva, la selvática, montañosa, guerrillera y conflictiva. Así nos pintan los estadunidenses con su histórica falta de cultura y educación.
Muchos han sido los grupos que llegan a esta tierra con ínfulas de invencibles y con agallas infladas, como haciéndonos el favor de pisar el suelo que ellos consideran menos que el suyo propio (la referencia es por supuesto a ciertas bandas gringas, los europeos admiran esta América misteriosa y paradisíaca).
Cuenta la leyenda que fue Kiss la primera banda que le mostró al resto de las hard rockeras y metaleras que del Río Bravo para abajo había mucho más que burros, sombreros y jorongos. Cuenta la leyenda que cuando la era del maquillaje estaba por llegar a su fin, cuando las entradas a sus conciertos ya no se vendían como pan caliente en suelo estadunidense y europeo, un puñado de empresarios brasileños les hicieron una oferta.
Cuenta la leyenda también que el precio por aprender que pagaron esos promotores fue alto (y no sólo en cuanto a dinero). Pero quedó también para la historia la imagen de los cuatro fantásticos del rock ante 200 mil personas en maracaná. Y el mundo del rock volteó la cara y fijó los ojos en la otra América.
Todo empezó de abajo hacia arriba. A Brasil le siguieron Chile y Argentina, de pronto esos alejados países tenían festivales tipo Monsters of Rock y Rock in Rio con bandas como Iron Maiden, Slayer, AC/DC, Megadeth, Manowar, Skid Row, Motorhead, Ozzy Osbourne y varios más adornando sus carteles. Y literalmente tocaban para decenas, a veces cientos de miles de personas. México venía detrás, comenzó a abrir sus puertas al rock duro “gabacho” y europeo por ahí de 1990. La otra América, la de los americanos ya no parecía tanto tercer mundo y si un lugar donde hasta hoy, cientos de bandas reconocen que encuentran al mejor público. Y se puede hacer negocio.
México es parte de esa otra América, es el lugar donde bandas como Lacrimosa hacen su agosto y son verdaderamente grandes. Therion por ejemplo acaba de editar un paquete llamado Live in Mexico (la edición especial contiene 2 cd’s en vivo en el Circo Volador y cuatro DVD’s, uno en México y tres más con diversas presentaciones en vivo y rarezas), Hammerfall grabó los tres Bonus Tracks de One Crimson Night en Guadalajara y Haggard tiene el disco Awaking the Gods – Live in Mexico. Argentina es la capital de Megadeth, como lo demuestra la próxima edición del disco That one night: Live in Buenos Aires (Aquella noche única: en vivo en Buenos Aires). Rio de Janeiro es el hogar adoptivo de Iron Maiden, que inmortalizó el ya de por sí legendario festival Rock in Rio con la edición del DVD Iron Maiden Rock in Rio.
Paralelamente también ha crecido la escena metalera de esa otra América. Bandas mexicanas de metal como Luzbel adoptan la virtud de Pancho Villa y conquistan cada año el mercado estadunidense con largas y poco promocionadas giras. Grupos del cono sur como Rata Blanca tienen un nombre tan grande como sus años de historia, y Brasil, el eterno país selvático le ha regalado al mundo a fenómenos como Seputlura y Soulfly, además de bandas prometedoras como Krisiun.
Así que Estados Unidos en su vehemente incapacidad de entender que el mundo no tiene ombligo y que si lo tuviera, ellos no lo representan, han pretendido olvidar(políticamente, económicamente, musicalmente) a esa otra América. El problema para ellos radica en que cada vez más los músicos inteligentes (aunque siempre existirán los Motley Crue y los Ted Nugents en el mundo) saben que el mercado local ya no es la meta necesaria. Abrieron la puerta de un mundo cálido y amoroso que los recibe con ansia y emoción. Esa otra América para el metal es hoy como una sala acogedora y luminosa en donde muchas bandas quieren reposar. Porque venir a esta América les inyecta ánimos, les pinta enormes sonrisas en el rostro y de paso les engorda sus cuentas bancarias.
Suramérica, eso que los gringos entienden como un continente aparte que empieza en Tijuana y termina en la Patagonia es todavía, como la selva del Amazonas, las cumbres del Cusco o las ruinas de Chichen Itzá un lugar con millones de historias por descubrir.
La otra América vive orgullosa de su legado al mundo, de su visión amable de la tragedia que representan el hambre y la pobreza. La otra América entiende de metal y de hard rock, tanto que lo manufactura en inglés, español y portugués. Estados Unidos se mira a sí mismo como América, lástima, ellos se pierden el verdadero significado. [Fin de la nota publicada]
Pitufa querida, como te he dicho mil veces antes, gracias:




Por cierto, a todas las bandas interesadas en la Batalla para Wacken, pasen al Blog de la Batalla.

5 comentarios:

El rock chingón dijo...

Muy buena nota. ¿porque comparas a Motley con el tarado de Ted N.? es una pregunta que te hago porque hasta donde se motley si le gusta venir a mexico. Además aquí se grabó el único disco en vivo oficial de metallica (sin contar la mamada esa con sinfónica).

Chico Migraña dijo...

No los comparo, digo que existen músicos inteligentes, aunque siempre exitirán Motley o Nugent. Los puse en la misma cesta, de tarados. cada uno por razones distintas, por cierto.

Kharlos dijo...

Por cierto.... ¿en qué año se presento kiss por primera vez en Brasil?

Tilo Vargas dijo...

Esas son las bandas que valen la pena. Las bandas que son traidas por sus seguidores, al contrario de las bandas que vienen porque les conviene. Me tacharan de hereje, pero el pasado fin de semana paso a México enorme banda, que apesar de ser musicos devotos, fueron porque les convenia. Cuentan que dieron buen show y me consta, pero pues ahi queda la discusion: Es una banda devota a sus seguidores?

Zombie dijo...

Wow. Hasta me sentí feliz de vivir aquí. Y el dibujo está bien padre, jeje.

Saluditos.